Cada 25 de mayo, los argentinos no sólo celebramos la conformación del primer gobierno patrio, sino que desde el norte hasta el sur de nuestro país, los festejos por la Revolución impregnan las ciudades, escuelas y demás instituciones de un patriotismo que sólo se vive durante estas fechas.
Quienes están lejos ven estos días como una oportunidad de acercarse a su país. Así pasó este sábado en la base argentina en la Antártida, donde quienes allí habitan llevaron a cabo una serie de festejos por esta fecha tan especial.
La Base Antártica Orcadas es una estación científica argentina ubicada en la Isla Laurie, perteneciente al archipiélago de las Orcadas del Sur, emplazada en los 60º 44´ 02” de latitud sur 44º 44´4 00” de longitud oeste, dentro del Territorio Antártico Argentino.
Funciona ininterrumpidamente desde hace 109 años, y es el primer asentamiento humano en la Antártida. Aquí se realizan diversos estudios científicos relativos a meteorología, geomagnetismo, glaciología continental y marítima, sismografía, geodesia y particularmente el estudio de mamíferos y aves autóctonos, llevando estadísticas de su evolución, reproducción y ciclos migratorios, entre otros.
La base, patrimonio de todos los argentinos, es administrada por la Armada Argentina y la Dirección Nacional del Antártico, y en ella trabajan 17 argentinos, cumpliendo tareas científicas, logísticas y de apoyo. En la dotación hay argentinos de todas partes del país, entre ellos un olavarriense. Néstor Casanovas, nacido en Olavarría y radicado en Mar del Plata es capitán de Corbeta y Jefe de la Base. El oriundo de nuestra ciudad, quiso compartir con los lectores de Infoeme la celebración llevada a cabo en la base antártica con motivo de un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo.
Casanovas destacó que “todas las fechas patrias adquieren un significado especial, incentivan vocaciones, y hacen florecer el orgullo de ser argentinos y de estar ejerciendo soberanía en este alejado pedazo de suelo patrio”.
La situación meteorológica registrada durante el sábado (intensas precipitaciones de nieve y fuertes vientos), impidió que se efectuara la tradicional ceremonia y se formó dentro de la casa principal, donde se saludó al pabellón nacional, se cantó el himno nacional y uno de los integrantes de la tripulación realizó una alocución.
Luego de esto, disfrutaron de un reconfortante y tradicional chocolate caliente y unas ricas facturas preparadas por el cocinero de la base, donde todos compartieron un momento de sana camaradería.
La argentinidad y las tradiciones continuaron al mediodía, donde degustaron un tradicional locro un comedor adornado con banderas y guirnaldas argentinas.
“Fue un día en el que todos estuvimos pensando en los seres queridos que están lejos, pero orgullosos, motivados, y convencidos de que lo vivido nos da la fuerza y el incentivo para seguir disfrutando de la maravillosa aventura que significa servir al país como custodios de este incalculable tesoro para las venideras generaciones de argentinos, invernando en esta centenaria Base Antártica Argentina”, concluyó el olavarrienses en su mensaje.
