Lucía Girado, artista tandilense, denunció la licitación de la bóveda familiar en la Recoleta

La mujer buscará frenar la concesión del mausoleo de sus antepasados tras enterarse de que el gobierno porteño planea destinarlo a usos comerciales.
 

Miércoles, 19 de agosto de 2026 a las 18:53

Por Redacción

Lucía Girado, artista plástica nacida en Tandil, atraviesa un complejo proceso judicial y personal tras descubrir que el gobierno de Jorge Macri licitó la bóveda familiar ubicada en el Cementerio de la Recoleta. La estructura, que resguarda los restos de su padre y otros familiares desde 1890, fue incluida en un plan de concesiones para instalar locales gastronómicos o tiendas de regalos.

 

La artista, que reside actualmente en Recoleta, manifestó su preocupación ante la falta de información sobre el paradero de los restos de sus seres queridos.

 

"Quiero saber qué hicieron con los restos de mi papá. Nadie sabe nada y es lo que quiero averiguar, como también quiero frenar la licitación", expresó Girado en diálogo con la prensa.


A pesar de que desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires calificaron la bóveda como un espacio abandonado, la damnificada desmintió categóricamente esta versión. Según explicó, en 2023 inició los trámites de dominio en el Cementerio de la Chacarita y contaba con la intención de restaurar la propiedad, la cual presenta el apellido Girado Casagemas en su fachada.


La licitación, enmarcada en la Disposición N° 278/DGCOYP/26, otorga la concesión por cinco años con el objetivo de ampliar los servicios en el cementerio. Ante este escenario, la tandilense busca evitar llegar a instancias judiciales extremas y prioriza obtener respuestas sobre la ubicación de sus familiares. 

 

La licitación


La concesión comercial de la bóveda, identificada como Sección 17, Tablón 201, Sepulturas 1 a 12, es por cinco años en un sector de casi 25 metros cuadrados restituido al GCBA. El objetivo del proyecto es convertir la bóveda en una tienda de recuerdos y local de venta de productos alimenticios y bebidas. Además, servirá de base operativa para las visitas nocturnas que la empresa concesionaria comercializará en el lugar. En la bóveda, que ya cuenta con un proyecto de puesta en valor, solo podrán hacerse modificaciones estructurales reversibles y con aprobación de los organismos correspondientes.

 

La concesión prevé un canon base mensual de $1.600.000 y obliga al futuro adjudicatario a ceder el 20% de los ingresos brutos del servicio de turismo nocturno. La apertura de ofertas fue fijada para el 9 de septiembre de 2026 a través de la plataforma Buenos Aires Compras.

 

(información de El Eco de Tandil y Página/12)