El caso de las estafas con agencias de Lotería que se “vendían” en Olavarría a 70 mil pesos cada una (que es sólo la punta de un iceberg de defraudaciones con contacto en el Congreso de la Nación) empezaría a ver alguna luz de resarcimiento, luego de las notas publicadas por infoeme.com y de una intervención del diputado nacional Rubén Lanceta, quien prometió colaborar en un reportaje radial efectuado en el programa “En Línea”.
En efecto, esta semana se avanzaría en la posibilidad de que uno de los interesados en recuperar su dinero se vea compensado con valores y dinero en efectivo, que surgirían del reconocimiento de una situación irregular por parte de dos olavarrienses y de uno de los asesores del Congreso vinculados a la maniobra.
Con todo, la mujer que firmó los convenios en representación de la firma fantasma “Impex Producciones” y que aparece como la superior en jerarquía en el grupo permanece “borrada” según fuentes allegadas al acuerdo en marcha.
Este Diario On Line publicó en exclusiva el caso de los damnificados locales que luego de pagar entre 35 a 70 mil pesos en marzo de 2007 por cada agencia prometida se encontraron un año después con que las “maquinitas” on line por las que habían pagado no llegaban nunca, en medio de una andanada de excusas siempre cambiantes de parte de la firmante del convenio, Blanca Boniffacino, una asesora de un diputado K del Congreso de la Nación que al día de hoy se resiste a dar la cara, según todas las fuentes consultadas por este medio.
Esa defraudación –donde cayeron por lo menos tres olavarrienses con cinco agencias pagadas al contado- no es grave sólo por su contenido. Importa también la forma: a los damnificados se los hacía transitar por los pasillos del anexo del Congreso de la Nación, y había reuniones en las oficinas de uno de los “asesores” que conformaban el grupo que “vendía” las licencias y luego les hacían firmar un “convenio de gestión”.
En Olavarría hubo al menos tres damnificados con el sistema de agencias de Lotería, aunque habría otro más que firmó aquí pero es de General La Madrid, en tanto se sabe que hubo operaciones con falsas adjudicaciones de concesiones de venta de materiales para barrios del Plan Federal y “trámites” por créditos personales.
En todos los casos, los actores fueron los mismos: desde el Congreso, los asesores legislativos Blanca Boniffacino (que firmaba los “convenios” en nombre de la empresa fantasma Impex Producciones) y Alejando Pavarini, y en Olavarría el integrante de una fuerza de seguridad Luis L., uno de los que se hizo responsable de la gestión y hasta ahora no dio explicaciones públicas del tema.
El acuerdo
A partir de la publicación de lo que era ya una estafa configurada con ramificaciones en el Congreso de la Nación, el diputado nacional Rubén “Bebe” Lanceta analizó el caso en una entrevista radial realizada en el programa “En Línea” conducido por Jorge Scottón de 7 a 9 en FM 90. Allí Lanceta analizó el caso, dijo que había una organización “armada para cometer estas estafas”, y ofreció ayuda a los damnificados.
De acuerdo a los indicios que infoeme.com pudo obtener de las tratativas que se llevan a cabo en a mayor reserva, se estaría llegando a un acuerdo para uno de los casos, donde los “asesores” Alejandro Paravirini y Luis L. (y en alguno de los casos Pablo M., otro olavarriense que no estuvo en todas las tratativas pero sí en varias) afrontan lo pagado por el vecino burlado.
Y lo harían con bienes personales, dinero y cuotas en efectivo para saldar lo aportado. En un segundo caso habría una propiedad inmueble como resarcimiento y en el tercer caso de “venta” de agencias (donde se transaron tres) el damnificado no reclamaría y esperaría un tiempo más por las “licencias”, probablemente porque no quiere que trascienda su operación.
De todos modos, el acuerdo se habría trazado apenas de palabra y hay que esperar novedades en firme.
Sobre todo porque la semana pasada este Diario On Line se comunicó con el número telefónico que figura en los contratos de Impex Producciones, en Olivos, y del otro lado de la línea respondieron que se trataba de una casa de familia y que “el dueño no está porque se le murió la abuela”.
Hasta el momento la mujer que firmaba los “convenios de gestión” y recibía el grueso del dinero según todos los testimonios, Blanca Boniffacino, sigue sin dar la cara. Los “asesores” que estarían respondiendo en Buenos Aires y en Olavarría por la operación habrían indicado a los damnificados que “se borró y no aparece; a nosotros también nos cagó”.
A pesar de que está avanzando para sacar adelante los casos locales, Lanceta estaría convencido de que la estructura de operaciones es mucho más profunda que lo visto hasta ahora y que en el futuro el caso puede seguir dando novedades.
