Un autor desconocido... en nuestra historia

Un autor desconocido... en nuestra historia

La información sobre el escultor autor del busto del coronel Olavarría, fue dada a conocer por una investigación del historiador Adolfo Santa María en el año 2004; sin embargo, posteriores publicaciones sobre el tema (en diarios, libros y manuales de historia) nos siguieron diciendo lo mismo: se desconoce el autor del Monumento a Olavarría. >>

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Adolfo H. Santa María / Especial para infoeme.com
santamariaadolfo@fibertel.com.ar

Por decreto del 29 de julio de 1895 se nombra una comisión compuesta por los ciudadanos Dr. Ángel Pintos, Lorenzo Games, Emilio J. Y Jerez, Ramón Rendón, Marcos Castellani, Félix Bidart, teniente coronel Florencio Monteagudo y el Intendente Municipal D. M Recavarren, con el fin de dirigir y recaudar fondos para la concreción de un monumento en la plaza central de Olavarría (1)

Pocos años después, la comisión organizadora presidida por el Sr. Marcos Castellani logra interesar en el proyecto al Dr. Adolfo P. Carranza, quien en el 1900 ejercía la dirección del Museo Histórico Nacional y había iniciado un conjunto de propuestas culturales con el objeto de evocar las tradiciones de la Revolución de Mayo y de la Guerra de la Independencia.

El 15 de abril del mismo año la Municipalidad de Olavarría recibe del Director del Museo Histórico Nacional, Dr. Carranza, un cuadro del Coronel Olavarría. En ese mismo mes se envía una nota al Gral. Mitre, comunicándole el nombramiento como Presidente Honorario, y el día 17 se recibe la nota donde Mitre agradece tal distinción.

El 15 de mayo de 1900 el Consejo Deliberante otorgó la autorización para emprender la obra en el centro de la plaza principal a la comisión “Monumento y Conmemoración del Centenario del Coronel Olavarría”. Dicha comisión se había propuesto como objetivo inaugurar el monumento el año siguiente porque se cumplían los cien años del nacimiento del Coronel Olavarría.

La recaudación de los fondos necesarios para la realización del monumento se realizó mediante una suscripción popular y el 9 de julio de ese mismo año se colocaba la piedra fundamental del monumento. Los actos se iniciaron en la iglesia principal. La crónica de aquel día destacó: "Concluido el Tedeum, la concurrencia se trasladó enseguida a ocupar los mejores puestos alrededor del sitio donde un momento después se colocaba la piedra fundamental del monumento a levantarse, del heroico guerrero Coronel Olavarría. El Sr. Pablo Fassina destinado de antemano orador oficial para este acto pronuncio un brillante discurso"(2)


Medalla conmemorativa de la colocación de la piedra fundamental del monumento.


Durante la fiesta, la comisión de la sociedad de beneficencia "La Protectora de Niños Pobres” distribuyó entre los asistentes al acto medallas conmemorativas. La Municipalidad de Olavarría contribuyó con la comisión de fiestas donando la suma de 1800 pesos.

Finalmente, el 12 de octubre de 1901 fue inaugurado el monumento, en el centro de la plaza que lleva el nombre de aquel guerrero de La Independencia.

El pedestal fue tallado en granito extraído de las canteras de Sierra Chica.

Se inició la fiesta con un solemne Tedeum, en la Iglesia San José, donde el Fray Modesto Becco pronunció una oración patriótica. Seguidamente se trasladaron a la plaza que ostentaba arcos triunfales y guirnaldas.

En los palcos levantados en el lugar se instalaron las familias, representantes de las sociedades, las autoridades y delegaciones invitadas. La siguiente inscripción se podía leer en uno de los palcos: "Coronel Olavarría": Combatió por la América del Sud.

Entregó el monumento al pueblo de Olavarría el Sr. Ramón Rivero (lo hizo en nombre de la comisión); lo recibió en nombre del pueblo el Intendente Sr. Ramón Rendón, quien lo descubrió en medio de salvas y acordes de la banda de música (3).

Asistieron al acto como invitados los señores Matías Zapiola, Adolfo Decoud, Adolfo P. Carranza y Angel J. Carranza. En representación del Ministerio de Guerra asistió una comitiva presidida por el general Leyría, y formada por el coronel Lara y tenientes coroneles Baldrich, Berghman, Astrada y Espeleta,

En representación del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Doctor B. de Irigoyen, asistió el Secretario Rómulo J. Naón.

Durante el acto hicieron uso de la palabra el general Leyría (en representación del padrino del monumento, el coronel Richieri), y los señores Adolfo P. Carranza, Rivero y Rendón.

El costo de la obra ascendió a la suma de 8.700 pesos y los fondos obtenidos se fueron publicando periódicamente en los medios locales, con nombres de los suscriptores y el monto aportado por cada uno; también, la Municipalidad de Olavarría entregó a la comisión de festejos la suma de 3.500 pesos.

Se acuñaron medallas para conmemorar el evento: siete de ellas en oro, las cuales fueron entregadas de acuerdo a la nómina publicada por el diario local -con fecha 17 de octubre de 1901-, a las siguientes personalidades:


Medalla conmemorativa de la inauguración del monumento.


Gral. Bartolomé Mitre, Ministro de Guerra, Gobernador de la Provincia, Director del Museo Histórico, Presidente de la Comisión, Intendente Municipal y Presidente del Consejo Deliberante.

(1)Municipalidad de Olavarría. Digesto Municipal 1891-1911
(2)Diario "El Popular" de Olavarría
(3)Diario "El Tiempo" de Buenos Aires, del 12 de octubre de 1901.

Desde que se inauguró, en todas las publicaciones que trataron el tema del Monumento a Olavarría, se nos dijo: “se desconoce el autor del busto del coronel Olavarría.”; pero, después de más de cien años, encontré una pista que me llevaría a descubrir su identidad.




La primera noticia sobre el autor la obtuve por una nota de la Revista Caras y Caretas de octubre de 1901, la cual en una parte, refiriéndose al monumento próximo a inaugurarse, nos cuenta: " Consiste éste en una columna de granito de diez metros de altura, coronada por un busto de bronce, de notable parecido con el guerrero, debido al escultor Alejo Yoris (sic)." A partir de este dato inicial, que contenía el error en la grafía antes indicada, inicié una investigación sobre el escultor con el objetivo de poder confirmar la información de la revista y componer su biografía y la obra artística realizada.

Es así que logré, después de algunos años de investigación, obtener la siguiente información sobre el escultor:

El escultor Alejo Joris nació en Suiza, en un lugar llamado Champery (Valais), el 9 de octubre de 1865.

En el año 1890 ingresó a nuestro país en el buque Aragón, eligiendo a la ciudad de Buenos Aires como lugar de residencia. Poco tiempo después, conoció a la familia del general Manuel J. Campos, quienes le encargaron un busto del coronel Julio Campos.

Este trabajo le valió a Joris entrar en el Arsenal de Guerra, en la fundición artística (1).

Años después dejó el Arsenal y se instala en Buenos Aires, en la calle Malabia Nº 434 con el nombre de Taller de Fundición Artística de Alejo Joris, donde produce una gran cantidad de obras, en especial de próceres de nuestra independencia.

En el año 1914 sería protagonista de un incidente con una escultora de apellido Bonnet, con motivo del concurso de maquetas organizado por la comisión de homenaje para la construcción de un mausoleo al Dr. Adolfo Alsina, en el Cementerio de la Recoleta.

Dicho asunto tuvo una gran repercusión y ocupó espacios en diarios y revistas de la época, y además nos permitió ratificar la información, esa que tanto buscábamos. Y fue el mismísimo Joris quien lo dijo…



Una nota del 15 de mayo de 1914, realizada al escultor por la Revista Fray Mocho, con el título "Una "Maquette" en danza", dice en una parte subtitulada: "En el palomar artístico de la calle Malabia".

Soy suizo-francés, con veinticuatro años de residencia en este país, al que llegué semanas antes de estallar la revolución de 1890. Estudié en Munich. - ¿Que tal la cerveza de Munich, señor Joris? Le pregunta el entrevistador.

- ! Insuperable! En la misma ciudad de Múnich, ingresé a su mentada Academia de Bellas Artes, previo concurso de Admisión. Atravesé el charco, y me instalé en Buenos Aires. Aquí tuve que luchar duramente para levantar cabeza. Felizmente, y al poco tiempo de mi estadía bonaerense, conseguí entablar relación artística con la familia del general Manuel J. Campo, la que tuvo a bien encargarme un busto del coronel Julio Campos.. Este trabajo me valió entrar al Arsenal de Guerra, como encargado de la fundición artística, permaneciendo en ella hasta que la salida del señor Martínez Campos de aquel establecimiento me obligó a seguirle. Tuve en el señor Emilio Duportal un amable mecenas. Encárgame él su busto. Este y un boceto de monumento a la independencia, lo presenté al concurso de la exposición artística, organizada por el extinguido Ateneo (2), obteniendo una mención honorífica por mis trabajos. Yo no soy un Rodin, pero tampoco puedo considerarme como modelador de macarones para frontis de edificios. Yo también tengo obra, y obra muy mía, Me pertenece el busto a Olavarría en el pueblo del mismo nombre. El busto al coronel Lorenzo Lugones, en Santiago del Estero, el monumento a Fray Cayetano Rodríguez, emplazado en San Pedro, y otras obras".


Este escultor realizaba y ejecutaba obras propias y de otros artistas en su taller de fundición. Además de las mencionadas anteriormente por el artista, pude encontrar otras obras de su autoría y de otros artistas ejecutadas en su taller, como éstas que ahora destaco: Busto del Coronel Juan Isidro Quesada (1902); Busto de Antonio Zinny (1907); Monumento al Dr. Ángel Justiniano Carranza (1908); Busto de Hilario Ascasubi (1914); Monumento al General Mariano Necochea, en Necochea; obra del escultor Garino (1912); Monumento al tambor de Tacuarí, en la Plata (1914) y el Monumento a San Martín, en la localidad de San Martín, obra del escultor Cardona (1915).




Se presentó en la Exposición Mundial de San Francisco (California), en 1915, y obtiene como recompensa el “Gran Premio de Honor”. Anteriormente, les mencioné el incidente del que sería protagonista el escultor, que se conoció como “el sonado affaire de la Maquette del Mausoleo al Dr. Alsina”. El escultor cuestionaría la autoría de la maqueta ganadora por considerar que el boceto y la maqueta habían sido ejecutados por él en su taller; creemos, con la supuesta intención de poder cobrar una parte del importante premio estipulado por la comisión organizadora, la cual ascendía a la suma de 80.000 pesos.

Esta disputa llegaría a los estrados judiciales y se transformaría en un escándalo. Fueron peritos de partes el escultor Jorge M. Lubary, por la Srta. Bonnet, y el escultor Torcuato Tasso, por el Sr. Joris.

Durante el juicio, se confirmaría la ejecución de la maqueta por el escultor Joris y la existencia de contratos previos para ejecutar la obra entre la Srta. Margarita Bonnet y el escultor. Pero, como la Srta Bonnet se había anticipado en registrar la maqueta premiada, el fallo judicial le sería adverso.

El fallo judicial y la actitud tomada por la Comisión de Homenaje al otorgar el premio a la Srta Bonnet no serían del agrado del escultor Joris, motivo que lo llevaría a reclamar por un período de más de quince años ante la embajada de su país y el poder Ejecutivo Nacional de turno. Es así que, en su momento, Joris se quejó por la resolución judicial del caso y la actuación de la Comisión de Homenaje enviando cartas al representante de Suiza en la Argentina, los Presidentes Irigoyen y Alvear, y el Gobierno Provisional de 1931.(3)

De la lectura de esta última carta podemos inferir que el escultor se encontraba en una situación económica muy comprometida. Vivía con su familia en una finca prestada por la Municipalidad de Buenos Aires -en la calle Medrano N º 31-, en donde había instalado de forma precaria su taller, pero el trabajo era tan escaso que había ofrecido su concurso como profesor de una escuela de fundición de obras de arte y se le había sido negado.

El escultor Alejo Joris fallece en el año 1951, en el Hogar Suizo de Villa Ballester (4).


Alejo Joris, junto a algunas de sus obras.


La información sobre el escultor como autor del busto del coronel Olavarría, fue dada a conocer por mí investigación en el año 2004 (5); sin embargo, posteriores publicaciones sobre el tema (en diarios, libros y manuales de historia), nos siguieron diciendo lo mismo: se desconoce el autor del Monumento a Olavarría.

Estimado y no reconocido Alejo Joris: esta nota es un nuevo reconocimiento para quien, con indisimulado orgullo, nos decía: “Yo no soy un Rodin, pero tampoco puedo considerarme como modelador de macarones para frontis de edificios Yo también tengo obra, y obra bien mía, me pertenece el busto a Olavarría en el pueblo del mismo nombre”.


(1) En las publicaciones y libros sobre la historia de Olavarría, se menciona como único dato sobre el monumento, que se habría fundido en el Arsenal Naval. Esta información creo, es como consecuencia de los considerandos del decreto de 1895, formando la primera comisión en donde se mencionaba esa posibilidad. Y, como sabemos ahora, el Sr. Joris trabajaba por aquella época en el Arsenal Naval.

(2)Se presento en el II Concurso organizado por el Ateneo, en 1894.

(3) Véase en la Biblioteca Nacional, los folletos Nº107771 al 107775 y Nº 140616

(4)Los datos de nacimiento y fallecimiento del escultor fueron suministrados por la Embajada de Suiza en Argentina.

(5) Año de la publicación de mi libro Olavarría en al Medalla

Fuentes y Bibliografía consultada.
Biblioteca Nacional
Biblioteca del Congreso Nacional.
Embajada de Suiza, en la Argentina.
Revistas: Caras y Caretas, Fray Mocho y PBT.
Pagano, José León. · El arte de los argentinos", Volumen III
Schiaffino, Eduardo. "La pintura y la escultura en la Argentina"
Diarios "El Tiempo" y el "País ", de Buenos Aires.
Diario El Popular de Olavarría

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