Pablo Bossio y su entorno enardecieron a todos en la platea

Terminado el partido entre Racing y Santamarina, los hinchas detectaron la presencia del presidente del club tandilense y sus acompañantes. La Policía intercedió para que la situación no pase a mayores. El hermano del titular de Anses acusó que todo se generó por lo que expresan los periodistas locales y su padre lanzó su deseo al aire: “Que Racing se vaya al B”. Todo políticamente incorrecto.

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Hace unas temporadas que Santamarina se encuentra en el ojo de la tormenta. El arribo de Pablo Bossio (el hermano de Diego, el titular de Anses) puso en evidencia la politización del fútbol. Fallos arbitrales muy discutidos siempre a su favor, dinero fácil de firmas ligadas al Gobierno Nacional, el maltrato en el estadio “General San Martín” para recibir a delegaciones visitantes, y otras tantas cosas más hicieron que el conjunto tandilense sea de los menos queridos en el Argentino A.

Y este domingo, cuando terminó el partido entre Racing y Santamarina en el “Buglione Martinese”, un grupo de hinchas del Chaira que estaban en la tribuna techada detectaron la presencia de los dirigentes tandilenses. Algunos comenzaron a insultarlos y, de inmediato actuó la Policía para calmar los ánimos.

Pero cuando los agentes lograban retirar a los simpatizante de Racing, la máxima autoridad de Santamarina, el propio Bossio, acusó a los periodistas olavarrienses de que esta situación se había generado por lo que cada uno escribe o dice, sin hacer ningún tipo de autocrítica a los desprecios que habitualmente realizan los equipos visitantes cuanto juegan en la cancha que hacen las veces de local.

Cuando el grupo de periodistas olavarrienses se acercó para pedir explicaciones de estos dichos y entender que sus palabras habían sido claramente desafortunadas, saltó su padre y lanzó una frase poco feliz que enardeció a dirigentes y a los pocos hinchas que todavía quedaban en la platea: “Por qué no cierran la boca. Ustedes se van al Argentino B” expresó enérgicamente y luego se escudó detrás de otros dirigentes.

La custodia policial tuvo que acompañar a estos dirigentes hasta la salida de la cancha. La situación podría haber sido mucho peor pero afortunadamente fue controlada a tiempo.




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