Un mal momento que no termina

Una mujer denunció ante la Oficina de Defensa del Consumidor un episodio que vivió junto a sus sobrinos en un supermercado, donde acusaron a niña de consumir una golosina y quedar registrada en las cámaras de seguridad. Pero las imágenes no aparecieron y la empresa no se disculpó públicamente como debía.

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La Oficina Municipal de Defensa del Consumidor es todo un circo, empleados que solo tratan de minimizar los problemas del consumidor, jamás defenderlo.
Ojalá este equivocada y realmente encuentre personas en las que el servicio fue eficiente y eficaz, es lamentable que haya tantos empleados municipales afectados a una actividad que realizan muy mediocremente.

Ante la falta de respuesta del Centro Municipal de Defensa del Consumidor quiero hacer público lo que me sucedió con la firma WALMART ARGENTINA S.A.

El día 10 de febrero del presente año me encontraba dentro del supermercado con mis dos hijos y mis tres sobrinas cuando se nos acerca un guardia de seguridad identificado como FRANK, C (según identificación de la vestimenta), acusando a una de mis sobrinas de haber consumido el contenido de un envoltorio (chocolate Mecano) que él traía en su mano, intimándome a que debería pagar dicho producto por haber sido detectado mediante las cámaras de seguridad.

Ante esta situación le solicite que me muestre la filmación de semejante acusación a lo que me responde que de ninguna manera podía verla por ser algo privado de la empresa. Yo insistía en ver la filmación y ante su negativa también me negué a realizar el pago del producto, a lo cual el reacciona diciéndome que se veía obligado a perseguirnos constantemente por cámaras de seguridad.

El momento que pasamos fue espantoso fuimos observados muy atentamente por el resto de las personas que se encontraban en el lugar (20.40 horas, hora pico), dejamos todo lo que habíamos tomado para comprar y nos dirigimos a atención al cliente a presentar la queja y acceder a ver la filmación.

Dejamos asentada la situación en el libro de quejas (folio 154 y 155) de la empresa.
La nena acusada al retirarnos rompió en un llanto incontenible, al llegar a su casa mi hermana decidió volver al supermercado para insistir en ver la prueba que ellos decían tener para acusarla. En atención al cliente nos atiende una mujer gerente, lee la nota del libro de quejas y convoca al guardia para hablar con nosotros. El guardia delante de ella entra en contradicciones diciendo que él en ningún momento dijo que la nena lo había consumido y que era mentira también que nos dijo que seriamos perseguidos constantemente por cámaras de seguridad, diciéndome a mí que yo había entendido mal, como sería el grado de su mentira que hasta mi hijo de 8 años nos decía que era mentira y los otros chicos mientras él hablaba repetían ¡Está mintiendo!!

De ninguna manera nos dejarían ver la filmación pero yo les asegure que alguien la vería por mí y que esta situación no quedaría ahí. Que movería cielo y tierra para aclarar dicha acusación a una menor en público, más aún por llegar al punto de exponerla a que ella decidiera abrir su boca (aun cuando el guardia estaba con nosotros) para asegurarme que ella no había comido nada.

El día 13 de febrero presento la denuncia en la Oficina del Centro Municipal de Defensa del Consumidor, pretendiendo que la firma haga públicas sus disculpas así como el guardia nos había acusado.

El día 26 de marzo nos citan a una audiencia de conciliación, a la cual fueron los abogados representantes de la firma (Dr. Chiappini y Dr. Gregorini) y la Dra.Tavernini de Defensa del Consumidor. En la audiencia se llega al acuerdo que la firma debía publicar en un plazo de 15 días las disculpas correspondientes en el diario EL POPULAR (edición en papel).

El día 15 de Abril (por escrito), en Mayo en dos ocasiones (personalmente) y en el día de hoy nuevamente por escrito, ante el incumplimiento presento el reclamo a la oficina de Defensa del Consumidor para que la firma sea sancionada.

Aún no he obtenido respuesta, por lo cual decidí encargarme de hacer pública la falta de respeto tanto de WALMART ARGENTINA S.A. como del Centro Municipal de Atención al Consumidor.

Mónica Pezucchi. D.N.I 24.428.439



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