Críticas por el lugar del acto de promesa a la Bandera

Desde Suteba Olavarría cuestionaron que se lleve a cabo en el Regimiento y no en la Plaza "Manuel Belgrano"; donde se realizaba tradicionalmente.


La seccional Olavarría del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba) emitió una "carta a la comunidad educativa" de la ciudad cuestionando el lugar elegido para la realización del acto de promesa a la Bandera que se lleva a cabo cada 20 de junio por parte de estudiantes de 4º año de las escuelas primarias.


Es que se decidió que este año, la ceremonia se lleve a cabo en el Regimiento de Caballería de Tanques 2 "Lanceros Gral. Paz" y no en la Plaza "Manuel Belgrano", donde se realizaba tradicionalmente.


Firmada por María Elisa Risé – secretaria general de Suteba Olavarría – y Rosana Cassataro – secretaria de Derechos Humanos del gremio – la carta repasó que durante el juicio de Monte Peloni se identificó al espacio del Regimiento como lugar donde se produjeron detenciones y apremios ilegales durante la última dictadura cívico militar.


"Proponer ese lugar no es un gesto democrático, no está orientado a fomentar el diálogo ni a cerrar heridas. Se trata más bien de un gesto destemplado, casi grosero, carente de toda sensibilidad", manifiesta la misiva.


La carta


"Olavarría, Junio de 2016. Carta a la comunidad educativa


El 20 de junio, día de la bandera, recordamos la muerte de Manuel Belgrano, a quien la historia oficial ha pretendido algunas veces minimizar.


Aun así, en su conmemoración, se hacen presentes dos sucesos que la escolaridad se encargó de grabar a fuego en cada uno de nosotros: la creación de la bandera, y que murió en la pobreza absoluta. La segunda muchas veces anunciada como un mérito, es tan solo la expresión máxima del olvido de un sujeto por parte del estado, de una persona que entregó su vida en la defensa de la soberanía nacional, impulsor de la educación popular, la agricultura, el comercio y la industria nacional, entre muchas otras.


La creación de la bandera también ha pasado por el tamiz de nuestra historia desde aquel lejano 27 de Febrero de 1812. Basta señalar el rechazo del Primer Triunvirato a su creación y al juramento de los soldados a la bandera -en ese momento de dos colores- a orillas del Paraná.


La historia encarnada hará de la bandera un símbolo, alguna veces enarbolado y defendido, y otras usurpado y pisoteado. El mismo ejército que en épocas de Belgrano y San Martín combatió, se sacrificó y bregó por la independencia de estas tierras, en otras ocasiones, tristemente recordadas, olvidó ese mandato, convirtiéndose en el brazo armado de los intereses de las clases dominantes, criollas y foráneas.


Las fechas patrias son símbolos que construyen los pueblos para recordar su historia.


Si pensamos el origen de recordar, el término proveniente del latín, "re" significa volver hacia atrás y "cordis", corazón. Así construimos una de las palabras más bellas de nuestro idioma, recordar, traer al presente habiéndolo hecho pasar por el corazón. Hermoso par resultan entonces símbolo y recuerdo, fuente para la reconstrucción del pasado, indispensable para la construcción de la identidad de un pueblo y de su memoria.


Hoy, a más de 200 años de la creación de la bandera, las autoridades locales proponen a la comunidad educativa realizar el acto de promesa a la bandera en el Regimiento de Caballería de Tanques 2 "Lanceros General Paz", dejando atrás la tradición de hacerlo en la Plaza que lleva el nombre de quien la creara.


¿Qué significa esto en términos de construcción de sentido? ¿Es darle nuevamente la espalda a Manuel Belgrano?


Hace muy poco tiempo, entre Septiembre y Diciembre de 2014, los ciudadanos de Olavarría escuchábamos en el Juicio Monte Pelloni, las declaraciones de víctimas y testigos del terrorismo de Estado, en la que se identificó al espacio del Regimiento como lugar donde se produjeron detenciones y apremios ilegales a conciudadanos, muchas de ellas de manera clandestina.


Utilizar un sitio que ha sido usado para pisotear los principios libertarios que inspiraron a nuestro prócer, donde se ha violado el orden institucional y los derechos humanos es darle nuevamente la espalda a la historia.


Sabemos de los riesgos que trae el olvido. Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. La escuela tiene responsabilidades en la construcción de estos sentidos para la memoria y la construcción de una patria para todos y todas, en paz.


Las autoridades que pensaron este acto ¿habrán tenido en cuenta estas consideraciones? Se habrán preguntado, por ejemplo, si entre los padres, niños y niñas, docentes, habrá quizá algún familiar de una víctima del terrorismo de estado en nuestra ciudad?


Proponer ese lugar no es un gesto democrático, no está orientado a fomentar el diálogo ni a cerrar heridas. Se trata más bien de un gesto destemplado, casi grosero, carente de toda sensibilidad para con las víctimas y familiares del terrorismo de estado como para con toda la ciudadanía que rechaza la militarización de la historia.


Es por eso que los trabajadores de la educación decimos claramente que rechazamos esta iniciativa y proponemos que la promesa a la bandera de los chicos de 4to grado de nuestras escuelas primarias se realice en el espacio público de todos".

Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario