“El ministro (León) Arslanián está para el psiquiátrico o se pasa con la bebida ¿cómo puede decir que tenemos las mismas cifras de delito que Estados Unidos? ¿está loco?”. Juan Carlos Blumberg, el paladín pro-seguridad y candidato a gobernador del partido Vamos, estuvo en la tarde del sábado en Olavarría, pasó por el centro entregando trípticos con su propuesta y se tomó un rato en el hotel Santa Rosa para pegarle duro a la política del Gobierno provincial en la materia.
Blumberg caminó esta tarde por Vicente López y se tomó una cuadra para ir por Belgrano hasta Alsina. Entró en varios negocios y hasta se metió en la casa de ropas de Carola Patané, la primera candidata a concejal del macrismo, justo la fuerza que expulsó al empresario de su entorno cuando se supo que no era ingeniero.
Entregó folletos, besó a mujeres, saludó a hombres y después de metió en el hotel, donde miró casi completo el segundo tiempo de Argentina-Chile y ni siquiera gritó el segundo gol, contenido por la charla con infoeme.com.
“Las cifras de delito que da el Ministerio de Seguridad no se pueden creer. Vengo de cidaes del interior, lugares chicos y ayer me encuentro con una chica que me dice `hoy me asaltaron el negocio y ayer secuestraron a mi hermano´. Es de locos, todos los días te encontrás con eso”, dijo sentado en una de las mesas de la confitería del primer piso.
“Pero si no hay compromiso para solucionar el tema, si no hay interés, nunca se va arreglar. Nosotros decidimos entrar en política porque de otro modo los políticos toman nuestro proyecto, lo meten en un cajón, nos saludan y se olvidan”, dijo Blumberg.
“En uno de los proyectos donde trabajamos hace tiempo nos hicieron laburar seis meses de gusto, porque nunca nos dieron respuesta. Y ahora, cuando empieza la campaña, se copian. Miren a (el candidato a gobernador de Pro, Francisco) De Narváez, que nunca presentó un proyecto como diputado y ahora dice tener un plan de seguridad”, criticó Blumberg que, por lo visto, no se olvida de su puja (personal y política) con el macrismo.
