Santamarina, con Tucker, no consiguió lo que buscaba

El equipo de Tandil abrió la "semi" por un ascenso a Primera ante Ferro. Como local, empató 2 a 2 y ahora define el miércoles en Caballito.

Fue un empate con sabor a poco el que cosechó anoche el Santamarina del local Roberto Tucker en el inicio de la semifinal que anima con Ferro Carril Oeste, en el Reducido de la B Nacional por el segundo ascenso a la elite del fútbol argentino. El 2-2 en el San Martín, si bien dejó la eliminatoria abierta, arrojó cierto halo de frustración para el aurinegro, que el miércoles en Caballito definirá su suerte.

La paridad que denota la cercanía entre ambos en las posiciones de la primera fase (Ferro terminó un punto encima de Santamarina tras 42 fechas) también pudo palparse en el cotejo de anoche, donde ambos repartieron pasajes de dominio, alternando virtudes y yerros.

El lamento para los tandilenses se potencia dado el arranque a todo vapor del que disfrutaron. Un derechazo excepcional de Arnaldo González, tras la profundización de Scoppa, les permitió a los de Coleoni desnivelar cuando aún se extinguía el segundo minuto de partido.

Fue un comienzo inmejorable para el dueño de casa, que sin embargo mantuvo el ímpetu sólo de manera efímera. Fue menos de un cuarto de hora, en el que pudo sospecharse que la resistencia verde flaquearía, pero conforme el paso de los minutos el desarrollo fue cobrando cierta paridad.

Ferro consiguió digerir ese trago amargo a corto plazo. Es que llegó a la paridad a los 12', en su segundo acercamiento de consideración a las inmediaciones de Requena. En el primero, un yerro de Capella obligó a un oportuno cruce de Azcárate. Y poco después el error fue de Mariano González, en este caso sin que aparezca alguien para subsanarlo. El capitán se dejó robar el balón en una zona crítica por Vernetti, quien tras el quite despachó un poderoso derechazo para derrotar a Requena y restablecer la paridad.

Esta vez, el que acusó el golpe fue Santamarina. Su rival le arrebató la pelota y por momentos ejerció una sostenida supremacía territorial. Con la dinámica de Vernetti por derecha, las pinceladas de Bazán sobre el otro costado y un Alderete. El aurinegro lució sorprendido, sus avances se vieron invadidos por la tibieza y apenas inquietó a Limousin con acciones de balón detenido: sendas apariciones de Capella que no generaron demasiado riesgo y un cabezazo de Telechea que se fue soplando el palo derecho.

Ferro lo tuvo con dos embestidas de Gómez, una tras desborde de Bazán y la restante propiciando otro cierre de Azcárate, y con una llegada franca de Alderete, quien no contactó de manera precisa el balón desde buena posición. Todo fue preludio para el 2-1 al que los de Caballito llegaron a los 35'. Un pelotazo frontal encontró "enganchado" a Tucker, quien habilitó a Gómez, asistidor de Salmerón, que derrotó a Requena con un disparo alto sobre el primer palo, el izquierdo.

Enjundia y capacidad para ganar en el área de enfrente en balones detenidos fueron los principales argumentos de Santamarina en su desprolija búsqueda de la igualdad.
A los 40', a la salida de un tiro de esquina, Telechea estuvo muy cerca, y un par de minutos más tarde el balcarceño tuvo revancha, estableciendo el 2-2 definitivo en una jugada muy similar, en la que llegó por el segundo palo para conectar a la red luego de que un compañero "peine" en el primer palo.

Con un Curuchet desequilibrante como nunca antes en el partido, el aurinegro mostró un mejor semblante tras el paso por vestuarios. El ex Colón comenzó a pesar sobre banda derecha y en uno de sus desbordes halló a Telechea, cuyo cabezazo se perdió desviado.

Pero una vez más, la incapacidad para sostener un tramo favorable condenó a los de Coleoni. Paulatinamente, Ferro fue haciendo pie nuevamente y, en la medida de sus posibilidades, soltando gente en ataque en pos de usufructuar las licencias brindadas por su rival en materia de contención, faceta en la cual el aurinegro no ofreció mayores garantías en toda la noche.
Fue así que las llegadas sobre la valle de Limousin se volvieron aisladas. La más nítida tuvo como protagonista a Azcárate, que pellizcó un centro de "Pitu" González sin la suficiente comodidad como para direccionar mejor o darle mayor violencia a su remate.

Ferro comenzó a transitar sin grandes sobresaltos los pasajes postreros e incluso en una aparición de Medina, que forzó una intervención oportuna de Capella, estuvo cerca de llevarse el triunfo.



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Sumido en su intrascendencia, Santamarina terminó lamentando el hecho de no haber marcado una diferencia como local. Dentro de cinco días, rendirá un nuevo examen en su búsqueda de seguir alimentando su sueño de llegar a Primera División.

Fuente: El Eco

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