"Era una nube de polvo idéntica a la del derrumbe de las Torres Gemelas"

Así describe Juan Manuel el derrumbe del edificio Cereseto. Es un policía local de 21 años al que le corresponde custodiar esa misma cuadra, y fue uno de los primeros testigos inmediatos del desplome de la construcción.

Un joven de la Policía Local fue uno de los primeros testigos inmediatos del derrumbe del edificio Cereseto. Se llama Juan Manuel, tiene 21 años y desempeña funciones en esa cuadra céntrica.

Casualmente, el pasado jueves, el efectivo fue el primero en ver el desmoronamiento de la construcción y contó que lo primero que hizo fue "buscar si había personas. Había un auto parado, al que le cayeron ladrillos al capot, pero estaba todo bien".

"Estaba parado en la verdulería y escucho ruido de fierros. Lo primero que pensé fue que a algún camión que se le estaba cayendo la carga, y cuando me doy vuelta se estaba cayendo el edificio", señaló el joven y agregó que el episodio ocurrió cerca de las 10.20 de la mañana.

No se cayó de golpe, sino que al caerse el techo, se fueron cayendo parte de los ladrillos de arriba, y después se cayó todo. Pero no la pared entera. Fue un ruido metálico y cuando me di vuelta se veía como caían los ladrillos, y después ¡pum!, se cayó todo.

En el relato, contó que al instante "era todo una nube de polvo, idéntica a la que se ve en los documentales del derrumbe de las Torres Gemelas. No se veía ni a cinco metros".


policialocal1

En los pasos a seguir, Juan Manuel comentó que se comunicó para que arriben los Servicios de Emergencia y luego se acercó a los vehículos. Al instante llegó la policía y los servicios que "funcionaron enseguida".

"Lo primero que me dijeron fue que una persona había pasado caminando, pero por suerte no había nadie", dijo el joven y recordó que "en ese momento por obra divina dejó de pasar gente, porque a las 10 de la mañana pasan autos a cada rato, y a esa hora no pasó nadie. Por eso digo que fue obra divina, porque la gente pasaba caminando por ahí todo el tiempo. Inclusive yo mismo".

Lo primero que pensé cuando vi ese desastre fue en que yo podía haber pasado caminando por ahí abajo justo en ese momento. Y agradezco que no estuviera soleado. Porque si hubiese habido un poco de sol, era seguro que estaba ahí abajo caminando por la sombra.

Finalmente, el efectivo sostuvo que "alguna que otra vez la gente me había comentado del peligro del edificio, pero no era un comentario constante. Ahora sí lo dicen todo el tiempo".

Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario