Macri: "La herencia ha sido peor de lo que imaginaba"

El Presidente también señaló que Cristina Kirchner "es parte del pasado" y que refleja "un modo de hacer política del siglo XX". "Siento que hay un primer paso a la felicidad y que bajó la tensión", agregó en una serie de dichos al cumplir 100 días en el cargo


El presidente Mauricio Macri sostuvo que la ex presidenta Cristina Fernández "es parte del pasado", al considerar que refleja un modo de hacer política "del siglo XX" y manifestó que el kirchnerismo "era todo comunicación y relato".


"Siento que hay un primer paso hacia la felicidad y es que bajó la tensión. No estamos al borde de que alguien sea electrocutado, ni un presidente te invade todos los días por cadena nacional, hay diálogo desde los que gobiernan, hay cercanía", evaluó Macri de sus primeros 100 días en la Presidencia.


En este repaso de su gestión, sostuvo que "no es fácil cambiar una tendencia y producir un cambio cultural" cuando hay que "desandar la destrucción del Estado" que "es la nada misma: no hay información, no hay procesos, no hay sistemas".


"Quiero decirles una cosa: en la elección pasada lo visible fue populismo versus institucionalidad, pero lo subyacente y tal vez más importante fue siglo XX vs. siglo XXI. Ganó una visión de argentinos queriendo ser parte del siglo XXI", concluyó.


Ante esta afirmación fue consultado sobre si la ex presidenta representa la forma de hacer política del siglo XX y respondió: "Absolutamente. No tengo dudas de que es parte del pasado".


En entrevistas que publican hoy tres diarios porteños, Macri descartó que Fernández de Kirchner tenga chances de volver a la primera escena política, al opinar que "estamos en un camino de evolución, de nuevos liderazgos" y remarcó que se viene "una renovación".


Sobre sus primeros 100 días de gobierno, expresó que los evalúa "positivamente" y aseveró: "Si mirás el mundo, creen que hemos hecho milagros".


En cuanto al rol que tuvo el Partido Justicialista en estos primeros meses, afirmó que "todos decían que el peronismo no nos iba a dejar gobernar" pero, añadió, "si al Presidente le va mal, no hay gobernador o intendente que pueda llevar el día a día adelante".


"Al principio, tal vez espasmódicamente, teníamos el impulso de querer ir más rápido y salteamos la necesidad del diálogo y del convencimiento general. Frente a tanto daño y enojo, con desconfianzas, hay que tener paciencia ilimitada de convencer, dialogar, hablar", indicó a modo de autocrítica.


Y, reconoció que lo más urgente que le piden los gobernadores es "plata" pero reprochó que "el Estado gastó más de lo que podía y pasamos de las consignas de 2003 a 2007 desvalorizando los superávits, especialmente el fiscal, al descontrol fiscal de los últimos años".


"Obviamente, esa fiesta no puede continuar...vamos a ser lo más graduales posibles para cuidar a los argentinos", acotó.


Sobre la estrategia de comunicación del Gobierno para mantener la confianza de la sociedad en su gestión, sostuvo que "más peso que el que tuvo la comunicación en la década kirchnerista no se va a repetir en la historia" y enfatizó que durante esos años "era todo comunicación, relato".


"Les agradezco a los argentinos el afecto, la comprensión en estos meses. La herencia ha sido muy pesada, peor de lo que imaginaba", expresó, al destacar la "paciencia" de la sociedad.


Macri también defendió su relación con el empresario Nicolás Caputo y el presidente de Boca, Daniel Angelici, cuestionados por la oposición, al expresar que "son dos amigos".


"Nicolás es como mi hermano y es un empresario importante, como toda su familia. Por suerte tenemos muchos empresarios como ellos y que participarán como todos, con las mismas reglas, sin ninguna ventaja. Lo que hay que entender es que el amiguismo deviene de licitaciones poco transparentes", remarcó. Sobre Angelici, sostuvo que "ayuda" al Gobierno aportando "militantes y gente capaz para que se sume" al macrismo.



Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario