“Por la corrupción, en la Argentina no hay república”

Por Redacción

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El diputado nacional Ricardo Alfonsín estuvo este sábado en la sede local de la UCR donde compartió una cena con políticos y afiliados. El referente radical llegó a Olavarría en el marco de La Nación Ganadera junto al diputado provincial Alejandro Armendáriz y los intendentes Carlos Gorosito de Saladillo y Alejandro Cellillo de General Alvear.

Rodeado de concejales locales y militantes del partido Alfonsín habló con Infoeme rodeado de concejales y militantes, de las aspiraciones de la Unión Cívica Radical para estas elecciones. En primer lugar, consideró que al ser elecciones legislativas hay una tendencia a la concentración del voto que en principio complicaría la situación con el oficialismo, “pero además se da en un contexto económico social que no se parece demasiado al del 2011 que era extraordinario. Como consecuencia comienzan a advertirse los errores cometidos en todos estos años, que alientan a la sociedad a que aproveche esta ocasión para hacerle conocer al gobierno que las cosas no andan bien”, consideró el diputado.

Según detalló, las encuestas reflejan un escenario polarizado en la Provincia de Buenos Aires. “Hay un triple empate”, contó el político, “son cuatro o cinco encuestas a 15 mil personas de las cuales una hicimos nosotros y son coincidentes. Por un lado está el oficialismo con Alicia Kirchner con el 22%, el peronismo disidente con el 22% y un acuerdo entre el radicalismo, la Coalición Cívica y el FAP con el 22 %. Hay que ver quien hace las cosas de la mejor manera para lograr un mayor acompañamiento. Yo creo que están dadas las condiciones para que se construya una nueva mayoría en la provincia de Buenos Aires”, expresó.



En cuanto a las premisas básicas para la campaña 2013 del radicalismo, Raúl Alfonsín adelantó que “va a estar basada en contar con un estado y un gobierno decente, pero también en las necesidades de reformar el sistema tributario, porque es injusto que los trabajadores y los jubilados salgan por encima de sus capacidades contributivas. Mientras tanto la renta financiera y la megaminería no pagan impuestos. Además, se castiga al sector agropecuario con una carga tributaria muy alta. La presidenta dice que tenemos uno de los sistemas tributarios más injustos del mundo ¿y porqué no lo cambia?”, cuestionó. “Se dieron dos condiciones extraordinarias para cambiar ese sistema. El crecimiento económico, y mayoría en ambas cámaras, y no hicieron nada. Y ese sistema es fundamental para igualar”, aseveró.

La crítica más grande sobre el escenario social actual fue para la educación: “es un desastre lo que han hecho”, dijo, y consideró que el principal problema en materia educativa en la provincia de Buenos Aires no es el que tiene que ver con el conflicto gremial, “sino aquel relacionado con la calidad y el deterioro que ha venido sufriendo desde el 2003 en adelante. Es un elemento fundamental para igualar la sociedad. Lo que aprenden los chicos en las escuelas, eso haba del futuro de un país, y estamos en problemas”.



Sobre los casos de corrupción en el Gobierno Nacional difundidos por los medios en este último tiempo, el hijo del ex presidente sostuvo que “suele ocurrir en cualquier país el mundo, cuando la situación económica se complica, se pone más énfasis en la transparencia y la defensa de la administración pública. A mi me gustaría que la gente fuera exigente cual fuera sea la situación económica, porque lo menos que le podemos pedir a los gobernantes es que sean honestos. Por otro lado, tenemos que abogar por el tema de la seguridad, que es uno de los que más aflige a los argentinos”.

“Hay que tomar el toro por las astas. Nosotros tenemos tres instituciones que se encargan de la seguridad y ninguna puede funcionar con eficiencia tal cual están organizadas ahora. Ni la Policía, la Justicia, ni el sistema carcelario, y no ha habido ningún gobierno que se disponga a repensar en los cambios necesarios. Hay que recuperar la república, porque con los niveles de corrupción que existen en la Argentina no hay república”, sostuvo el radical.

Por último, el diputado nacional opinó sobre la denominada “década ganada” del kirchnerismo, lo obtenido y lo perdido. Alfonsín destacó “los primeros años de gestión. La reivindicación de la política como instancia configuradora de lo social y dejar atrás algunas posiciones que los que nos están gobernando hoy habían sostenido en la década del 90. Es decir, la idea del que el mercado debe estar por arriba de los recursos, que es el que mejor resuelve los problemas de la sociedad. Eso, no solamente quedó demostrado en la Argentina que no es así sino que en la historia de la humanidad quedó demostrado. Suprimir al Estado es un error muy grande, no se trata de sustituirlo sino de complementarlo. Eso es bueno, la negociación de la deuda es bueno, la negativa a dolarizar la tarifa de los servicios públicos”, destacó.



En cuanto a las cosas pendientes, criticó la falta de políticas energéticas: “Es un desastre lo que han hecho con la energía”, sostuvo. “En la década del 90’ privatizaron YPF, en esta perdieron la soberanía energética. Eso significa que tenemos que mandar plata afuera, miles y millones de dólares que podrían estar acá los mandamos a otros países a comprar energía”. También se refirió al sistema ferroviario heredado, “un sistema desmantelado, obsoleto e insuficiente. Eso encarece muchísimo la producción argentina porque trasladar en camiones es mucho más caro que en tren y es un costo que se siente en los otros mercados. Los ferrocarriles están peor que antes”, afirmó.

Finalmente, consideró a la Argentina como un país básicamente productor de materia prima “y los principales problemas sobre todo las injusticias sociales que padecen en el interior, no tienen solución si no industrializamos el país y no hay contradicción de intereses entre la industria y el agro. Debe haber complementación”, concluyó.