De Mí: la jabonería mágica de la calle Alsina | Infoeme
Sabado 04 de Abril 2026 - 23:23hs
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Olavarría

De Mí: la jabonería mágica de la calle Alsina

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Gladys Zambrini es porteña, pero hace casi treinta años que eligió Olavarría para vivir. Su lugar en el mundo es una casa en la calle Alsina, cuyos frondosos árboles forman una galería primaveral. Gladys ha convertido ese sitio en un taller artesanal y tienda de objetos poéticos y jabones naturales. Pero como su dueña es arte en estado de vibración permanente, la jabonería es –y pretende ser- mucho más.

La Jabonería “De Mí” en la calle Alsina 2757 de Olavarría. Entrar en ella es prepararse para una experiencia distinta.

 

Gladys comenzó a hacer jabones hace más de una década. Vegetariana militante, no quería consumir jabones que contuvieran grasa animal. Así fue que empezó a estudiar y experimentar para hacer jabones ciento por ciento vegetales para consumo propio. Teniendo como ingrediente básico el aceite de oliva, muy pronto los jabones se fueron multiplicando. Con ellos, la artesana comenzó a concurrir a ferias. Particularmente recuerda la Feria de las Tropillas en Lobería. Allí, las abuelas –al ver sus panes jabonosos- llamaban a sus nietos y recordaban cómo hacían ellas sus propios jabones. Fue ahí que Gladys se dio cuenta que su arte trascendía sus primeros objetivos para convertirse en un hito más en el rescate cultural de costumbres.

En su interior, delicadamente ambientado, Gladys Zambrini está siempre dispuesta a compartir la historia y los porqués de cada uno de los objetos que la habitan.

 

Lo primero que impacta cuando uno entra en la jabonería son las fragancias. Es que cada uno de los ingredientes con los que se elaboran los jabones es seleccionado con delicadeza extrema. Los hay de germen de trigo, avena, lino y harina de maíz. También de vino cabernet-sauvignon; de miel y cera de abejas; de leche de cabra, de frambuesas, arándanos y moras; de caléndula; de té verde y de arcilla de las mendocinas Termas de Cacheuta. Tal riqueza y variedad de olores embriagan, placenteramente, los sentidos y uno bien podría ir a la jabonería sólo para malcriar su olfato.

 

Jabones para uso personal; jabones de cocina para lavar frutas y verduras; jabones de escamas para lavar ropa fina; velas. Todos naturales, todos elaborados a base de aceite de oliva orgánico y sin colorantes, conservantes ni aditivos químicos. En la Jabonería “De Mí” todo se hace a mano y con pleno respeto al medio ambiente.

 

En los muebles, cada cajón abre una nueva fragancia rebozante de jabones de distinta esencia.

 

Pero no sólo jabones hay en la jabonería. El cartel que reposa sobre una tabla de lavar en la puerta de entrada dice: “Venta y elaboración de jabones y regalos hechos a mano. Objetos lindos y libros de autores locales. Tés de Tealosophy”. Todo eso se puede hallar allí. No obstante, hay algo más que los productos de la sensibilidad artística. La Jabonería “De Mí” está habitada por la magia que le imprime Gladys, quien está siempre dispuesta a relatar los porqués que se esconden detrás de cada una de las creaciones expuestas.

 

Como imágenes a punto de escapar del libro de cuentos, estos títeres de dedo hechos por la artista María Julia Bonetto conforman una de las bellas rarezas que se pueden hallar en la jabonería.

 

Ello es lo que hace única a la jabonería: la combinación de cosas y palabras, los objetos y los símbolos. Y a pesar de que siempre habla con el corazón, allí Gladys no improvisa. Su formación universitaria en teatro y lenguajes artísticos y su experiencia como docente hacen que cada uno de sus relatos sea exquisito. Por eso Gladys va por más. Proyecta convertir su taller de elaboración de jabones y objetos poéticos en un centro que albergue nuevas formas de comunicación, entre ellas sus perfomances. Nadie duda que lo conseguirá. 

 

 

 

Parte de la magia de la jabonería reside en los objetos que la habitan. Frascos de aspectos y colores variados recuerdan al visitante que allí se produce una alquimia particular de la cual brotan fragancias exquisitas en forma de jabón. 

 

¿Cómo? ¿Que usted quedó enganchada/o y quiere que le cuente lo de las perfomances? Vea, no pida tanto. Haga una cosa: visite la Jabonería “De Mí”. Está en Alsina 2757 y abre los jueves y viernes de 17:30 a 20:30, y los sábados de 10 a 13 y de 17:30 a 20:30. Relájese y prepárese para disfrutar de las cosas lindas que hace Gladys, pero sobre todo de su amabilidad y sus charlas. Por supuesto, no se olvide de llevar a sus amigos que lo visitan.  Ah, y si puede, mímese y cómprese uno de sus jabones. La jabonería es una de las joyitas de Olavarría. Si usted decide perdérsela no diga después que no le avisamos.

 

Las paredes de la jabonería están pobladas de antigüedades y objetos que Gladys gusta de llamar “poéticos”. Todos tienen como común denominador la originalidad que se concreta cuando las manos obedecen los mandatos del corazón. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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