Pro.Cre.Ar: El Concejo aprobó la venta de terrenos municipales

En una maratónica sesión especial, el Concejo Deliberante votó por unanimidad una ordenanza que permitirá a los beneficiarios del programa de construcción de viviendas acceder a lotes a un precio inferior a los del mercado. La ampliación de la planta urbana que demandaba el Ejecutivo fue rechazada y se creó un nuevo proyecto para que la iniciativa sea analizada en comisión. También se aprobó una ordenanza para solicitar al Instituto de la Vivienda la retrocesión de los lotes del barrio Pickelado.

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Cientos de beneficiarios del plan Pro.Cre.Ar dieron un paso fundamental para la concreción del sueño de tener la casa propia: este jueves el Concejo Deliberante aprobó la creación del Programa de Venta de Terrenos para los adjudicatarios del programa nacional, en la modalidad de “compra de terreno y construcción” que les permitirá comprar lotes a un precio inferior a los del mercado inmobiliario.

La ordenanza, lejos de reunir consensos, fue objeto de numerosos debates y discusiones técnicas que estiraron la discusión por cuatro horas y que obligaron a realizar diferentes modificaciones respecto al proyecto original enviado por el Ejecutivo Municipal.



De aquel proyecto de ordenanza que incluía un artículo donde se solicitaba la ampliación del área urbana y otro para la venta de lotes pertenecientes al banco de tierras municipal para beneficiarios del plan Pro.Cre.Ar, sólo fue aprobado el último artículo y con varios cambios en particular.

Los ediles coincidieron en la importancia de poner a disposición los terrenos para su compra por aquellos que lograron el acceso al crédito aunque se introdujeron algunas modificaciones: entre ellas que sea el Banco Hipotecario, a través de sus tasadores, el encargado de determinar el valor de los lotes y no el Ejecutivo (que había referenciado el costo en cien mil pesos).



También, por iniciativa del PJ, se solicitó que se asegure un terreno a cada beneficiario (hay más de 500) a diferencia del proyecto original que hablaba sólo de sortear los lotes disponibles(un total de 460).

Ese cambio potencialmente obligaría al Municipio a tener que adquirir nuevas tierras para los beneficiarios que no fueron sorteados o que estos vayan a una lista de espera, en caso que todos los adjudicatarios se anoten en el Programa para la venta de tierras de la comuna.



Además se acordó que se los exceda del pago de impuestos municipales por escrituración y estas se declaren de “interés social” para que el trámite legal sea realizado por la Escribanía General de Gobierno de la Provincia, sin costo para el adjudicatario.



El punto más conflictivo de la noche fue el pedido de ampliación de la planta urbana realizada por el Ejecutivo. La falta de acuerdo obligó a improvisar un nuevo proyecto para que la iniciativa sea analizada en comisión y fundamentalmente para que no produzca la caída de la totalidad de la ordenanza.

En su alocución, el presidente del bloque oficialista, Julio Frías, argumentó el pedido de ampliación de la planta urbana en la necesidad de la comuna de incorporar nuevos lotes al banco de tierras municipal para poder responder a las demandas de los futuros adjudicatarios de Pro.Cre.Ar. Pidió a los bloques opositores “celeridad” para cumplimentar la medida que “permitirá intervenir y regular el mercado inmobiliario” sostuvo.



El planteo fue rechazado enérgicamente por el concejal de UCR- Gen- PS, Ernesto Cladera, quien señaló que el pase de tierras rurales (más baratas) a urbanas busca favorecer “la actividad privada” y es un “mal negocio para el Municipio”.

“Compren las tierras y las vamos a pasar a la planta urbana” reclamó Cladera y agregó: “Esto es una chicana, mezclan peras con manzanas, no tiene nada que ver el crecimiento de la ciudad con la cesión terrenos”.



Pidió que el tema sea estudiado en profundidad como “se hizo con la zonificación realizada por ADELO, donde se consultó la opinión de los colegios, profesionales y cámaras empresariales” agregó.

Finalmente la ampliación de la planta urbana fue rechazada con el voto del conjunto de la oposición a excepción de Patricia Bahl, del bloque FPV Kolina.



La otra ordenanza aprobada fue la revocación de donación de tierras en el barrio Pickelado por parte del Instituto de la Vivienda, debido a la paralización de la obra con el fin de ser incorporadas al banco municipal de tierras.

La norma solicita al Instituto de la Vivienda, que ya manifestó su voluntad para favorecer el traspaso, la restitución de los terrenos a la comuna.







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