Historia del “Homenaje al Trabajador del Cemento”

Este martes 11 de febrero se celebró el 95º aniversario del primer despacho de cemento en bolsa de la planta en Sierras Bayas. El escritor e historiador Claudio Filardo recordó la historia del monumento al Trabajador del Cemento, inaugurado el mismo día, pero del año 2010, cuando se conmemoraron los 91 años de un hecho histórico para la localidad.

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Por Claudio Filardo /clafi64@hotmail.com
monumentosdeolavarria.blogspot.com.ar

Para conocer de dónde salió el tramo del horno, que luego llegó a convertirse en monumento, hay que recordar que en el año 1916, el señor Alfonso Aust, poseedor de una fábrica de cal desde el año 1880, denominada “Calera del Sur”, la había heredado de su padre Mauricio Aust, fallecido en 1903 y que producían cal, piedras labradas para vereda, adoquines de granito, bloques calcáreos, pedregullo para macadam, etc. En sus instalaciones poseían administración, escuela, hotel y almacén, para la gente que allí trabajaba.

Alfonso Aust procuró, debido a la crisis generalizada desde principios de 1915 y a través de la Gerencia del Ferrocarril Sud, interesar a capitales extranjeros yle vende sus tierras a un sindicato norteamericano, por dos millones de pesos.

Esas canteras serían dedicadas a la fabricación de cemento portland, que en esa época era un producto industrial de gran consumo en el país y procedía del extranjero. Con la sola intención de elaborarlo por estas tierras, para abaratar los costos y ser una revolución edilicia muy importante para el país. Realmente desde su inauguración, fue un cambio en gran escala, amenguando su ingreso del extranjero, que llegaba a nuestros puertos envasados en barricas de madera,p or razones de conservación durante las largas travesías marítimas. De esta manera fue un impulso del obrero argentino y que por su precio y calidad, las obras constructivas alcanzaron un enorme desarrollo.

El 25 de enero de 1919, hicieron una visita a la fábrica, que se denominaba Compañía Argentina de Cemento Portland “San Martín”, los Ministros de Obras Publicas de la Nación y de la Provincia, Dr. Torello e Ing. De Madrid, acompañados por el embajador de los Estados Unidos Sr. Stimson, donde verificaron la inminente fabricación del material que iba a salir del horno Nº 1 y ver levantar entre las sierras, cinco enormes chimeneas, que iban a despedir el humo de la labor diaria, señalando un progreso real para la zona.



Ese 11 de febrero de 1919, cuando salía por primera vez una bolsa de cemento portland, envasada en bolsas de yute, la fabrica tenía una capacidad para producir un millón de barricas por año, elaborando desde ese día 2.500 por día.

En esa época el presidente de la compañía era el norteamericano Mr. W. Strucman, que presidió la inauguración de la fábrica realizada los últimos días del mes de febrero y el Gerente General de la planta, Sr.J. Mac Gregor, invitaba a toda la comunidad de Olavarría, para que concurran a un momento histórico para Sierras Bayas.

El 30 de junio de 1919, en el Centro Nacional de Ingenieros, con el auspicio de la Sociedad Química Argentina, pronunció una conferencia el Dr. Abel Sánchez Díaz, en la que presentó en sociedad, el flamante cemento portland San Martín” en la Capital Federal, que se extendió al resto del país inmediatamente.

La comuna de Olavarría estaba presidida por Amparo B. Castro, que a pedido del gobernador Dr. José Camilo Crotto, intervino para que la fábrica, donara 3.000 bolsas de cemento al Ministerio de Obras Publicas, destinadas a construcción de caños para el desagüe del camino La Plata – Bahía Blanca. Ese obsequio es el primero que se registra, de los tantos que luego llegarían, para mejorar la calidad de vida de los habitantes, destinados a obras que la comunidad toda necesitaba.

En octubre de 1925, se inaugura el ramal ferroviario que unía a Sierras Bayas con Hinojo y desde este por la línea Gral. Roca a Capital Federal. Desde esa fecha fue un motor de impulso para comenzar a mandar la producción de cemento por esa vía, aumentando considerablemente la producción de la fábrica.

En diez años la ciudad de Buenos Aires, cambio su filosofía edilicia y se observaban ya varios edificios de gran altura, que algunos aun están en actividad, para desembarcar en la construcción de caminos, y agilizar la producción del comercio interno. Las rutas construidas con cemento portland de Sierras Bayas eran las encargadas de ofrecer las más amplias seguridades, garantías y duración para el público y para el tráfico.



A principios de los años noventa, cuando se estaba realizando el desmantelamiento de los hornos antiguos en la Compañía Argentina de Cemento Portland de Sierras Bayas, ya adquirida por el Grupo Fortabat, el señor EduardoRicciardi, dirigente rotario, advierte que estaban mandando a desguace varios elementos y solicita el tramo del horno Nº 1, de donde salió la primera bolsa de cemento en el país.

La salida de esta pieza con el piñón que le dio movilidad, se realizó a nombre del Club Rotario de Sierras Bayas y del Centro Comercial que funcionaba en ese momento en la comunidad. La idea era su recupero y hacerlo visible en un espacio público a designar, dejando así un testimonio cultural que referencie la actividad cementera que sirvió de empuje al crecimiento del pueblo.

A mediados de la década del 2000, se comenzó junto al artista plástico Daniel Fitte, la tarea en conjunto con el club Rotario local, de darle forma al monumento que luego sería inaugurado años más tarde.

Esta tarea llevaría aproximadamente seis años concretarlo, junto a Carlos Médici, quien fue el coordinador principal desde la institución, y el diseño estuvo a cargo de Fitte, que fue quien le dio forma y vida a esta obra, usando los materiales del primer horno de la planta, que empezó a producir cemento.

Con los socios del Rotary,se emprendió un trabajo paciente y sostenido donde empresas, instituciones y particulares, apoyaron el proyecto que finalmente se inauguró el 11 de febrero del 2010.

El diseño del monumento está basado en las bases originales del horno, usando los mismos materiales que sostuvieron esta maquinaria, el hormigón armado. De esta manera se intentó realizar una obra donde los trabajadores del cemento se sientan identificados y representados a través de este homenaje.

Esta ubicado en el predio situado en el acceso a Villa Arrieta, sobre calle Alfonso Aust y fue el primero en Sudamérica en construirse a cargo de la Empresa norteamericana Lon Star, que comenzó a erigir la planta en 1916.



En 1919 no había producción nacional de cemento y desde este horno, se produjo la primera bolsa de este material en el país, dejando un testimonio artístico que recuerde a todos aquellos que han trabajado en la fábrica de cemento. Es la mejor manera de celebrar el esfuerzo y la vida de sus hacedores.

La función fue cocinar la materia prima que era la piedra caliza molida, denominada el crudo. El horno completo tenía aproximadamente doscientos metros de longitud y tres metros de diámetro. Este monumento intenta ser una aproximación a su diseño original.

La ciudad de Olavarría es considerada a nivel nacional, como la “Capital del Cemento”, que en los años 70, se hicieron dos fiestas, ya que en nuestro partido se levantaron las primeras fabricas más grandes de América Latina, con más de medio centenar de establecimientos productores de cal, dolomita, arcilla, piedra granítica, fábricas de cerámica y materiales refractarios, generando su principal fuente económica junto con la fertilidad de la tierra, por lo que son importantes la ganadería y la agricultura.

En el año 2002, se realizó un homenaje de aquel primer despacho, confeccionándose una medalla y estos fueron algunos pioneros y responsables -desde 1919 hasta 1954- de la puesta en marcha y posterior funcionamiento de la principal industria que tuvo la localidad.



Carlos Appelhans, José Barbero, José Belusky, Humberto Alonso, Juan Bernarik, Valeriano Alvarez, Arturo Alonso, Cornelio Behotegui, Nicolás Barberi, Pedro Bakaric, Arnoldo Bertini, Alejandro Appelhanz, Cayetano Buscarini, Joaquín Blanco, Salvador Mondello, Pedro Montero, Felipe Morroni, Pedro Kiris, Oscar Long, Antonio Klock, Ignacio Rikal, etc.

Agradezco la colaboración de Daniel Fitte, para recordar la historia de esta obra y que a lo largo de estos cortos años, desde su inauguración para la apreciación de todos, ha sufrido algunos daños.

Primero fue pintado con brea y luego con aerosol, pero ya fue restaurado y aunque le quedan algunas señales de esas barbaries, habría que darle una mano de color cemento, para que vuelva a lucir como el día de su emplazamiento, donde estuvieron representantes de la comunidad en su totalidad y fue una verdadera fiesta popular.

También tenía dos reflectores en el piso resguardados con jaulas de hierro y fueron destruidos cinco o seis veces, luego se tuvo que iluminar con dos pilares altos para evitar estos deterioros constantes. Daniel me comenta que es algo desgastante pero necesario, seguir y seguir restaurando para conservar el patrimonio de la querida localidad de Sierras Bayas.





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