Hace 30 años tembló Olavarría, aunque el dato no quedó registrado en ningún sismógrafo. Para quienes aún no han pasado las tres décadas de vida, vale mencionarles que el 13 de setiembre de 1981 se produjo el debut de Loma Negra en el Campeonato Nacional.
Lo hizo como local frente al equipo sensación de principios de los ‘80: el Ferro Carril Oeste de Carlos Timoteo Griguol, que venía de perder el Metropolitano luego de un durísimo mano a mano con el Boca de Maradona, Brindisi, Escudero Krasouski y Cía.
La utopía comenzó a fines de 1980, cuando la empresa cementera volcó un impresionante apoyo económico al fútbol del club, luego de derrotar en las finales del campeonato local a Estudiantes.
Para el torneo Regional de Clubes Campeones llegaron (entre otros) Luis Barbieri, Mario Husillos, Carlos Squeo, Carlos Carrió, Ricardo Lazbal, Magistral, y se incorporaron los mejores jugadores locales (salvo los de Estudiantes, por un enfrentamiento entre los dos clubes que trascendía la esfera deportiva), rodeados de una infraestructura propia de los grandes del fútbol nacional.
Norberto Desanzo fue el entrenador que condujo a Loma Negra al Campeonato Nacional y, a pesar de la aplastante diferencia de individualidades con sus adversarios, el camino no resultó sencillo.
La clasificación llegó con una goleada 6 - 1 sobre Biblioteca Mitre de General Baldisera (Córdoba), un ignoto equipo del interior cordobés que, sin embargo, tenía en su plantel al hermano de Mario Kempes y a Sergio Merlini, campeón de mundo con Independiente un par de años más tarde.
Para el Nacional, Ezequiel Llanos reemplazó a Norberto Desanzo, y con la llegada de jugadores de bajo perfil (como Cristofanelli, Lemme y Belloni) y el cotizado Orte, Loma Negra produjo una campaña sensacional: terminó invicto como local, no recibió goles en Olavarría y perdió la clasificación por diferencia de gol con el River que terminó dando la vuelta olímpica.
Pero Olavarría había recibido a los mejores jugadores de la generación dorada de fútbol argentino. A partir de esa frustración, el apoyo económico se intensificó. Loma Negra no consiguió jugar el Campeonato Nacional de 1982, pero el plantel participó (y ganó) la copa “Béccar Varela†a nombre de la Liga de Fútbol de Olavarría y jugó amistosos importantes, como el empate con Peñarol de Montevideo en Olavarría, la victoria sobre Nacional en Uruguay, y el más trascendente, el que le ganó a la Unión Soviética en Olavarría, con TV en vivo para todo el país.
El Nacional de 1983, con Roberto Marcos Saporiti como entrenador, ofreció la mejor versión de este efímero paso de Loma Negra por el profesionalismo, con el agregado de jugadores de la talla de Luis Galván (campeón del mundo en Argentina ‘78), Norberto D’Angelo (figura luego en Deportivo Español), José Luis Gaitán (volante de Rosario Central), Osvaldo Rinaldi (campeón mundial juvenil en 1979), el goleador cordobés José Omar Reinaldi.
Hasta se dio el lujo de contar con un jugador (Pedro Remigio Magallanes) en la primera lista de Carlos Salvador Bilardo al frente de la selección nacional.
Aunque el fútbol de Loma Negra tuvo actuaciones destacadas en los dos regionales siguientes, la extraña goleada sufrida con Racing de Avellaneda en la cancha de Huracán (0 - 4) fue el final de aquel sueño.
Si fue bueno o malo para el fútbol local es algo que todavía se discute. Lo cierto es que lo de Loma Negra en el fútbol grande comenzó como un desafío futbolero y con el correr de los meses se fue tiñendo de cuestiones que no pasan por la pelota.
Esto es lo que hace sospechar que el objetivo central de este proyecto no siempre se enfocó para contribuir al desarrollo del fútbol de Olavarría.
