“El sistema de franquicias le da solidez al que se juega”

Lo dijo el fundador de Cardón, Gabriel “Gabo” Nazar, quien además preside la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias. El empresario estuvo en Olavarría para la inauguración del nuevo local de la marca Pampero, recientemente comprada por el Grupo Cardón. En diálogo con Infoeme defendió el sistema de franquicias, habló maravillas de la Ciudad y lamentó el negocio de la “ropa trucha” en el que Cardón lidera el podio de las marcas nacionales más falsificadas.

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Nota: Olivia Orsatti

Con un estilo totalmente desestructurado, “Gabo” Nazar, como él mismo se presenta, le muestra a los presentes las camisas de la línea industrial de Pampero en la inauguración del nuevo local que abrió en las Ciudad. Es que la marca fue recientemente adquirida por el Grupo Cardón, y quien mejor que el empresario a la cabeza de las empresas para contar su historia.

Además de fundar hace más de 25 años la marca Cardón, Nazar es presidente de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias. Es un emprendedor nato y su empresa es dueña también de El Noble, Desarrolladora Del Plata y Vacapi Agropecuaria.

En entrevista con Infoeme el empresario habló maravillas de Olavarría, ciudad que frecuentaba en los ’90. Además contó por qué es un ferviente impulsor del sistema de franquicias y abordó el negocio millonario de la ropa falsificada, donde Cardón aparece como la marca nacional más “truchada”.

¿Por qué promueve la implementación de franquicias?

Soy un ferviente impulsor del sistema porque en la Argentina donde el crédito a las Pymes y emprendedores es una rara avis, y esto es una herramienta que permite a través de la sumatoria de voluntades y de pequeño capital de trabajo, se generen redes.



Pude desarrollar la red de Cardón gracias a las franquicias. Hoy tiene 120 locales en la Argentina y hay 130 locales de El Noble. Abrirán más de 500 locales de Pampero y eso sería imposible si uno tendría que financiarlo con capital propio.

También se trata de la gestión. Cada local minorista requiere de una gestión detallada, de un control, de una motivación y todo eso es muy difícil de lograr con un esquema de gestión de personal con relación de dependencia. Hoy la gente quiere tener más libertad y vocación para llevar adelante su negocio, uno puede aprovechar eso y hacerles una propuesta mediante la cual se suman a una red que les da seguridad, les da marca, les da un modelo de empresa que funciona y minimizan el riego.

De acuerdo a estadísticas, en los proyectos independientes en el que una persona quiere poner un comercio de cualquier cosa, restaurante, peluquería, confitería, casa de ropa e inventa su concepto y le pone un nombre de fantasía, 9 de cada 10 al tercer año están cerrados. La sobrevida al décimo año es del 3%, no del 10%.



En el sistema de franquicias es al contrario: de cada 10 emprendedores que se suman al sistema, nueve al tercer año están operando y sólo uno cerró sus puertas. Indudablemente es un sistema que le da solidez al que se juega y es una herramienta que ayuda a palancar el desarrollo del que impulsa el concepto.

¿Por qué Argentina tiene las condiciones para ser uno de los países que más exporta franquicias?

Tiene que ver con atributos de nuestra sociedad, pujante, emprendedora, creativa, pródiga en generación de diseño y con vocación de liderazgo a regional y si bien hemos asumido que Brasil nos lidera en términos de tamaño, Argentina es y sigue siendo un país productor y creador de conceptos. No es raro acá ver en shoppings grandes más de 400 marcas con conceptos profesionalmente desarrollado.

Eso habla a las claras de un país con talento y vocación única. Cuando vos vas a países como Estados Unidos no te encontrás de ningún modo con 400 marcas de origen norteamericano. Esto es una rareza, y lo valoramos. Hay más de cien marcas argentinas desarrollando sus conceptos en América Latina. Nosotros con Cardón, Pampero y El Noble estamos desarrollándose internacionalmente.

¿Cuál es la clave de Cardón para mantenerse en el tiempo?

Hace 25 años que estamos en la Argentina y yo creo que la clave es que somos apasionados emprendedores y que nos gusta hacer y tomar riesgos. Nunca está escrito que las cosas van a tener éxito de una pero si uno le busca una y mil veces la boca al mate finalmente se la encuentra. La pasión y el entusiasmo son claves. Otra es ser tesorero, yo soy muy porfiado hasta que se logre el objetivo.



Ahora nos podemos estar equivocando pero afrontamos los desafíos con gran determinación y compromiso para con el mercado y la gente que apuesta a nosotros. Esto redobla el compromiso y obliga a pulir la imagen, la comunicación, los precios para que el producto cautive el mercado.

¿Qué opina del potencial de Olavarría?

Olavarría es una bruta ciudad, es un gran mercado, una ciudad muy pujante. Es una ciudad que combina un campo competitivo y pujante y una industria hoy revitalizada. Yo he pasado en los `90 y te aseguro que no era la de hoy.

Me encanta estar acá y ver cómo la ciudad se reinventó a sí misma. Cómo hay sectores que estuvieron muy golpeados y hoy están muy bien, lo vinculado a la construcción, lo que tiene que ver con la metalmecánica. Lo que vi hoy y me entusiasmó mucho.

Es una ciudad que tiene una profunda identidad muy particular en su diversidad. Es a su vez campera y tuerca, criolla pero industrial, muy tradicionalista y a su vez cosmopolita. Es una ciudad que lo tiene todo, mundo y vida universitaria, y una gran identidad cultural, es pujante.

N de R: Nazar contó que en sus comienzos, una familia de Olavarría le compraba sus artesanías de talabartería para su propio negocio pero no pudo recordar cómo se llamaba. “Era una gente muy linda, ojalá me lean y se pongan en contacto porque siempre me gusta recordar viejos tiempos y yo estoy muy agradecido de la gente que a lo largo de estos 25 años me ha acompañado y validado los productos que he pensado y soñado”.

¿Cómo proyecta el Grupo Cardón el año 2014?

En el año 2014 pensamos que las proyecciones de crecimiento exponencial se van a mantener. En Cardón más estable, más madura pero creciendo internacionalmente. Estamos abriendo a fin de 2013 nuestro primer local en Medio Oriente. Ya estamos operando en Paraguay y en Paraguay. Estamos abriendo nuestro primer local en Doha, de unos 400 metros cuadrados y vamos a abrir quince locales en siete países en tres años básicamente en Emiratos Árabes Unidos, Abu Dhabi, Dubai, Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Jordania y Líbano.



En Pampero el desafío es empezar a operar definitivamente en Paraguay y el sur de Brasil. Tenemos gente interesada en Chile y Bolivia, con lo cual claramente Pampero tiene una proyección regional muy fuerte pero sobre todo lo más importante es consolidar cada una de las líneas que hoy estamos insinuando. Estamos proponiendo un montón de cosas, hay que ver cómo nos acompaña el mercado. En función de cómo vayan evolucionando va a ser cómo reforcemos esa línea.

¿Qué opina de las marcas acusadas de emplear trabajadores en negro?

Es un azote, un flagelo. Yo soy un ferviente comunicador del trabajo formal, para nosotros no existe otra manera de concebir la empresa. Lamentablemente el rubro textil en la Argentina todavía tenemos que soportar niveles de actividad informal del orden del 50 %, eso significa salario en negro, empleo en negro, gente sin seguridad ni obra social, sin condiciones mínimas de trabajo digno. A su vez significa fraude marcario y eludir la recaudación fiscal que para el gobierno es muy importante.

Es muy difícil mantener un esquema de redistribución de la riqueza justo cuando tenemos tanta actividad en negro.

... ¿Se refiere a la proliferación de las denominadas “saladitas” que copian sus marcas?

Eso es tremendo. Cardón es la marca local más falsificada, esto es una estadística no una opinión mía. La marca más falsificada en la Argentina es Nike, le sigue Adidas, Lacoste y Polo Ralph Lauren, que son internacionales. La quinta marca en orden de falsificación en Argentina en volumen es Cardón y es la primera local.

Tenemos ese triste récord, no me gusta que se falsifique ni nuestra ropa ni ninguna otras porque uno ha trabajado mucho para construir valor, marca, un isologo, y la verdad es que cuando ese isologo está vapuleado, manoseado y mal expuesto en una prenda que no tiene los mínimos requisitos de calidad, estándares, comunicación y diseño eso es muy malo para la marca.

Paradójicamente a pesar que es una marca mucho más accesible de precio también tenemos falsificación en Pampero. Existía desde antes que nosotros nos hiciéramos cargo y estamos trabajando para combatirlo generando algunos elementos de seguridad en los componentes de la prenda principalmente en la tela, las etiquetas, hay sellos especiales en la tela que nos permitan distinguir una prenda original de otra falsificada pero así y todo es una lucha sin cuartel, sobre todo en un país que no sólo no ve la lucha contra la falsificación como una prioridad sino que hasta a veces se la fomenta.




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