Pirotecnia: Recomendaciones para un uso responsable que evite accidentes

A la hora de la manipulación de productos pirotecnicos hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones. Principal atención para los niños.

Con la llegada de la Navidad y el Año Nuevo aumenta el consumo de artículos de pirotecnia como parte del festejo. Para prevenir accidentes, es conveniente tener en cuenta una serie de recomendaciones.

Todos los fuegos de pirotecnia en manos de inexpertos conllevan riesgos. La chispa de una simple estrellita puede prender fuego la ropa o lastimar un ojo; la manipulación de petardos puede terminar en una amputación.

Por otra parte, el ruido también provoca lesiones. Los petardos alcanzan hasta 190 decibeles (una sirena registra 120), bastante más de los 85 decibeles que el oído puede soportar. La exposición o ruidos tóxicos matan células sensoriales que se encuentran en los oídos y que no se regeneran. Uno de sus efectos es la percepción de zumbidos luego de la detonación, que va disminuyendo pero no desaparece totalmente. Los niños están más expuestos porque su sistema auditivo es más vulnerable. La mejor forma de proteger los oídos es colocarse tapones, del tipo que se usan para ir a la pileta.


Una vez que ocurre el accidente, hay algunas pautas que conviene tener en cuenta. Con la piel, lo mejor es lavar la superficie con agua fría, porque limpia y calma el dolor. No colocar ningún tipo de pomada o producto convencional ni de ningún tipo (la gente tiene tendencia a poner algo sobre la piel para tratar la quemadura). Luego, envolver con paño limpio la zona y concurrir al centro de salud más cercano.

Por favor, NO consuma alcohol si piensa en manipular productos pirotécnicos. La pirotecnia debe ser usada de manera responsable, y no se debe estar bajo la influencia del alcohol, ni de drogas al momento de su utilización.

En lo posible encienda la pirotecnia mediante un dispositivo que le permita tener la llama de encendido alejada de su mano. Esto le permitirá a usted mantenerse más alejado de la pirotecnia y optimizar la velocidad de salida, disminuyendo así los posibles riesgos.

Evitar la utilización de cigarrillos, resistencias o papeles para encender los productos. Solo enciéndalos por su debida mecha y bajo ningún concepto encienda varios productos a la vez.


  • NUNCA coloque la cara, o cualquier otra parte del cuerpo, sobre el producto encendido.
  • NUNCA introducirlos en frascos, latas, botellas o cualquier otro recipiente. Se pueden desprender esquirlas y herir a quienes se encuentran presentes.
  • NO lo sostenga con la mano. Únicamente hacerlo después de apoyarlos en el suelo, en superficies planas y lisas.


Nunca guarde pirotecnia en sus bolsillos. No fume alrededor de los mismos. No los amontone en el área donde los está encendiendo. Manténgalos siempre resguardados de la intemperie, en lo posible tapados y alejados de los niños. No los sacuda ni los golpee.

Si observa que algún producto posee alguna pérdida, o que está dañado en alguna forma, no lo encienda.

Si por alguna razón, algún producto no funcionó, no trate de reencenderlo, aléjese primero, rocíelo con agua después y cámbielo donde lo adquirió.

Compre solo productos autorizados por el Registro Nacional de Armas (RENAR). Los comercios deberán contar también con una habilitación Municipal.

Otras recomendaciones:

  • No deje a los niños manipular solos estos materiales, ya que pueden ocasionarles graves accidentes especialmente en manos, cara y ojos.
  • Si utiliza estos productos tenga a mano un recipiente con agua, para echarle a los elementos ya utilizados.
  • Si no conoce la forma de utilizar el producto, siga las instrucciones del envase (los autorizados tienen las instrucciones).
  • Denuncie a la Dirección de Control Urbano Municipal la venta o almacenamiento irregular de estos materiales.
  • Cierre puertas y ventanas cuando utilice artículos voladores.
  • No llevar pirotecnia en el baúl del auto. Puede explotar con una pérdida de combustible o un cortocircuito.
  • Los rompeportones están totalmente prohibidos por su potencia, y por producir más ruido que el permitido legalmente, el ruido de los petardos es de muy corta duración (un centésimo de segundo). Esto provoca lesiones auditivas porque el mecanismo de protección del oído se activa recién a las diez centésimas de segundo.

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