Estudiante de Ingeniería diseñó una alternativa a la gestión de residuos local

Una reciente egresada de la Facultad de Ingeniería de la UNICEN diseñó una Planta de Clasificación de Residuos para optimizar en Olavarría el tratamiento de aquellos materiales desechados, con actual valor en el mercado, y que representan casi el 25% de todo lo que se descarta. Marina García realizó para su Proyecto Final de Carrera, un "Planteo de modificaciones en la gestión integral de RSU (Residuos Sólidos Urbanos) en la ciudad de Olavarría", que en caso de implementarse resultaría altamente beneficioso tanto para el medio ambiente, como para la comunidad.

La inquietud surgió durante una pasantía que la joven de 26 años hizo como estudiante de Ingeniería Civil en la empresa Transportes Malvinas, donde presentó al menos tres modelos de estructuras para recuperar vidrio, papel, cartón, PET y metales, que actualmente tienen como destino final el predio ubicado en Ituzaingó al 8500, donde también se instalaría la planta.

El objetivo, además de reducir el impacto ambiental, es reinsertar los materiales en el circuito productivo como materia prima o incluso para generar combustibles no convencionales a partir de ellos, como los denominados CDR (Combustibles Derivados de Residuos). Para el proyecto, García contó con el asesoramiento de los docentes de la FIO, ingeniera Claudia Dietrich y el ingeniero Maximiliano Sacerdote como tutores, y contempló además de la recolección, datos interesantes que reflejan diversos aspectos de los residuos que se generan en Olavarría.

El crecimiento demográfico y la industrialización de una ciudad, llevan aparejado, además de una multiplicación de oportunidades de desarrollo económico y social, la necesidad de una correcta administración de los servicios. En este contexto, el de recolección de residuos urbanos guarda una relación directa con la calidad de vida, y en Olavarría, el 97% de los desechos tienen como destino final el relleno sanitario.

Se define como residuo sólido urbano (RSU) a cualquier producto, materia o sustancia, resultante de la actividad humana o de la naturaleza, que ya no tiene función para la actividad que lo generó, por lo cual es desechado. Esta clasificación incluye los residuos de origen doméstico, comercial, institucional e industrial no especial.

De acuerdo al trabajo de Marina García, en la ciudad se genera alrededor de un 1,100 kg de basura por habitante por día, lo que la ubica dentro de los índices de una zona agro-industrial. Actualmente, esos residuos son depositados en lo que se denominan celdas. "En estas celdas se tira el material y se intercala con capas de tierras, con una vida útil de 5 y 6 años, y cuando se hace el cierre ecológico, no se trabaja más y se pasa a otra celda. Tal cual como está ahora, el relleno sanitario va a durar en estas condiciones hasta el 2035", explicó la joven.

La mitad de los residuos que se arrojan son, según datos del OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable) de materia orgánica, mientras que el 23% está compuesto por materiales reciclables. Al resto se le denomina "rechazo", y podría utilizarse para elaborar combustibles. Pero en su trabajo final, Marina García propone un tratamiento especial a ese 23% compuesto por vidrio, papel, PET y metales, entre otros. Para diferenciar la recolección de estos residuos, se propone una recolección selectiva en origen, que podría pautarse determinados días a la semana. "Un día se sacan afuera todos los secos, por ejemplo, y el beneficio es que llegan en mejor estado, sin materia orgánica. De esta manera la separación se hace de manera más dinámica, ya que si bien hay parte del proceso mecanizado, el proyecto contempla la intervención de trabajadores a los que se le facilitaría el trabajo", señaló.

La instalación de una planta de recuperación permitirá el desarrollo de un proceso de separación y clasificación de residuos para su posterior recuperación, pero para garantizar el correcto funcionamiento de este plan de gestión se deben realizar una serie de acciones tendientes a la concientización ciudadana, como algunas que ya existen en Olavarría, a través de los programas Puntos Verdes, Ecocanjes, Ecobolsas y demás.

La elaboración de sistemas de gestión integral para el manejo de los residuos sólidos urbanos están basados en el desarrollo sostenible, involucrando fundamentalmente cuatro etapas: generación, recolección y transporte, tratamiento y disposición final.

"Actualmente en Olavarría las últimas dos etapas son una misma, bajo la tecnología del relleno sanitario. La idea de estas modificaciones es desglosar esta etapa integrando la planta de clasificación y en caso de construir una planta, va a haber una gran cantidad de residuos reciclables que se destinarán a otro lugar y no ocuparán el lugar que actualmente ocupan en las celdas", indicó la ingeniera. Además de poder valorizar los materiales recuperados y facilitar su reinserción a la industria, la instalación de la planta impulsaría nuevos puestos de trabajo.

Técnicamente, Marina García analizó las dimensiones para una planta con una estructura capaz de tratar en promedio entre 45 y 50 toneladas de RSU por día, en las distintas líneas de tratamiento. Esto representa la mitad de los residuos diarios que ingresan al relleno sanitario.

En los modelos, los residuos ingresados a la planta son descargados en el sector de la nave denominado zona de recepción y preclasificación para luego ser depositados en una tolva de recepción por medio de una mini cargadora. Una vez allí los residuos son elevados y conducidos por medio de una cinta transportadora para la selección manual de los mismos.

Los operarios, en cada uno de los puestos de clasificación, serán los responsables de la separación de los residuos reciclables en sus diferentes tipos para luego destinarlos a una prensa. A su vez, aquellos residuos que no puedan ser recuperados, denominados rechazo, serán destinados a la celda prevista para otro posterior tratamiento y disposición final.


Fuente: Prensa Facultad de Ingeniería.

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