Hace 131 años Olavarría entraba en una nueva era

En un nuevo aniversario del emplazamiento del monumento que conmemora la llegada del primer tren a Olavarría, el historiador Claudio Filardo regala a los lectores de Infoeme un recorrido por la época. El 15 de marzo de 1883 la ciudad “estuvo de fiesta, cuando entre resoplidos y humareda, quedó habilitado el servicio del Ferrocarril del Sud, que la unía con la Capital Federal”.

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Texto: Claudio Filardo /clafi64@hotmail.com
monumentosdeolavarria.blogspot.com.ar

Aquel 15 de marzo de 1883, Olavarría estuvo de fiesta, cuando entre resoplidos y humareda, en medio de la curiosidad por lo novedoso y la sensación de estar entrando en una nueva era, quedo habilitado el servicio del Ferrocarril del Sud, que lo unía con la Capital Federal.

El 19 de octubre de 1881 firmaron el contrato el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Dr. Dardo Rocha y el representante del Ferrocarril del Sud, señor Franck Parish, conteniendo diversas cláusulas para cubrir el trayecto de Azul a Bahía Blanca de inmediato. El 21 de junio de 1882, ingresa una nota en el despacho de la Corporación Municipal, de la empresa ferroviaria, disponiendo 400 plantas de distintas especies para el embellecimiento de la futura estación y el pueblo, rogándose se retiren de la estación Azul, hasta donde llegaba el tren en esa época.

Un mes más tarde, la Corporación Municipal resolvió otorgar a la empresa ferroviaria, las quintas 123,124 y 125, para establecimiento de estación, galpones y plaza de carretas y carruajes, con la aclaración que bajo ningún concepto se destinaria a otro uso.

Globos, fuegos artificiales, calles iluminadas que sirvieron al recorrido de la comitiva desde la estación, hasta el recinto municipal y un considerable almuerzo de 4 vacas –el asado con cuero no podía faltar– deleitaron y enmarcaron aquel día, reuniendo a los olavarrienses en la estación, viviendo un momento tan importante, para un pueblo que buscaba incansablemente encaminarse al progreso. Olavarría comenzaba a entrar en la era del “camino del hierro”, como se lo denominaba a las localidades que era atravesadas, por las dos líneas brillante de rieles. En el censo provincial de 1881, en el partido, vivían 11.500 habitantes, y la mayoría ese día concurrieron a la fiesta.

Las crónicas remarcaban que se acababan las épocas en que había que recorrer diez leguas en traqueteadas galeras desde la estación Azul a Olavarría, se terminaban los años en los que sufridos carros tenían que partir desde las canteras y caleras de la zona para llevar hasta la antigua “punta de rieles” la piedra y la cal que luego se embarcaría en tren hacia la voraz e insaciable capital y a veces hasta el puerto para marchar al exterior.



15 de marzo de 1883 – llegada del primer tren a Olavarría – foto Archivo Histórico Municipal


Ese magnífico día, “los municipales” –antecesores de los concejales- José E. Grijera, Francisco Araujo, Julián Gómez y Agapito Guisasola, fueron designados para preparar los festejos y no repararon en gastar unos cuantos miles de pesos, alrededor de 16 mil, justificadamente por el acontecimiento, donde el gobernador de la provincia, Dardo Rocha, fue la máxima figura política que arribo a la ciudad.

Al poco tiempo la empresa ferroviaria, resarció a la Corporación Municipal de ese esfuerzo económico y contribuyo con unos 20 mil pesos para afrontar las erogaciones ocasionadas.

La estación Olavarría por la importancia de su playa de maniobras, sus galpones para reparar locomotoras y vagones, fue sin dudas muy importante desde su inicio, para el tráfico de cargas y de pasajeros. Contaba con la oficina del Superintendente de Transporte, Jefe de Estación, oficina de telégrafos, control centralizado, vías y obras, encargados de telecomunicaciones, cambistas, señaleros, peones y galpón de locomotoras, para programar y desarrollar una mejor calidad al servicio,por la cantidad de trenes que a diario que comenzaban a circulaban por día en la zona.

Desde su inicio, Olavarría fue un nudo Ferrocarrilero por excelencia, atendiendo la demanda de los sectores por explotación de canteras, llegando en el esplendor del ferrocarril a ser el mayor centro de despacho de todos los ramales y además los trenes de pasajeros, que con los años llegaban hasta Neuquén y Bariloche.


Estación Olavarría año 1935 – foto Archivo Histórico Municipal


La foto que se acompaña, extraída del libro “Historia del Ferrocarril Sud, Gral. Roca y Ferrosur Roca” de Juan Castiglia, muestra el abandono de las viejas locomotoras con sus intrincadas calderas, sus orgullosos domos sobresaliendo como un penacho y que acompaño como una postal por más de 20 años a quienes transitábamos por ese lugar –con medio asfalto sobre calle Saavedra- observando la incipiente decadencia en la que callo el ferrocarril en años posteriores, y que sin dudas se extrañaban sus rechinar de bielas, su sonoro silbato y su único, cansino e inacabable “chuf-chuf”, haciendo del ferrocarril un símbolo.



Playa del ferrocarril, sobre calle Saavedra, con locomotoras para chatarra - foto Juan Castiglia


En el año 1983 cuando se iba a cumplir el centenario de aquel hecho, un grupo entusiastas de empleados y ex-ferroviarios, lograron recuperar de esa playa de maniobras, una rueda y biela de una vieja locomotora, antes de que se la lleven definitivamente a desguace como chatarra.
Convirtieron hierro en monumento, historia en presente, y que debe perdurar para siempre en el recuerdo de esta Olavarría, que al día de hoy, tiene generaciones y generaciones de ferroviarios orgullosos de pertenecer a un trabajo que desde su inicio, nunca descansa.



15 de marzo de 1983 – Arribo de un convoy guiado por veteranos ferroviarios – foto Archivo Histórico Municipal


La estación engalanada, se volvió a vestir de fiesta cien años después, inaugurando el monumento, con un marco de público muy importante, donde las emociones y recuerdos estuvieron presentes en toda la jornada.La comisión del centenario estuvo integrada por personas representativas entre ellas Otto RodolfoCarloni, quien la presidió acompañado de Eusebio Bouciguez, el doctor Julio Cortés, Hugo O. Matrella, Cataldo Blando, José Mignona, Luis H. Olivera, Julio Fioroni, Juan Castiglia, Floreal Ferrero, Angel de Vega, Egidio Formoli, Enrique Abraham, Ezequiel Vega, Orlando Macchiarolli, ÍtaloRímolo, Reynaldo Warman, Mario Neder, entre otros.El Intendente Municipal interino, era el señor Luis Adolfo Escudúm.



Histórica foto de la Comisión del Centenario y del folleto entregado ese día – Gentileza Orlando Macchiaroli


El tren que arribo como homenaje fue recibido por el ex-jefe de estación Juan Peirán de 87 años de edad y en el llegaban soldados y policías vestidos con uniformes de época. En la playa frente a la estación, la banda de la Guarnición Militar local, le dieron la bienvenida con marchas patrióticas, se izó la bandera en el mástil y hubo un desfile de carruajes antiguos, con vestimenta de la época.



Desfile frente a la estación – foto Archivo Histórico Municipal


El monumento en marcha

El futuro monumento estuvo varios días a un costado, en la playa de estacionamiento, mientras se estaba construyendo el pilar, esperando ser trasladado en el lugar que luego iba a estar varios años. La estación brillaba con su nueva pintura, banderas Argentinas colocadas en varios lugares y las instalaciones ferroviarias se veían inquietas con su personal trabajando sin descanso, esperando festejar el centenario.



La rueda a punto de convertirse en monumento, detrás el galpón de cargas - foto Archivo Histórico Municipal


Ese día la rueda “puesta a nuevo”, fue restaurada por personal ferroviario y se exhibió junto al monolito con un brillo y esplendor, como si comenzara a rodar. Se colocaron placas de la Comisión de Homenaje, de la Fraternidad, de la Unión Ferroviaria, del Club Ferrocarril Sud, del Centro Comercial y una de las colectividades extranjeras, que también quisieron estar presentes ese día.


15 de marzo de 1983 – día de la inauguración del monumento - foto Archivo Histórico Municipal


En el mes de mayo de 2010, comienzan las tareas de remodelación de la terminal de ómnibus para la ampliación de la playa de maniobras y andenes, y se acordó su traslado, entre la Secretaria de Infraestructura de la Municipalidad, con el señor Juan Castiglia, histórico ex-ferroviario, reubicando el monumento en la reciente rotonda de las avenidas Pringles y Del Valle.



Antes de su traslado para ampliar la playa de la terminal y Colocándola en la rotonda de Pringles y Del Valle.


Agradezco al señor Juan Castiglia, Orlando Macchiaroli y a Monica Poggi del Archivo Histórico Municipal, por las fotos brindadas. Algunos datos fueron extraídos del libro “Ensayo histórico del partido de Olavarría” del año 1967.

Hoy quienes transitamos la rotonda y vemos esa rueda simbólica, que seguramente remolco miles de toneladas de producción y otra cantidad similar de pasajeros, nos lleva nostálgicamente a imaginar nuestros predecesores, lo orgullosos que estaban por pertenecer a la herramienta que abrió caminos de rieles, con progreso entre las ciudades y los campos de la República.

La ruta férrea fue sin dudas el comienzo de trasladar la riqueza agropecuaria, minera y ganadera, de acercar a los pueblos rurales aislados de caminos intransitables, y aún estaba muy lejos la era del automóvil y faltaban décadas para que el camión sirviera competitivamente al ciclo económico.

Ya han pasado 131 años de aquel episodio trascendente que registró Olavarría, convirtiéndola en una ciudad moderna, desarrollada y diversificada en los motivos de su grandeza económica y cultural que vemos en la realidad de hoy, y que el ferrocarril es parte y acompaña.



La estación, en sus comienzos - foto Archivo Histórico Municipal








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