Neil Vázquez de Ippólito: "Soy una enamorada de mis canas y mis arrugas"

En un día tan especial como lo es este 8 de marzo fui a visitar a Neil. No la conocía y no conocía su historia. Incluso hasta se me complicó entender su nombre la primera vez que lo escuché.


Por @daianacoppero


Se llama Neil Vazquez de Ippólito. Su linda historia bien representa "la lucha de la mujer por su participación en la sociedad" y es uno de los motivos por los cuales en este "Día de la mujer" quisiera que la conozcamos un poco más. Una mujer de 87 años con un mensaje de vida muy emotivo y esperanzador, que nos alienta a reflexionar.


Soy una enamorada de mis canas y mis arrugas, a mi no me molestan. Son los surcos de la vida. Los viví, los viví bien, superé, avancé, me estanqué, retrocedí. Son pasos. Es la vida


Como docente de la lengua francesa trabajó 38 años en las escuelas más reconocidas de la ciudad, y paralelamente hace 53 años colabora incansablemente en el ROTARY y en el Hogar de Niñas.


Mujer dedicada incansablemente a su familia y a los demás, ella misma se define como una "esperanzada incorregible", pues la vida la ha golpeado en varias oportunidades, pero la misma vida se encargó de no hacerle perder el rumbo.




"Dar clase era mi salsa"


Comenzó a los 23 años en la Escuela Normal como profesora de francés. Luego pasó por Nacional y Comercio, hasta que llegó al Instituto José Manuel Estrada y ahí se quedó.

Me enamoré de Estrada, de la gente, de los chicos, de la escuela


Los primeros tres años fue docente y luego la nombraron Rectora. Ella misma cuenta que "importaba estar cerca de cada niño, tanto es así que cuando terminaba fin de curso, yo en el discurso final le decía una palabrita a cada uno de lo que cada uno había cosechado, algo personalizado".


Siempre fui una esperanzada incorregible, a pesar de que la vida me pegó fuerte en algún momento, siempre pensé que después de la tormenta salía el sol. Y es así, después de la tormenta sale el sol


Le brillan los ojos. Los golpes que le dio la vida la emocionan y le recuerdan que "en la docencia encontré la respuesta a mi necesidad de acercarme a los chicos, de conocer, de transmitir".


En el camino, perdió una hija de 27 años y un nieto de 20. Esos "puñales" la marcaron para siempre y, a pesar de que asegura que "nunca van a dejar de sangrar", se regocija de haber tenido muchas satisfacciones. "Hoy que ya casi cumplo 88 años, me paran los chicos en la calle, y a veces no los conozco -porque tenían 13 años y ahora tienen barba, están pelados o con barriga- incluso me encontré con un alumno que es bisabuelo. Ellos me invitan a las cenas de fin de año y lo pasamos re bien. Dejamos de ser la rectora y los alumnos, somos amigos".


La vida es eso. Da y quita. Todo el tiempo. Lo que importa es aprender cuando uno recibe, reconocerlo, valorarlo, agradecerlo




"En cada asamblea digo que me voy ... Y acá sigo"


Hace 53 años Neil es una incansable colaboradora del Hogar de Niñas "San José". Reconoce que el Hogar "es parte mía" y que "un poco soy la referente, otro poco soy la historia, otro poco soy la que pone paños fríos cuando a veces las cosas no salen bien".


"En el Hogar hacemos todo lo que podemos, que no es suficiente. La vida cambió tanto que aquellas niñas que recibíamos son muy diferentes a las que hoy recibimos, plagadas de golpes de la vida, abusos, estrecheces, maltrato, carencias, eso las hace rebeldes".


Sostiene que "cuando alguna logra terminar el secundario, o formar su familia, es una alegría para nosotros, pero son poquitas. Seguimos luchando, pero la parte económica nos agobia. Ahora cumplimos 100 años en mayo. Es la institución de bien público número 1 de Olavarría. Y subsiste, no sé hasta cuándo".



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"Es una tarea de amigos muy interesante"


"Estoy en Rotary centro desde que mi marido ingresó en el año 50 y pico", cuenta Neil sobre su participación en la institución, desempeño por el cual es una de las postuladas a ganar el premio "Dina Pontoni 2016".


Actualmente pertenece a la Rueda Femenina y "hace años que estamos embarcadas en un fondo de becas. No es que pretendamos cubrir la carrera de nadie, pero si una ayuda".


Señala que al menos son 12 chicos los que tienen una "madrina" y reciben su ayuda, entre ellas se encuentra Neil que sostiene que "es muy gratificante. No cubrimos la carrera, ni pretendemos porque no podemos. Pero hacemos tortas, cenas, desfile de modelos, rifas... Realmente nos ha dado mucho resultado, nos empuja a trabajar, nos obliga a trabajar".



"Me sentí cómoda, como pez en el agua"


Finalmente, en la síntesis de la vida de Neil a sus 87 años, ella reconoce haber dedicado mucho tiempo a los otros, pero aclara: "primero dedicada a la familia, eso es lo que me reconforta".


"Me quedaron dos hijos, tengo 4 nietos, 4 bisnietos. Y lo que hicimos con mi marido fue compartir todo con ellos. Como dice el Cura: 'en la salud, en la enfermedad, en la pobreza...' exactamente es así cuando te casas, y así lo entendimos".


Una mujer tan entera como vital, que ha recorrido el trayecto de vida con fuertes golpes que la marcaron, pero donde ella misma advierte que "hubo todo: bienestar, momentos difíciles, salud, enfermedad, contratiempos, hubo de todo, pero fundamentalmente un hogar amoroso. Y con mi marido tratamos de formar eso. He tenido esa suerte o esa oportunidad, que no siempre se da..."


Doy gracias a Dios permanentemente, soy muy agradecida. Y eso me permitió seguir y no dejar de ver para adelante


Neil tiene unos ojos azules hermosos, es muy cálida y dulce. Estoy segura que a muchos de nosotros nos gustaría tenerla como abuela, madre, amiga o vecina. Tan solo para escucharla y compartir un momento con ella.


Me quedo con una de sus tantas frases que bien podrían servirnos como lecciones de vida, como leitmotiv, o simplemente para reflexionar:

No lleva a nada enojarse. La gente no sabe discutir, pelea. Una cosa es luchar por convicciones, hasta que el otro demuestre lo contrario. Que el otro tenga apertura. Entonces se liman asperezas. Antes de exigir a los demás, vamos a exigirnos un poco más a nosotros, y reconocer nuestras limitaciones y nuestras circunstancias

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