La casa de todos: de los años 1800 hasta el “Complejo París”

El sitio más antiguo de Olavarría, el que todavía conserva parte de aquellos ladrillos que vieron pasar toda nuestra historia, aquel que fuera refugio del pequeño pueblo, protector de malones y pilar de la fotografía, vuelve a revivir con toda su esencia cultural con el mismo nombre que lo hizo popular.

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Por Walter Minor / Especial para Infoeme
historiasdeolavarria.blogspot.com.ar/


Según nos cuenta el doctor Julio A. Costa, cuando él llegó Olavarría el día 19 de noviembre de 1874 (poco antes del asesinato de Cipriano Catriel), como oficial en el ejército Nacional comandado por Julio Ocampo:

“Había un galpón de material con techo de teja o de paja, un pozo de balde, un sauce grande un palenque, una rama con un gallo en el techo, probablemente un futuro Chantecler. Una población que podía ser casa de negocio, o cuartel o fortín y eso era por entonces todo Olavarría”.

Nada había cambiado demasiado dos años después, ya que durante los acontecimientos provocados por la sublevación masiva de los nativos durante enero de 1876, acción que quedaría en la historia denominada como “El Malón Grande”, el diario “La Prensa” de Buenos Aires dibujaba así el escenario:

“A lo que ha pasado en Olavarría es bueno agregar un esclarecimiento oportuno. No es propiamente un pueblo sino una Estancia Grande.

En el centro hay un almacén con un cuadro de tapiales de dos metros de alto. Allí reside el comisario. En los contornos y a tiro de fusil se levantan una docena o más de ranchos pobres.

Si han quemado alguno de esos ranchos, no es extraño, pues en caso de una novedad de indios, las familias abandonarán el rancherío y huyen al cuadro de ladrillos”…

Estamos hablando de 140 y 138 años atrás, respectivamente, cuando habían pasado solo siete y ocho años desde la fundación de Olavarría (25 noviembre 1867).

Estos dos pequeños retratos hablados de un pueblo que nada había progresado en casi una década de existencia nos estén hablando de la primera casa de ladrillos que se hizo en Olavarría y que hoy, remodelaciones de por medio, sigue en pie y preparándose para regresar como centro cultural, de la mano del Grupo Infoeme y bajo la denominación de “Complejo París”.

Vuelve un espacio cultural perdido, luego del cierre del Cine Teatro París en 1988 y nosotros trataremos de aportar nuestro granito de arena, haciendo un resumen inédito de la historia de esa edificación.

LA PRIMERA CASA DE LADRILLOS DE OLAVARRÍA

Como sabemos, Olavarría fue fundada oficialmente por el coronel Alvaro Gabriel Barros el 24 de noviembre de 1967, aunque para esa fecha, ya habían algunos pobladores que cubrían unas pocas manzanas desde 1866.

En el afán de despertar el interés por poblar la incipiente Olavarría, Barros realiza una siembra de trigo en el suelo virgen de la ciudad y luego de cosecharlo, en 1869, lo envía al molino azuleño “Estrella del Sud”, cuyos propietarios eran Blas Dhers y su yerno José Barés.

Luego de analizar el producto, este último le responde de la siguiente forma:

Azul, febrero 4 de 1869
Señor Don Alvaro Barros,
“Muy Señor mío:
El trigo de Olavarría es mejor de lo que yo esperaba, peso neto 8 arb. 16 libras o sean 215 lib.nLos mejores de aquí (Azul), no llegan a ese peso.
Creo que hay pocos terrenos tan buenos como ese para sementeras y deseo ir a sembrar este año si la frontera está un poquito tranquila.
De Ud. Affmo. Y amigo.
José Barés (firma)

El señor Barés y otros del Azul, solicitaron enseguida terrenos y chacras en Olavarría y las sementeras se hicieron en mayor escala con resultados más favorables.
A pesar de ello, en julio del mismo año, Alvaro Barros fue separado del mando de la frontera.

¿CUANDO SE CONSTRUYO ESA CASA?

Como no tenemos documentos sobre la fecha exacta de dicha edificación, vamos a orientarnos mediante algunos datos históricos para llegar a una aproximación.

En primer lugar, diremos que hasta 1868, solo había unos pocos ranchos en Olavarría y ninguna construcción sólida.

En febrero de 1869, Barros cosecha la siembra que hizo con soldados y nativos, recibiendo la respuesta afirmativa de los dueños del molino azuleño, quienes le indican que quieren venir a sembrar ese mismo año.

Es por este motivo solicitan lotes y chacras, que le son concedidos. Uno de esos lotes, frente a la plaza, es comprado por Blas Dhers, uno de los dueños del molino y allí levanta lo que sería la primera casa de ladrillos que se edificó en Olavarria.

Teniendo en cuenta que las manzanas se dividían en cuatro parcelas, por aquellos tiempos, tenemos que la propiedad ocupaba media cuadra hacia General Paz y media cuadra hacia Vicente López.

En 1870, se produce un alzamiento indígena y la mayoría de la población olavarriense huye, quedando solo unos pocos pioneros que armaron su defensa en un comercio, cuya estructura era de ladrillos y estaba atendido por Juan Ángel Moya, un español que hablaba a la perfección el idioma de los nativos.

Juntando estos datos, llegamos por fin a una conclusión. Si hasta principios de 1869 había solo ranchos y en 1870 aparece un negocio de ladrillos como defensa, no hay ninguna duda que la obra se hizo durante 1869 y que tiene nada menos que 145 años de existencia, con reformas de por medio.

BLAS DHERS. PEQUEÑA BIOGRAFÍA DEL PROPIETARIO

Blas Dhers nació en Sarrecave, Francia, en 1821. Comerciante de profesión, contrajo enlace en Montevideo con Rosalía Lajeunesse.

En 1845 se radicó en Azul, y allí consigue una sólida posición económica, destacándose también como una figura de la vida local. Creó el segundo molino harinero de aquella ciudad, llamado “La Estrella del Sud”, asociado a su yerno José Barés.


Blas Dhers (Gentileza de Enrique Rodríguez).

La amistad con Alvaro Barros se refuerza, cuando el fundador de Olavarría crea la logia Masónica “Estrella del Sud” Nº 25 de Azul, junto al coronel Saturnino López y el médico del regimiento Pililiano Sánchez Boado. Los tres constituyeron un “triángulo”, al que se le sumaron luego Pedro Lavao, Pedro Loustau, Joaquín Pourtalé (dueño de “La Tigra” y base de la fortuna de Fortabat), Matías Miñana, Marcelino Riviere, José Barés y nuestro mencionado Blas Dhers.

En 1867 integró la Junta Consultiva de la primera sucursal en Azul del Banco de la Provincia de Buenos Aires. y la Sociedad Económica y de Fomento del Azul a partir de 1870.

Presidió la Corporación Municipal entre 1878 y 1879. Tuvo activa participación en el arreglo y distribución de las suertes de estancia, cuestión que paralizaba el progreso de la ciudad. Falleció en 1886.

RESUMEN DEL SITIO HISTÓRICO

La casa levantada por Blas Dhers en 1869, tuvo como primer objetivo la creación de un comercio seguro y cómodo, que además de proporcionarle alojamiento, fuese generador de dinero.

La constante inestabilidad de la frontera con los nativos, de la cuál Olavarría era la línea terminal, hizo que la misma fuese utilizada también como refugio de la población aledaña, vivienda del comisario y cuartel de operaciones del ejército, cada vez que el peligro de un malón se hacía presente.

Así continuó prestando servicio, hasta que en 1877, el peligro de un ataque ya era cosa del pasado.

Dos años más tarde se funda la Corporación Municipal y en 1886 fallece Blas Dhers, propietario del local.

Sin tener una total seguridad, estimo que el negocio que le precedió fue el Almacén y cigarrería de “Aldasoro, Icarza y Cia” (cuya foto acompaña la nota), en el cual Nicolás Aldasoro, montó su estudio, convirtiéndose en el primer fotógrafo de Olavarría.

Luego de Aldasoro, el lugar es ocupado por la casa de fotos de Luis y Juan Giannini, hermanos del célebre corredor de automovilismo París Giannini.

Cuando los Giannini abandonas Olavarría. El lugar es ocupado temporalmente por otra famosa casa de fotografías llamada Cirigliano.

Cuando los Cirigliano terminan de construir su vivienda propia, dejan la esquina para que se establezca el “Bar Perrone”, que en años sucesivos sufriría algunas transformaciones, hasta llegar a convertirse en un ícono del Cine en Olavarría.

INCENDIO DEL BAR, REMODELACIÓN Y REAPERTURA COMO CINE - TEATRO

En 1914, el Bar de Perrone sufre un voraz incendio obliga al cierre temporario para efectuar refacciones, tiempo que es empleado también para ampliar su superficie.
Al reabrirse el dia miércoles 24 de febrero de 1915, es inaugurado como “Cine - Teatro Perrone”.


Foto de la esquina en el siglo 19 (Foto Archivo Histórico Mun).

Como detalle de época, cabe acotar que durante los intervalos de las películas mudas, una orquesta amenizaba la espera, ejecutando música clásica.

INAUGURACION DE LA CONFITERIA “PERRONE” Y PRIMERA PRESENTACIÓN DE CARLOS GARDEL

El domingo 12 de mayo de 1918, el lugar sufriría una nueva modificación, al anexársele el rubro de confitería. Un sitio amplio y muy iluminado en el que el público podía comprar desde golosinas hasta finas masas de repostería.

Esta constante preocupación de Pedro Perrone por ir mejorando la calidad de lo ofrecido al público, hace que comience a traer espectáculos de toda índole dese Buenos Aires. Así convergen en el local, desde títeres hasta presentaciones musicales.

Entre esa variedad de primicias para el espectador olavarriense, hay una que sobresale del resto. El lunes 18 de octubre de 1918, hace su presentación ante el público local, quien luego fuera el ícono indiscutible del tango: Carlos Gardel.

Esta primera actuación, olvidada en el tiempo, la hizo cantando a dúo con Razzano y compartiendo cartelera con quien era considerado el rey del tango por aquellos años: Roberto Firpo.


Gardel y Razzano. Publicidad del diario “La Democracia”.

La crónica del diario “La Democracia” del martes 19 de octubre de 1918, decía:

“Con gran éxito debutaron anoche el afamado dúo Gardel-Razzano y la orquesta típica que dirige el rey del tango Roberto Firpo.

La sala del Perrone estaba llena de espectadores y a cada número del dúo Gardel-Razzano, y de la orquesta Firpo, estallaba en un nutrido aplauso pidiendo bis, hasta que tenían que salir a escena nuevamente.

El dúo Gardel – Razzano, está demás decirlo, es el mejor en su género; y en su debut de anoche fue ovacionado por el público olavarriense que ha tenido la oportunidad de oír a estos afamados reyes del canto criollo.

La orquesta Firpo sacó de las casillas a más de un amante del tango, siendo estrepitosamente aplaudida y teniendo que ejecutar varias piezas, a más de las que componían el programa anunciado, ante la insistencia del público, el cual ha recibido a estos números de pura cepa criolla con verdadero entusiasmo”.

La segunda actuación de Gardel- Razzano y la orquesta Firpo estaba anunciada para el martes 19, pero la lluvia obligó a la suspensión.

FESTIVAL DE BOXEO

En 1922 había llegado a nuestra ciudad el famosísimo boxeador Luis Angel Firpo para brindar una exhibición, despertando con su presencia un gran interés por este deporte.
Eran los primeros pasos y se carecía de gimnasios, por lo que dicha deficiencia edilicia fue cubierta durante algunos años por los teatros.

Es así que el día sábado 31 de marzo de 1923, en el Cine- Teatro Perrone se realiza el cuarto festival en la historia boxística local, que constaba de tres preliminares, tres exhibiciones y el enfrentamiento de fondo, donde Fermín Lacout, de 70 kilos, empató con Juan Baudonet de 69, 400.

DE PERRONE A CINE PARIS, DEL CINE MUDO AL SONIDO

Durante 1925, tanto el Cine – Teatro como la confitería pasan a llamarse París.

Tres años después, el 24 de mayo de 1928, en el local se exhibe por primera vez el Phono Film, o sea, la película hablada. Todo un acontecimiento, porque se pasaba de una imagen muda a una parlante.

UN NUEVO INCENDIO

El 27 de febrero de 1929, el local que ocupaba el Cine París volvió a ser presa de las llamas. Un cortocircuito en la sala produce el fuego que rápidamente se extiende a todos los sectores.


Interior del cine París en 1927.

En aquellos años no había bomberos, por lo tanto se dependía solo del camión regador que poseía la municipalidad para actuar en estos casos.

Las pérdidas ocasionadas por el siniestro alcanzaron los 70.000 pesos, pero por suerte la empresa estaba asegurada en tres compañías distintas.

NUEVA PRESENTACIÓN DE CARLOS GARDEL

El miércoles 17 de mayo de 1933, se presentó por segunda y última vez, Carlos Gardel en Olavarría. Para ese entonces, ya actuaba como solista y era considerado la estrella tanguera.

Lamentablemente, los diarios de Olavarría no se ocuparon de plasmar la crónica de aquella velada en sus páginas, por lo que no se sabe los pormenores de la actuación de “El Zorzal Criollo”, que fuera acompañado en la ocasión por Barbieris, Pettorossi, Rivero y Vivas.

1988. EL FINAL DE UN CICLO DE 73 AÑOS

Luego de haber brindado esparcimiento durante muchos años, en agosto de 1988 empezó a correrse el rumor del cierre definitivo del Cine París.

El avance de la tecnología había impuesto el casette de VHS y las casas de alquiler de películas permitían al consumidor la posibilidad de apreciar lo mismo que en el cine, pero en la comodidad del hogar, sin horarios y con la opción de poder detener la cinta ante alguna interrupción y volver a verla a partir de allí.

Eso marcaría el final de muchos cines en todo el territorio, ya que las salas estaban prácticamente vacías.


Elemento usado en la Confitería en los años 20 (R. Elizaga).

El rumor se hizo realidad, cuando el martes 4 de octubre de 1988, a las 21 horas, el Cine ofreció su última función, proyectando las películas, “Malone”, con Cliff Robertson, Lauren Hutton y Burt Reynolds y “Tira a mamá del tren”, con Danny De Vito y Billy Crystal.

El condominio “Ticket” compró en 1989 la construcción e instaló en el lugar un local bailable del mismo nombre, que marcó una época en la noche olavarriense.

Al cerrarse el mismo, se instaló allí la Iglesia Evangélica Avivamiento, que hace muy poco tiempo se fue de ese sitio.

COMPLEJO PARÍS Y UNA REAPERTURA ESPERADA

Al cerrarse el Cine París en 1988, los dueños del lugar lanzaron un comunicado, con una parte final casi premonitoria, que decía:

“Se cierra el París al influjo de las actuales circunstancias. Queremos – no obstante- dejar flotando una esperanza, nuestra esperanza, que la situación derive en el futuro hacia mejores condiciones para el espectáculo cinematográfico y que algún día no muy lejano podamos festejar todos una reapertura que – tenemos la seguridad – todos deseamos. Dios dirá”.

Aquel deseo empresarial se cumplirá este viernes 21 de febrero de 2014, cuando se deje inaugurado el “Complejo París”.

El mismo está diagramado como espacio multicultural, con sala teatro, sala de exposiciones, convenciones, conferencias y eventos empresariales. En una segunda etapa está pensado recuperar las proyecciones de cine.


Más elementos de la confitería París (atención de R. Elizaga).

El sitio más antiguo de Olavarría, el que todavía conserva parte de aquellos ladrillos que vieron pasar toda nuestra historia, aquel que fuera refugio del pequeño pueblo, protector de malones y pilar de la fotografía, vuelve a revivir con toda su esencia cultural con el mismo nombre que lo hizo popular.

Luego de 26 años, el “Complejo París” le devuelve a Olavarría un pedazo grande de su pasado que parecía olvidado y prácticamente su nombre.


(Agradezco a los amigos Claudio Filardo, Enrique Rodríguez, Adolfo Santamaría y Ricardo Elizaga, por colaborar con cosas puntuales que les pedí para poder ofrecer esta reseña lo más completa posible, ya que tengo casi todo mi material de archivo está encajonado para mudanza.)




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