Se reune el grupo de lectura "Escritores De Olavarría"

El lunes 28 de Julio se llevará una nueva reunión del Grupo de Lectura “Escritores de Olavarría”, la propuesta para el taller será el abordaje de las obras de Marcos Aguinis “El atroz encanto de ser argentinos” y “Todos los cuentos”.

El lunes 28 de Julio se llevará una nueva reunión del Grupo de Lectura “Escritores de Olavarría”, la propuesta para el taller será el abordaje de las obras de Marcos Aguinis “El atroz encanto de ser argentinos” y “Todos los cuentos”; además, como es habitual, se leerá la obra de un autor local, en esta ocasión se leerán pasajes del libro de reciente edición “Puchero de Loma” del autor local, Eduardo Guillermo Schmale.

Con la coordinación de la escritora Norma M Guerra, el grupo se reúne el último lunes de cada mes en el horario de 16 a 17.30 en la Biblioteca Municipal de Autores locales, sita en calle Coronel Suárez 2924, a lado de la Casa de la Cultura.

Marcos Aguinis nació en Córdoba. Su vasta formación académica en literatura, medicina, psicoanálisis, arte e historia lo ha llevado a dictar numerosas conferencias y cursos en instituciones europeas, norteamericanas y latinoamericanas. Durante la última dictadura militar en Argentina fue limitada la circulación de sus libros.

Al restablecerse la democracia, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, ejerció el cargo de secretario de Cultura de la Nación y creó el PRONDEC (Programa Nacional de Democratización de la Cultura). Recibió entre otros, los premios Planeta (España), Premio Benemérito de la Cultura de la Academia de Artes y Ciencias de la Comunicación y fue designado Caballero de las Letras y de las Artes por el gobierno de Francia. En 1995 la Sociedad Argentina de Escritores le confirió el Gran Premio de Honor por la totalidad de su obra.

En 1963 apareció su primer libro y, desde entonces, ha escrito más de una veintena de obras que generan entusiasmo y polémica, entre los que se destacan las novelas La cruz invertida, La matriz del infierno, La gesta del marrano, Los iluminados, La conspiración de los idiotas y Asalto al paraíso, y los ensayos Carta esperanzada a un general y Elogio de la culpa. Además de los mencionados, ha escrito las siguientes obras, Cuento: Operativo Siesta (1977), Y la rama llena de frutos: todos los cuentos. (1986), Importancia por contacto (1986), Todos los cuentos (1995). Novela: La pasión según Carmela (2008), Liova Corre hacia el Poder (2011), La furia de Evita (2013).Ensayo: Las dudas y las certezas (2001), Las redes del odio (2003), ¿Qué hacer? (2005), El atroz encanto de ser argentinos 2 (2007), ¡Pobre patria mía! (2009), El Elogio del Placer (2010).

“El atroz encanto de ser argentinos” responde a una contradicción: ¿cómo puede ser atroz un encanto? Y es que ser argentino es una empresa cada vez más difícil. Emociona serlo, pero se sufre por ello.

Hemos atravesado momentos duros, y siempre los hemos superado. El nuevo milenio nos encuentra con las esperanzas debilitadas, y nuestra sensación de incertidumbre ante el futuro está en su punto más alto. Para muchos, la emigración se ha convertido en el único recurso posible para progresar. Sin embargo, no dejamos de sentir orgullo por haber nacido en esta tierra.

La condición contradictoria del ser argentino es abordada con maestría por Marcos Aguinis en estas páginas. Crítico y optimista a la vez, analiza los defectos que arrastramos de generación en generación, desnuda a los corruptos, denuncia el facilismo, el doble discurso y la queja estéril, y no se detiene ante los tabúes ni las ideologías. Nos cautiva con su inteligencia al describir las razones por las que debemos apostar por la esperanza.

La Argentina no está desahuciada. Puede recuperarse y alcanzar el nivel de vida de países que hoy se muestran como destinos deseables de nuestra juventud. El camino por recorrer es sinuoso y está lleno de obstáculos, pero pueden vencerse tomando conciencia de nuestros defectos y potenciando nuestras virtudes. La lectura de este libro brillante y emotivo invita a hacer el esfuerzo, porque Aguinis nos demuestra que vale la pena.

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