Recomendaciones para prevenir problemas de salud ante las altas temperaturas

Las claves: exposición al sol moderada, permanente hidratación y recaudos al manipular alimentos.

El verano es ideal para disfrutar del sol y el aire libre, pero las altas temperaturas nos obligan a tomar medidas precautorias para prevenir golpes de calor, descompensaciones e infecciones estacionarias, y quemaduras de piel.

Descompensaciones y golpes de calor

Es fundamental la prevención de golpes de calor, sobre todo en los niños, que son quienes resultan más afectados. Para ello, es muy importante la hidratación, sobre todos los lactantes menores al año de edad, que son los más propensos a deshidratarse.

Por otra parte, hay que tener mucho cuidado con la exposición al sol: tanto en adultos como principalmente en los chicos, debe ser antes de las 10 de la mañana y después de las 16. Los bebés menores de un año deben evitar completamente la exposición.

Finalmente, se sugiere evitar las comidas demasiado saladas o altamente calóricas en los días de mucho calor.

Los principales síntomas de un golpe de calor son: fuertes dolores de cabeza, mareos y náuseas. Ante esta situación, es necesaria la consulta al médico. Mientras tanto, se pueden aliviar los síntomas resguardándose en un lugar fresco, ventilado y al resguardo del sol.

Quemaduras y cáncer de piel

Respecto a los problemas que la exposición al sol genera en nuestra piel, hay que tener en cuenta que los rayos ultravioletas no sólo producen molestas quemaduras, sino que constituyen la principal causa de cáncer de piel, y sus efectos se van acumulando a lo largo de la vida. Por ello el método preventivo más efectivo es evitarlos.

Cabe destacar, en este sentido, que es recomendable protegerse del sol durante todo año y no sólo en verano, cuando el riesgo aumenta debido a la intensidad de los rayos solares.

Asimismo, para que disfrutar del sol no se convierta en un riesgo, se reitera que es conveniente evitar exponerse al sol entre las 10 horas y las 16 horas. Además, se sugiere procurar ubicarse en lugares a la sombra, cubrirse con ropas, sombreros y anteojos de sol, utilizar protector solar mayor 20 FPS (Factor de Protección Solar) aplicándolo media hora antes de la exposición y renovándolo cada dos horas o luego del baño.

Síndrome Urémico – Hemolítico

Así como en el período invernal los virus más comunes son los respiratorios, en las estaciones de calor (primavera- verano), los más frecuentes están determinados por su vinculación con el tracto gastrointestinal. Situación que puede evitarse realizando dos simples medidas: beber abundante líquido y lavarse las manos.

Una de las enfermedades típicas de la época el Síndrome Urémico Hemolítico. Para prevenirla, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones: Lavarse siempre bien las manos con jabón, ir lavando los utensilios que se utilizan mientras se cocina, no mezclar alimentos crudos con cocidos, no dejar al alcance de los niños alimentos crudos, usar lavandina como método de desinfección, lavar bien las verduras y dejarlas en remojo, no descongelar los alimentos a temperatura ambiente.

Este tipo de afecciones se caracterizan por diarreas y vómitos que suelen ser preocupantes en niños y adultos mayores, porque son los más vulnerables ante posibles deshidrataciones.

La forma de prevenir es rehidratarse permanentemente ante episodios de diarrea. Tomar mucho líquido para evitar la complicación de las diarreas de estas gastroenteritis, que es la deshidratación.

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