En tanto, la palabra que comenzó a viralizarse tras conocerse el fenómeno y a dar precisión a lo ocurrido fue meteotsunami, un evento que no es frecuente en las costas argentinas pero que, si se conjugan ciertas condiciones, puede darse.
Según describe la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) los meteotsunamis o rissagas son olas de gran porte que se producen repentinamente por eventos meteorológicos. Así, en lugar de ser tsunamis generados por un terremoto o por un deslizamiento de tierra submarino, ocurren por otros fenómenos climáticos asociados, que se dan en simultáneo.
Particularmente, los meteotsunamis se desarrollan por sistemas de tormentas rápidos que causan una ola en la superficie del océano que puede alcanzar varios metros de altura. Además, no son como las olas que se ven en la playa, que duran unos 10 segundos. Estas tienden a durar entre un par de minutos y dos horas, y avanzan varios metros sobre la playa.
El sitio especializado Meteored agrega que la palabra ‘rissaga’ proviene del término castellano resaca, por lo que la palabra describe esa rápida oscilación del nivel del mar, abrupta, que puede resultar peligrosa ya que no puede predecirse el momento exacto de su desarrollo, al estar enlazada a otros fenómenos climáticos, como los cambios en la presión atmosférica, el desarrollo de tormentas o por la ocurrencia de ráfagas de viento asociadas a esos factores.