La medida de fuerza abarca la comercialización de granos y de todo tipo de ganado en pie y es impulsada por Coninagro, Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), quedando excluidas del cese las producciones de las zonas afectadas por las inundaciones, y la comercialización de productos perecederos.
Según se explicó desde las entidades convocantes la protesta "busca poner en evidencia la crítica situación económica que atraviesan todas las producciones agropecuarias del país, que el Gobierno Nacional sigue sin resolver".
Consideran que la "crítica realidad" del sector "en muchas localidades se vio agravada por las inundaciones que impactan fuertemente en el territorio bonaerense y parte del sur santafesino".
