Llegan a acuerdo en juicio por ocupación del Barrio Químico

Durante la primera jornada los once imputados que habitan en las viviendas usurpadas se comprometieron a desalojar en los próximos tres meses. A su vez las partes aceptaron una prórroga de otros tres meses para completar el retiro y fijar una nueva audiencia para el 2 de septiembre. La audiencia se llevó a cabo este lunes en el Juzgado en lo Correccional de Olavarría a cargo de la jueza Cecilia Desiata.

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Las partes involucradas en el juicio por “usurpación” de once viviendas en el barrio Químico de Sierras Bayas llegaron a un acuerdo durante la primera jornada de audiencias llevada a cabo este lunes en el Juzgado en lo Correccional de Olavarría a cargo de la jueza Cecilia Desiata.

Los once imputados representados por el defensor oficial Dr. Samuel Bendersky se comprometieron a desalojar las viviendas en tres meses. A su vez se decidió extender el plazo por otros tres meses para facilitar la tarea y fijar como fecha de nueva audiencia al próximo 2 de septiembre.

Participaron de la audiencia el fiscal Martín Pizzolo – responsable de llevar a cabo la acusación- el Subadmistrador del Instituto de la Vivienda de la Provincia, José González Hueso, representantes del Sindicato Químico de Sierras Bayas y los imputados representados por el defensor oficial.




En diálogo con Infoeme González Hueso expresó que “la idea era llegar a un acuerdo más amigable que era lo que todos queríamos”.

Detalló que “son once imputados en la causa penal y las familias son seis. Hay una que ya no estaría viviendo y que no se hizo presente pero igual va a firmar. Porque la propuesta tanto de la fiscalía como de la Defensoría es hacer una ‘probation’ en los casos que se pueda o juicios abreviados, distintas alternativas que prevé el Código Penal”.



El funcionario olavarriense aclaró que “como el delito se sigue cometiendo- la usurpación- se suspendió fue el debate a la espera que una vez que estén desocupadas se haga la ‘probation’ en los casos que se pueda” dijo.

González Hueso consideró que desde un punto vista humano “es doloroso pero hay seis adjudicatarios que están esperando estas viviendas, que también las necesitan, que tienen hijos y que son los titulares. Por eso evitar que sea un desalojo compulsivo es sacarnos un peso de encima porque un desalojo compulsivo es totalmente doloroso” expresó.



Indicó que además el Instituto pidió una cláusula “para poder ingresar a las viviendas para evaluar el estado constructivo y hacer los proyecto para iniciar las contrataciones con el gremio y terminar estas seis viviendas”.


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