El Parque de Azul, un clásico | Infoeme
Sabado 04 de Abril 2026 - 23:23hs
Sabado 04 de Abril 2026 - 23:23hs
Olavarría

El Parque de Azul, un clásico

De cuando la Argentina era el granero del mundo y muchas de sus ciudades pretendían parecerse a París aún hay vestigios. Algunos de ellos están en la vecina ciudad de Azul, a sólo 45 kilómetros de Olavarría por la doble vía de la ruta 226.  Entre ellos se destaca, sin dudas, el Parque de Azul como se lo conoce popularmente, o más exactamente el Parque Municipal "Domingo F Sarmiento", como fuera bautizado en 1957.

 

Este hermoso espacio verde se asienta sobre un predio de 22 hectáreas situado sobre las márgenes del arroyo Azul y cuya mayor parte fue donado por la señora Germana Picot de Louge. El parque fue inaugurado en 1918 y desde entonces, ha sufrido varias transformaciones.

 

Los árboles forman cerradas galerías en las amplias avenidas centrales del parque.

 

 

En su fisonomía se destacan las obras de dos famosos. Una es la del arquitecto y paisajista francés, nacionalizado argentino, Carlos Thays y quien fuera creador del Jardín Botánico de Buenos Aires, del Parque Sarmiento de la ciudad de Córdoba y de la parquización de numerosas ciudades y estancias de Argentina y Uruguay. A pesar del paso del tiempo, el parque de Azul exhibe hoy una exquisita combinación de especies arbóreas que engalanan sus avenidas y dan vida a sus senderos. Las viejas columnas de alumbrado y las estatuas que lo pueblan, completan el toque de Belle Époque que aun perdura.

Estatuas y vegetación conforman una simbiosis de singular belleza.

La otra obra que exhibe el parque es la del controvertido arquitecto ítalo-argentina Francisco Salamone. Amigo del gobernador Fresco –un admirador de Mussolini que manejó la provincia en los años de la Década Infame-  Salamone sembró los partidos bonaerenses de municipalidades, cementerios y mataderos logrando un verdadero récord: la realización de más de sesenta edificios públicos en veinticinco municipios entre 1936 y 1940. Como consecuencia de su pasaje por la ciudad, la entrada del parque de Azul presenta dos altísimas columnas que –como dos gigantes guardianes-  lo custodian de vaya a saber qué fantasmas.

 

 

Las colosales columnas de Salamone custodian la entrada.

 

En verano con cientos de tonos de verde distintos o en otoño con varios ocres, el Parque Municipal de Azul es otro de los lindísimos e interesantes lugares que la región ofrece a los visitantes. En él se combinan la historia y la naturaleza, en un sitio que se presta, sin restricciones, para el goce.

 

 

Árboles y arbustos especialmente cortados forman glorietas y galerías en donde se resalta el buen gusto y la intencionalidad.

 

 

 

Compartirla

Notas Relacionadas

Deja tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento. Leer más.