En diálogo íntimo con Pilar Sordo

Para Honrar la presencia de Pilar, ciudadana ilustre de la ciudad, mantuvimos un diálogo profundo íntimo, de colegas, ella egresada de Chile, quien les escribe de la UBA.

Por Lic.Melissa Mazza @meli_mazza


Pilar en todo momento se mostró amable receptiva, con su tono amigable y carismática, propio de su esencia.


¿Cómo fueron tus inicios?


Yo inicié mi trabajo ayudando mujeres para el parto. Trabajando con un obstetra. Y después de eso, me empecé a meter en el tema de la depresión posparto, la sexualidad...


Desde el principio empecé a formar talleres y grupos de trabajo con distintos temas que se fue agrandando, primero en Chile y después eso se contagió hacia fuera y de ahí para adelante. Asumí la parte de investigadora.


Soy peregrina y caminante en distintos temas para acercarme a la gente.


¿Hiciste consultorio, tuviste pacientes?


Sí, claro. Yo dejé de tener pacientes hace cuatro años. ¡He tenido pacientes toda mi vida!


Encontré que no me sentía capaz de dar consejos, que no era sabia, ni iluminada y que sí podía impulsar a mucha gente a venir a los talleres. De allí surgen estas investigaciones que después a la larga se terminan traduciendo en los libros. Pero siempre en paralelo de la atención clínica, de pacientes.


No atendía niños. Solamente hacía evaluación de niños y después acompañamiento a los papás. Pero hasta hace poco seguí con terapia hasta que empecé a viajar. Estaba afuera quince días del mes, así que era imposible hacer una terapia en ese contexto.


Lo que sí hago ahora, porque tengo una Fundación que ayuda a gente que tiene cáncer, estoy en los procesos de acompañamiento de duelos. Eso lo sigo haciendo.


Con eso me quedé porque no requería una estructura de trabajo rígida. De hecho hay mucha gente que estoy acompañando y que siguen a su vez con su propia terapia, por otro lado.


¿Cómo fue ese paso de Chile hacia Latinoamérica?


Se dió de forma súper natural. En un momento di una charla en un colegio. Había un gerente que trabajaba en Argentina, entonces me dijo: ¿Por qué no vas a Argentina a dar esa misma charla? y así se dio después Colombia, así empezó a crecer, hasta que se dió prácticamente en paralelo lo de las investigaciones que había hecho con el tema clínico.


¿En estas investigaciones vos cumplías un protocolo de determinada Universidad o ibas armando tu propio protocolo de investigación?


Yo soy bastante obsesiva. En algún momento partí muy estructurada y al final me dí cuenta que al financiar yo las investigaciones, no podría tener sponsors porque perdería libertad para poder decir lo que veo.


Por ejemplo, digo que la tecnología hay que regularla y que un niño de diez años no puede tener celular y no me puede auspiciar una compañía telefónica. Yo tengo que pedir los créditos al banco y eso pagarlo cuando vendo los libros. Circular y reprogramar deudas permanentemente.


Por eso tienen su tiempo de decantamiento las investigaciones. Al final, aprendí que era mejor abrir los espacios de conversación de los talleres. Aplicar algunas plataformas de Internet y encuestas cuando ya tenía los conceptos más amarrados y eso va y vuelve tantas veces como es necesario y reúno suficiente información para contarle a la gente TODO en un libro.


Muchas veces he hecho investigaciones que han quedado estancadas porque no he reunido la suficiente información que necesito para poder escribir un libro.


Y cómo fue esta incursión en el teatro. En algún momento quisiste hacer Stand up ¿verdad?


Fue absolutamente natural. Yo me empiezo a dar cuenta que a la gente le gustaba la forma que yo tenía para contar los estudios de Psicología. Yo siempre incorporé el tema del humor, supongo que lo desarrollé como mecanismo de defensa, pero siempre he tenido el tema del humor muy a flor de piel en el lenguaje y siempre sentí que mi gran desafió era simplificar las cosas psicológicas para que cualquier persona pueda entender. Pero nunca ha habido nada teatral ni nada que se le parezca. No hay un libreto. Lo que yo cuento en las conferencias es la sucesión que yo tuve en el proceso de la investigación. Yo soy la que las hace y tengo las caras de las personas. Las historias divertidas. Y hay voy armando matrices donde los puentes entre una y otra son anécdotas de historias reales.


En algún momento mientras estabas en la universidad o cuando ya estabas ejerciendo en el consultorio te imaginabas este éxito, esta trascendencia?


"Yo nunca me imaginé nada. Si me preguntabas mientras estaba en la Facultad si iba a escribir un libro. Nada, ni borracha" dice entre risas Pilar. "Nunca estuvo en mis planes. Fue dándose de una manera que quizás el único mérito mío era que tenía el corazón abierto como para ir escuchando esos caminos. Pero lo demás siento que la vida me lo regaló y me colocó en lugares y oportunidades donde tuve que vender miedos gigantes. Yo era muy insegura. Tímida."


¿Insegura como profesional o cómo persona?


Como persona.


¿Pero en lo profesional te sentías segura?


Eso lo vas adquiriendo en la media que lo va practicando. Pero tuve que romper muchas barreras internas para poder escuchando el corazón y la vida misma.


Este lunes se presentará en el Teatro Municipal a las 21 horas y sólo quedan pocas entradas disponibles en Pullman.

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