Mariano y Agustín, de fanáticos por el "Bata" a asistentes técnicos en el TNA

La web del club publicó una entrevista a los asistentes técnicos de José Luis Pisani, dos chicos que crecieron en el "Parque Guerrero".

El sitio oficial del Club Atlético Estudiantes entrevistó a los asistentes técnicos, dos jóvenes que han pasado y, seguramente, pasarán su vida en el "Parque Carlos Guerrero". A continuación, la entrevista.

Agustín y Mariano son entrenadores de básquet del Club Atlético Estudiantes e hinchas fanáticos del Bata, vivieron toda su vida en nuestra institución, y nos cuentas un poco de que se trata esta pasión.

Agustín Bianchi tiene 27 años y a los 11 comenzó a dar sus primero pasos dentro del basquet "albinegro" en la categoría mini y hace 10 años que esta trabajando en la parte de básquet. Hoy es ayudante de José Luis Pisani y esta a cargo de la Primera Local y U 13.

Mariano Iglesias, con 25 años viene al club desde los tres. Fue una cuestión familiar venir al club, hizo tenis, fútbol softbol, pero se quedó con el básquet donde se formó hasta lo 19 años y luego decidió dedicarse a la formación de lo más chicos. También es asistente de Pisani y entrena a la U 15 y U 17.

Se definen como convivientes, "pasamos más tiempo en el club y juntos que en nuestras casas. Hablamos todo el día, a veces no nos queremos ni ver, pero somos amigos y nos llevamos muy bien", dice Agustín entre risas.

Hoy son entrenadores de ENEBA nivel III (esperan la nota del trabajo final pero tienen muchas expectativas para aprobar), pueden estar a cargo de todas las divisiones formativas, entrenadores de Primera Local, de Torneo Federal y Ayudante Técnico en el Torneo Nacional de Ascenso. El dúo albinegro tiene todas las cartas para poder triunfar dentro del ambiente basquetbolístico.

Son respecto a las divisiones formativas, "es una responsabilidad muy grande, uno como profesor es la famosa figura masculina que esta después del padre, tratamos de enseñarles a los chicos, cosas tácticas y técnicas pero también disciplinarias y cuestiones del día a día. Es un orgullo inmenso que los chicos vayan por la calle y te saluden con abrazo y te digas 'ese es mi profe'. No es tan fácil como parece, con los chiquitos jugamos y nos distendemos, pero con los más grandes tenemos que ser duros porque están en edades difíciles.", resalta Agustín.

"Nosotros dos tenemos una capacidad para resaltar, somos muy compañeros con los chicos, pero sabemos separar las cosas y los chicos lo saben. Cuando nos divertimos, nos divertimos todos, charlamos con los chicos de igual a igual, de cosas personales, de novias de la escuela, pero nunca nos ponemos por encima de nadie" comenta Mariano.

Diariamente trabajan con el equipo profesional que participa del Torneo Nacional de Ascenso, "la relación con los chicos del TNA es muy parecida a tratar con adolescentes, los jugadores de básquet tiene una adolescencia extendida, siempre lo charlamos con Agustín. Con ellos somos más distantes, no somos amigos, somos técnico – jugador, hay más profesionalismo. Con ellos no nos juntamos a comer, ni salimos; debemos posicionarnos en otro lugar".

"Somos un equipo que a nivel individualidades es muy bueno y eso nos puede jugar en contra a la hora del juego colectivo. Nos falta trabajo, en el rodaje de los partidos se va a ir acomodando solo, no es problema", dice Mariano. Pero Agustín discrepa, "es un equipo que depende de sí mismo, si esta mal probablemente pierda, pero si esta bien va a ganar. El rival que esta en frente, importa, pero la parte emocional juega mucho. Tenemos la capacidad física, técnica y táctica para ganar, pero el resto es la cabeza."

Ambos estuvieron durante la época de "gloria" bataraz, a Mariano le tocó limpiar la cancha cuando Estudiantes estaba en la Liga Nacional, define ese momento como el debutar en primera. Tenían un sector en la popular donde se concentraba el grupo de amigos, siempre estaban ahí, como cábala.

"En su momento fue un sueño esta en la Liga Nacional, que se cumplió. No puedo encontrar motivo de por qué se cayó, si fue por el 2001, por el dolar. Quizá tocamos techo muy rápido, eran el boom. Salimos campeón dos veces en la Liga, estábamos muy bien, pero es complicado mantenerse", afirma Mariano.

"Tuvimos que arrancar de cero, del Provincial de Clubes, eramos asistentes de el Gato Galli. Ascendimos al Torneo Federal y ahí tuvimos que remarla y fue algo muy diferente porque volvimos a ser hinchas y fueron sensaciones muy distintas pero que disfrutamos al 100%."

También tuvieron chances de dirigir un partido, de ser entrenadores de equipo profesional que militaba en el Torneo Federal, "el entrenador se fue y estuvimos dos partidos a cargo, lo tomamos con tranquilidad, quizá de afuera se veía todo lo contrario, pero fue una experiencia muy satisfactoria que pocas personas viven a los 22 y 20 años." Se miran, se ríen y ambos comentan "le ganamos al puntero y por un punto".

Estudiantes tiene en su equipo mayoría de juveniles, a quienes los estan preparando para que puedan jugar profesionalmente, y a criterio de Mariano, el Club Estudiantes tiene la mejor cantera de la zona. En U21 lograron el campeonato en ambas tiras y en Primera Local están segundo con todos juveniles.

"Agustín Brocal es el jugador que más creció en poco tiempo sin tanto espejo. Lo más importante es que él quiere ser jugador de básquet, es un 'profesional', entrena a veces de más, va al gimnasio, respeta la dieta, hace todo lo que tiene que hacer para jugar al básquet y ser un profesional, todos van encaminados a eso y sino lo pueden ser desde el club se le inculcaron todos los valores para poder triunfar en la vida".

Para cerrar la entrevista vino la pregunta de rigor. Si les digo Club Atlético Estudiantes ¿qué es lo primero que se les cruza por la cabeza?

Agustín: Para mi es mi primera casa, yo si no tuviera mi casa podría vivir, sino tuviera el Club no. Soy hijo único y los hermanos los encontré acá. Richard es mi abuelo. Es más que un club, no es solo venir por una pelota, es compartir millones de momentos. No me imagino en otro lado.

Mariano: Pasión, niñez, viví todo acá. El Club es todo, es absolutamente todo. A los partidos viene toda mi familia, es parte de nuestras vidas, de lo cotidiano. Es una segunda casa, pero una segunda casa de verdad.

Fuente: Manuela Fernández, prensa Estudiantes

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