Guillermo Cides: el stick en primera persona

El músico olavarriense radicado en España volvió a la Ciudad para inaugurar el ciclo “Gira y Tiembla” en verano (este jueves a las 21:00) y se prepara para mostrar su material en Buenos Aires. Desde hace 20 años sorprende con este curioso e interesante instrumento que “me permitió comunicarme con muchas personas en todo el mundo” cuenta.

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Nota: La Viola - TN

Guillermo Cides es reconocido por su trabajo musical con su stick. Un instrumento de 10 cuerdas con un sonido muy particular. Su creador fue un luthier californiano Emmett Chapman a fines de los sesenta. Se lo puede definir como una mezcla entre el bajo y la guitarra, que se ejecuta utilizando la técnica de tapping.

Cides fue uno de los primeros en descubrir este instrumento en la Argentina. Conoció el stick en 1992 y al poco tiempo lo empezó a tocar en la banda que tenía junto a su hermano, La Cruz.

Con una destacada carrera y con varios trabajos publicados, el músico que vivió en Olavarría, radicado en España, será este jueves el encargado de inaugurar el ciclo local de conciertos, clínicas y talleres “Gira y Tiembla” (a las 21:00 en el Salón Rivadavia) y luego concretará su regreso a Buenos Aires para presentarse el viernes en La Trastienda.

¿Cómo te preparas para tocar en Buenos Aires?

Estoy simplemente feliz de volver a mi país después de siete años de aventuras musicales en el extranjero. Creo en la maduración del artista como una consecuencia del trabajo continuo y la experiencia. Este es un buen momento en mi carrera musical con el stick y es también el momento de mi devolución como agradecimiento al publico que me apoyo en los inicios.

¿Qué nos podés contar del show?

El concierto en La Trastienda de Buenos Aires forma parte de una gira de 35 presentaciones. Incluye una revisión de mis trabajos anteriores y del nuevo material. Es un concierto donde el stick de 10 cuerdas es la perfecta excusa protagónica de un universo de sonidos y canciones. Es una gira que decidí hacer únicamente con amigos y con una producción artesanal en su gran mayoría. Es actualmente mi único requisito para hacer música. Por ello me acompañan Alex Leys en bateria, Mauricio Manchon y Diego Blanco en stick junto a otros stickistas que se suben a la gira en diferentes ciudades.

Ademas del stick, en el escenario trabajo desde hace 20 años con una técnica de capturar sonidos en el escenario en tiempo real (loop) lo que permite armar verdaderas orquestas sonoras.

¿Cómo podés definir tu estilo?

Los músicos soñamos con que nuestro estilo lleve finalmente nuestro propio nombre. En España me incluyen en las “Nuevas Músicas”. Sin embargo, si yo pudiera crearía el rubro de “Músicos Agradecidos”. Somos varios los que deberíamos estar ahí.

¿Recordás cuándo fue la primera vez que viste un stick?

Con Peter Gabriel y King Crimson. Luego el stick me llego inesperadamente y aprendí a tocarlo de manera autodidacta. Sin quererlo me transformé en el primer músico solista del stick en la Argentina y comenzaron a pasarme cosas maravillosas: discos, giras y viajes por otros países y proyectos con músicos a los que siempre admiré. Luego fundé el primer Centro de Stickistas en Argentina y España. Recientemente creamos el Círculo de Stickistas que reúne a músicos hispanos de siete países, con edición de compilados y organización de conciertos. (stickistas.com).

¿Cómo lo podés definir?

El stick es, mas allá de un instrumento novedoso, una forma de expresión y un lenguaje musical para todos aquellos que lo necesitábamos. En mi caso personal, fue el elemento artístico que me permitió comunicarme con muchas personas en el mundo. Algo curioso que ocurre en esta gira es que después se cada show viene un chico con la camiseta de Metallica y detrás un par de señoras mayores, todos ellos encantados con lo que acaban de escuchar.



¿Cómo fue el aprendizaje con el instrumento?

Aprendí solo. Fue un desafío constante, buscando y aprendiendo del ensayo y error. Posiblemente la pasión y el empuje de nuestra forma de ser aquí, logró vencer la lejanía de la información. Aún hoy, sigo tocando con el mismo instrumento de aquellos días. Cuando se rompa, posiblemente cierre para siempre esta aventura maravillosa que me toca vivir.

“El mundo interior de los planetas” es tu primer disco ¿Qué recordás de su creación?

Se grabó sin saber cómo debía sonar un disco de stick. Junto al ingeniero Guillermo Zuloaga investigamos las opciones y el resultado fue un disco fresco y curioso. Cuando el inventor de este instrumento, Chapman, lo escuchó decidió incluirlo en cada instrumento que enviaba, como un ejemplo de lo que se podía. Para mi significó el primer reconocimiento a un trabajo musical.

Tiene una versión de “Adios Nonino”.

He tocado música de Piazzolla de diferentes maneras. Es un momento emocionante dentro del concierto, no solo en Argentina sino en Francia, España e Italia done la gente se emociona tanto como aquí.

También grabaste un tributo a Bach

Fue otro reto, el de grabar un álbum clásico solo con stick. Nunca se había hecho antes y no sabíamos cómo podían sonar las obras para Clave bien Temperado, por ejemplo. Sin ser un músico clásico, la experiencia fue reveladora: Bach es rock.

Tocaste con varias figuras de la música, ¿Cuál fue la más especial?

Tuve la suerte de participar de concierto de musicos a los que admiro como Rick Wakeman, Jethro Tull, Emmerson, Lake & Palmer, Trey Gunn, California Guitar Trio y Lito Vitale, entre otros. La más especial de estas experiencias fue la gira con Roger Hodgson (Supertramp) por 10 países para un total de 50.000 personas. Para un artista pequeño, la posibildad de tocar tus propias canciones ante tanto publico es mucho mas valioso que incluso tocar en la banda de ese artista. Hodgson, una persona tan iluminada como el budismo que practica, encontró mi concierto apropiado para sus shows.

¿Cómo recordás tu experiencia con La Cruz?

La Cruz fue la primera banda donde comencé a incluir el stick por primera vez y antes de mi carrera solista. Eran los ‘90 y estábamos llenos de rock par dar. Fue una época underground, llena de fuerza. Parte de esa energía convive aun en mi musica.

¿Qué escuchas de la música nacional?

No estoy muy en contacto con la música nacional. Soy consciente sin embargo, que hay una necesidad cultural de pertenencia hacia cosas que nos representan. Muchas veces la música es la excusa tribal de una región. Personalmente creo - sueño en realidad - en una música universal que nos una a todos, sin distinción de ideas excepto una: la de la emoción. Al menos, de eso se trata mi intento.




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