Correr con frío: siete consejos para cuidar la salud

Las bajas temperaturas no son un impedimento para ejercitarse, pero la época invernal demanda proteger la garganta, pies, cabeza y manos. Cómo elongar rápidamente para evitar lesiones

El frío no es un impedimento para realizar actividad física. Sin embargo, vale la pena tomar ciertos recaudos para hacerle frente a las bajas temperaturas y así cuidar la salud.

Antes de iniciar cualquier actividad física es indispensable realizar una consulta médica para conocer el estado del cuerpo, mientras que en el caso de los que ya la practican, los chequeos periódicos se vuelven indispensables para evitar problemas de salud.

El sitio Factorrunning.com elaboró un listado de 7 consejos para correr en invierno:

-Entrada en calor: es una parte fundamental del trabajo físico en épocas de bajas temperaturas. Los músculos están más fríos y una correcta entrada en calor dispone al cuerpo para la actividad física y eleva la temperatura corporal. En invierno, es preferible realizar el precalentamiento en un lugar cerrado. Si no es posible, se deberá poner especial énfasis en las articulaciones, músculos y tendones con elongación activa.

-Hidratación: el corredor generalmente no percibe la sensación de estar perdiendo líquido por sudoración. Por eso, es muy importante hidratarse tanto como si fuera verano. Siempre se debe llevar ropa seca, para cambiarla luego de hacer ejercicio.

-Correr de noche: muchos runners corren o entrenan después del horario laboral. Como consejo, lo ideal es correr alejado de los autos y con materiales refractivos (en las zapatillas, camperas, remeras o gorros) para ser visualizados en la oscuridad de la noche. Otro dato, por lo general, el asfalto está húmedo por el rocío, hay que trabajar con mucho cuidado y utilizar calzado acorde al terreno.

-Vestirse en capas: no se deben utilizar prendas de algodón y/o lycra: se mojan con la sudoración y demoran en secarse (algo que no sucede con las prendas técnicas). El cuerpo una vez entrado en calor, alcanza una temperatura de +10º con respecto a la temperatura ambiente. Es decir, que si la temperatura es de 6º, el cuerpo luego sentirá 16º.

-Proteger garganta, pies, cabeza y manos: el aire frío afecta a la garganta y provoca una broncoconstricción, lo que obstruye el paso del aire y dificulta la respiración. Por eso, siempre es bueno respirar por la nariz, que es la forma que tiene el cuerpo de calentar el aire. El frío también entra por los pies y se escapa por la cabeza en forma de calor. La cabeza y el tronco, son los lugares donde se disipa mucho más el calor, por esto también hay que mantenerlos abrigados.

-Alimentación: procurar aumentar la cantidad de calorías que se consumen al entrenar. Durante el invierno, hay que consumir alimentos que favorezcan la producción de energía calórica y aumentar el consumo de carbohidratos, presentes en las pastas, legumbres, arroz. También hay que ingerir alimentos ricos en proteínas, como carne o pescado.

-Elongación post entrenamiento: buscar un lugar cerrado para estirar los músculos luego del entrenamiento ya que el cuerpo baja su temperatura muy rápidamente y se corre el riesgo de lesionarse.

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