En la iniciativa, la gobernadora hizo referencia a la "superpoblación carcelaria", destacó que el sistema penitenciario y el de salud penitenciaria "pasó de 30.712 a 35.166 detenidos" y cuestionó una "falta de inversión acorde con las necesidades" de las personas privadas de su libertad.
De manera específica, dota a los organismos estatales de "celeridad" para "la adquisición de equipamiento y la realización de las obras necesarias para garantizar condiciones dignas de detención".
En cuanto a los recursos humanos, fortalece las facultades del ministro de Justicia para "adoptar decisiones vinculadas al progreso en la carrera penitenciaria, mejora de la capacitación y el incremento cuantitativo de los recursos así como su óptima utilización".
El ministro de Justicia podrá, de aprobarse la norma, designar personal de manera directa, así como también "disponer escalafonarias, cambios de escalafón y ascensos ordinarios o extraordinarios", además de convocar a retirados del SPB a prestar servicio nuevamente.
