Daniel Lovano / Infoeme.com
Foto: gentileza La Nueva Provincia
Daniel Prat es un entrenador con mucho recorrido en el fútbol bahiense, que sabe de esas finales que a todos les gusta jugar y también de las que nadie quiere protagonizar, pero además tiene una vida fuera del fútbol que lo convierte en un personaje atractivo para cualquier periodista.
“Yo no necesito el fútbol para vivir, pero tengo un trabajo que me permite trabajar en el fútbol†dijo y dio pie para hurgar en otra arista de su vida. Ha sido ocho años delegado del ex Comfer y el actual AFSCA en Bahía Blanca, y hoy forma parte de la planta permanente. Lo que antes fue el Comité Federal de Radiodifusión, y lo que es -desde la entrada en vigor de la tan esperada ley de medios- la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).
“Usted ya me está haciendo hablar demasiado de mi trabajo, y es algo que en casi 25 años no he hecho nunca con los periodistas de Bahía Blanca†dijo amablemente.
“Qué sería la vida si todo fuese fácil, si no existiesen obstáculos; tal vez no conoceríamos lo que es superarse; no se puede andar mirando siempre la tabla de posiciones†exclamó cuando se le mencionó la “brasa caliente†que acaba de agarrar, con Bella Vista en zona de promoción del campeonato Argentino B.
Entre 2004 y 2009 Prat dirigió Pacífico de Cabildo en la segunda división de la Liga del Sur, en 2010 se tomó un año sabático. En el medio hizo también de “bombero†para sacar a Villa Mitre del descenso y la promoción en el campeonato Argentino “Bâ€.
Un hombre muy conocido y reconocido en Bahía Blanca; fue tres años ayudante de Néstor Santanafesa cuando Villa Mitre jugaba el Nacional “Bâ€; dirigió tres veces Liniers en torneos locales y del Consejo Federal, se puso el buzo en Pacífico de Bahía Blanca, Tiro Federal, Rosario Puerto Belgrano y en 1995 jugó con Liniers un mundialito Sub 17 en Noruega.
La prensa bahiense lo tiene catalogado como el tipo de entrenador motivador, ideal para corregir equipos con déficits anímicos. “No me gusta mucho ese rol, porque yo quiero empezar las cosas de cero. Soy un enamorado de la formación del jugador, de estar al tanto de lo que hace en la cancha, su vida privada, su descanso, el entrenamiento invisible. No me gusta tener un jugador y no saber quién es, menos en este profesionalismo marrón que horrible, donde los jugadores cobran como amateurs, le piden que entrenen como profesionales y quieren que jueguen como el Barcelonaâ€.
Prat definió su estilo de un modo particular. “Este es un juego de tantos, y con dos opciones: defender y atacar, en ese orden. Quiero que el ‘nueve’ esté capacitado mentalmente para defender y el ‘dos’ sepa atacar. Jugar a la pelota es lo más fácil del mundo; hacerlo en un equipo en forma competitiva es lo más difícil del mundo†afirmó.
“Hace dos días que estoy y encontré bárbaro al plantel. Bella Vista es un equipo con mucha juventud; este club les dio un gran oportunidad a los juveniles y la tienen que valorar, porque en otros clubes no pasa. Me pregunto hasta cuándo va a seguir soportando Viatri que Palermo se vaya de Boca. Salvando las distancias, en Bella Vista eso no pasa y el ímpetu que tiene un joven esperando su turno es inigualable, y a eso apunto yo†enfatizó.
Fue contundente cuando se refirió al partido de este sábado con Ferro. “Para nosotros este partido es la final de la Champions League; les dije a los jugadores que cuando uno juega finales es porque compite. A mí me contrató Bella Vista, el campeón de Bahía Blanca, la mejor liga de la Provincia, y estamos peleando en igualdad de condiciones con un club tan humilde como nosotros, como Ferro. Es bonito, es divino este desafío que tenemos por delante. Jugué finales por arriba, y finales por abajo, y a mí esa adrenalina me encanta†subrayó.
“Es una de las cuatro finales que nos quedan. Va a ser el partido de un visitante que viene a buscar un resultado y un local que va a buscar un resultado. Yo sé el resultado que vamos a salir a buscar nosotros, pero no estoy en la cabeza del técnico de Ferro para saber lo que viene a buscar a Bahía†cerró Prat.
