Ignacio Montoya Carlotto: "Este aniversario me ha calado más hondo"

A dos años de la recuperación de su identidad, el nieto de Estela habló con Infoeme de aquel histórico día que cambió su vida para siempre. Rememoró el camino recorrido hasta hoy y sus principales logros. "Ahora es todo más calmo. Puedo salir tranquilo a la calle y eso me aliviana un poco" reflexionó.

Hace exactamente dos años la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo anunciaba el descubrimiento del nieto recuperado 114. Era ni más ni menos que el nieto de Estela, la presidenta de la emblemática entidad.

La noticia conmovió al país y en especial a Olavarría ya que el joven más buscado era un músico de 36 años, oriundo de nuestra Ciudad.


A dos años de aquel 5 de agosto de 2014, Ignacio Montoya Carlotto, habló con Infoeme sobre aquel histórico día que le permitió recuperar su identidad y cambiar su vida para siempre.


"Este aniversario me ha calado más hondo que el del año pasado. Quizás por que el primer año había cosas que no habíamos resuelto, con trámites, con cuestiones internas. Con tantas cosas. Y ahora que pasaron dos años me he puesto a acordarme de cómo fue ese momento, más las redes sociales que te mandan para atrás y te hacen acordar. Todo eso me ha puesto a pensar" contó.

Este aniversario para mí ha sido más emotivo. Y a medida que vayan pasando los años va a ser cada vez más intenso.

Para Ignacio Montoya Carlotto las imágenes de todo lo vivido son difíciles de describir: "Es muy raro de explicar. Es una sensación como en el cuerpo. Es una sensación como de acelere, un estado de excitación interna mezclado con curiosidad. Es como un estado que yo lo observaba en los demás, de mucha emoción, de llanto. Me cuerdo de esos días de mucho andar y fue complicado de vivir todo eso".

Y desde una mayor distancia en el tiempo reflexionó "Ahora es más calmo. Ya montado en una vida nueva, asumiendo cómo son las cosas. Habiendo cambiado de trabajo- si bien antes lo hacía- ahora me dedico de lleno a la actividad musical, cambiado de casa. Habiendo sido padre. Y pasó todo eso de forma tan condensada, en dos años, que me parece que el 5 de agosto de 2014 pasó hace como mil años".


La tranquilidad también se expresa en el vínculo con la gente: "Ahora puedo salir a la calle y eso me aliviana un poco y puedo andar por Buenos Aires como haciéndome un poco el tonto como un anónimo. La gente te conoce y te mira pero no es igual. Es mucho más tranquilo porque en un momento pintaba para ser complejo, difícil. Y mucha gente a la fecha se sigue emocionando por la historia, por todo lo que ha pasado. Y ahí va" agregó.

En cuanto a la relación con su nueva familia dijo: "Es como cualquier familia, más allá que hemos vivido muchas cosas en poco tiempo y eso acercó. Te vas acercando. Priorizando la relación con las abuelas. Una se fue, mi abuela paterna. Pero priorizando siempre la relación con las abuelas porque naturalmente tienen menos tiempo y uno empieza a pensar que lo que vamos a vivir de acá en adelante es mucho menor a lo que estuvimos separados y es todo un tema".

Y a todo lo vivido se le sumó otro momento central en su vida, el nacimiento de su primera hija: "En el medio de todo esto soy de papá. Lola cumplió el 3 dos meses y ahí está la gorda divina. Es otro cambio pero muy diferente pero es como una suma desde otro punto de vista"


En el plano profesional, Ignacio Montoya Carlotto trabaja de lleno como músico profesional: "Grabamos el disco con los chicos de Forasteros y el disco que grabamos con el Septeto lo estamos presentando, está a pleno con su distribución. Hemos presentado el disco en varios lugares del país. Mañana vamos a Necochea y el 16 de septiembre tenemos la presentación oficial en la Usina del Arte en Capital. Y con Forasteros acabamos de grabar. Ha estado Ricardo Mollo y es un lujo. El disco va a quedar muy bien. A su vez sigo tocando a dúo de Tango con Daniel Rodríguez, con bandas de Jazz. A veces tengo que frenar" expresó.


Por último analizó el nuevo contexto político y social y su influencia en las políticas de Derechos Humanos: "Es un contexto de país distinto. Muy distinto a lo teníamos antes. Han cambiado muchas cosas no solo el precio de las tarifas. Hay un ambiente enrarecido que no terminamos de dilucidas. No soy militante de los Derechos Humanos ni trabajo en Abuelas si bien soy cercano a muchos organismos. Contrariamente a lo que a veces se repite no estoy viendo en las políticas de Derechos Humanos retrocesos sustanciales. Ha habido decisiones que a veces en los organismos confeccionados por víctimas un pequeño recorte es interpretado como un gran recorte. Y quizás lo sea. El país está muy complicado y no se sabe realmente para donde estamos yendo. Espero que las decisiones que se tomen sean acertadas".

Y concluyó: "En políticas de Derechos Humanos durante muchos años se hizo un trabajo tan grande que ha quedado y hay mucha gente que lo sigue realizando y hay que confiar en ellos. Hay cosas que me llaman la atención, me alertan, pero son cuestiones que tienen que ver con un momento de transición de toda una década a este gobierno nuevo. Hay que esperar, ser pacientes pero no bajar la guardia porque de eso se trata también esto".

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