Aseguran que la nueva ley agilizó los procesos de adopción

Consultado por Infoeme, el director del Servicio local de Niñez y Adolescencia, Martín Capelli, habló sobre el pedido de la Provincia de Buenos Aires a la Justicia, para iniciar el proceso de adopción de más de 500 niños en todo el territorio bonaerense. Aseguró que en Olavarría, tras la ley sancionada hace poco más de un año, los procesos se agilizaron bastante. Además, detalló que hay siete niños en condiciones de ser adoptados y en período de guarda, y 45 aspirantes registrados en el Juzgado de Familia.

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Olivia Orsatti / Infoeme.com

Recientemente la Provincia de Buenos Aires elevó un pedido a la Justicia, para iniciar el proceso de adopción de más de 500 niños en todo el territorio bonaerense. Consultado al respecto por Infoeme, el director del Servicio local de Niñez y Adolescencia, Martín Capelli, sostuvo que el pedido no alcanza a Olavarría, donde las situaciones de adoptabilidad tras la nueva ley se agilizaron bastante y ya hay procesos de adopción bajo el reciente marco regulatorio. Además, habló sobre el trabajo que lleva a cabo la institución en estos casos.

Hace poco más de un año se sancionó una nueva ley de procedimientos de adopción (Nº 14.528) con el objetivo de agilizar la resolución en casos de niños en estado de adoptabilidad, pero además, con la intención de priorizar en el niño o adolescente, una serie de derechos que antes no eran tenidos muy en cuenta. Quien asumió el cargo en abril de este año explicó que “desde el servicio local tenemos diferentes herramientas para tratar de restituirlos, desde programas municipales hasta asistencia psicológica, a través del trabajo interdisciplinario”, destacó.

La nueva normativa estableció en este sentido, una relación más fluida con el Juzgado de Familia Nº 1, que en Olavarría preside la jueza María Inés Germino y tiene injerencia para la zona de Bolívar, Lamadrid, Laprida y Olavarría.



Su registro de aspirantes lo conforman 45 familias. Como contraparte, hay alrededor de siete niños que en nuestra ciudad están en condiciones de ser adoptados y en período de guarda, de acuerdo a datos del funcionario.

Cuándo un niño es declarado en estado de adoptabilidad

En Olavarría hay tres hogares municipales: Namasté (mixto para niños de 0 a 5 años) donde actualmente residen diez chicos; Peñihuen (de 5 o 6 hasta 13 años) en el que hoy viven 14 niños, y la Casa del Adolescente, que alberga a diez jóvenes. En tanto, en el Hogar de Niñas San José viven mujeres hasta sus 18 años. De todas maneras, el parámetro etáreo suele ser flexible, sobre todo cuando hay hermanos involucrados.

“Que estos chicos estén institucionalizados no significa que estén en condiciones de ser adoptados. Es más, esa es la última opción”, sostuvo Martín Capelli. “En un primer lugar se trabaja con su familia de origen. Tenemos 180 días para trabajar con la familia, el período muchas veces funciona y la medida de abrigo se abandona, aunque se hace un seguimiento posterior. Cuando se trabajó con el niño, el adolescente y su familia y no se pudieron revertir las condiciones de vulnerabilidad, se está en condiciones de declarar la situación de adoptabilidad”, señaló el abogado.

Esta situación también es declarada cuando los papás del niño están fallecidos o no se conoce quienes son. “El servicio local tiene 30 días para buscar familiares, se puede prorrogar por 30 días más y si se agota la búsqueda sin encontrar familiares, se informa al Juzgado y se declara la situación de adoptabilidad”, indicó Capelli, y cuando los papás voluntariamente deciden darlo en adopción 45 días posterior al nacimiento “antes de este período no es válido”, remarcó.

Los tiempos del Estado

“Ante cualquiera de estos supuestos, el Juzgado dicta una resolución de declaración de situación de adoptabilidad, se les notifica a los papás biológicos y se manda a pedir al registro central de aspirante. Cuando llega la lista, el juzgado tiene una serie de prioridades, convoca a los pretensos adoptantes y empiezan a vincularse, si están ambas partes de acuerdo”, informó el director.

“En la vinculación hay encuentros graduales, visitas al hogar, luego a la casa del adulto interesado y se piensa en un egreso. Ahí empieza la guarda con fines de adopción, que no puede durar más de seis meses. Si se generó el vínculo se cierra la guarda y las partes están en condiciones de iniciar el juicio de adopción, que es rápido porque están todos los informes de las psicólogas, las trabajadoras sociales. Lo positivo de esta ley es que acelera un montón los plazos”, expresó.



“La idea es evitar la institucionalización indefinida y desmitificar que los procesos de adopción duran años. Antes los niños cumplían 18 años en el hogar pero hoy en día, a través de la articulación del servicio y el juzgado, desde que el niño fue declarado en situación de adoptabilidad, hay un año y año y medio hasta que la nueva familia está en condiciones de adoptar”, explicó y contrapuso: “Hay otra realidad, y es que las pretensas familias quieren nenes muy chiquitos, y hay muchos chicos en edad de adolescencia”.

Voces con más fuerza

“Si bien siempre hay un cambio de perspectiva en la niñez y se abandonó la perspectiva del patronato por una de derechos, esta nueva ley consagra el derecho del niño o joven de ser oído, de que se escuche su opinión en cualquier parte del proceso y que todas las veces que quiera hablar se lo escuchará”, remarcó el director del servicio local.

Por esto mismo, también en el 2013 se reglamentó la ley del Abogado del Niño, quien deberá representar los intereses personales e individuales de los niños, niñas y adolescentes legalmente ante cualquier procedimiento civil, familiar o administrativo que los afecte, en el que intervendrá en carácter de parte. “A través de un abogado el niño o adolescente puede peticionar los pedidos que considera necesarios, de acuerdo a su edad y madurez. Por eso lo primero que hacemos es informar al niño y él puede elegir si quiere un abogado, puede apelar alguna resolución, etcétera. Es un derecho más”, afirmó.

Esta nueva ley también fija como un derecho inalienable, el del chico a conocer su filiación con su familia biológica. El juez tiene la obligación de dejarlo explícito en el primer acercamiento entre las partes y en la sentencia, sostuvo finalmente Capelli.




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