El día después del campeón

Nicolás Pezzucchi, ya con las pulsaciones más bajas, empezó a encontrarle otros sabores al título que consiguió en el TC Pista. A primera hora de la mañana, en su trabajo diario, recibió a Infoeme junto a su papá y su hermano para contarnos lo que fue y lo que vendrá ¿con TC?

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Fotos: Alejandro Casamayou, especial para Infoeme

Bien temprano, a eso de las 7:30 de este lunes Nicolás Pezzucchi abrió las puertas de Agrícola Noroeste como si nada hubiera pasado el fin de semana. La vida sigue sin pausa para el piloto olavarriense que acaba de coronarse campeón del TC Pista, la segunda categoría más importante del automovilismo argentino.

Pero claro que este lunes no era un día más. Fue el después de su mejor momento deportivo y el reconocimiento increíble que le brindó la gente de Olavarría. Muchos amigos, gente cercana y colaboradores se acercaron para felicitarlo, a él como a su papá Sergio y su hermano, con quienes empezó un nuevo día. Entre tantos saludos y el celular que no paraba de sonar para saludarlo, el número 1 de la telonera del TC se tomó unos minutos para charlar, tomar unos mates y contar las repercusiones del gran domingo.



“Me parece que pasó lo más emocionante, hablo de la carrera y la gente esperándome en la Pringles pero el furor todavía sigue y supongo que continuará en toda la semana. Estoy disfrutando y tratando de estar con la familia. Ahora salgo para Buenos Aires para conversar con sponsors y festejar también con el equipo. También tengo que estar en Campeones e ir a unas radios. Adonde me llamen estaré y voy a aprovechar para juntarme con gente querida para celebrar este campeonato” comenzó el diálogo con Nico.

En la Televisión Pública se observó que el piloto Infoeme tardó casi media vuelta en festejar y explicó el por qué. “Estaba sin radio, fue por eso. Venía sacando las cuentas arriba del auto pero no estaba seguro. Sabía que Pérez había pasado a Trosset pero no veía a Echevarría, no sabía si él venía ganando o había parado. Preguntaba al equipo, me contestaban pero no escuchaba. Cuando terminó la carrera festejé, después hice 500 metros y me quedé quieto porque no sabía si era el campeón. Después vi que los banderilleros y colegas me saludaban hasta que llegué a la zona del talud donde había gente de Dodge y Olavarría esperándome. Ahí sentí que era campeón y lo reafirmé cuando llegué a los boxes” contó.



Su papá, Sergio, es otra cara de la felicidad. “Es un orgullo y claro que estoy contento. Esto se logra en base al trabajo y tratar de rodearse de gente que de una mano, que sea honesta, trabajadora y con ganas. Él se supo armar un grupo así y hoy está disfrutando”. Y el desahogo pudo llegar recién en el final: “se me cruzaron un montón de cosas como cuando empezó a correr en el karting junto a Gustavo Trumpio que en ese momento estábamos peor que nunca económicamente y sin la colaboración de Gustavo, mi suegro, cuñado y mucha gente hubiera sido imposible cuando Nico daba sus primeros pasos en el automovilismo. También se me vino a la mente el esfuerzo que hicimos cuando arrancamos con el Ford... te descargás de tal manera que hasta me sentí medio descompuesto pero lo superamos y ahora se disfruta más tranquilo”.

Su hermano “Juany” sintió que esto es “algo inimaginable. Nunca pensamos que podía llegar a consagrarse campeón del TC Pista. Uno imaginaba que podía correr en las categorías zonales pero de ahí a llegar a esto es algo muy lindo y hoy estamos disfrutando. Es un premio al esfuerzo de tanto tiempo de sacrificio”.

La semana previa “fue tranquila. Le pregunté si le pasaba algo porque lo notaba raro pero era lógico porque tenía un poco de presión, juntar la plata para estar presente… pero el consejo mío era que se sienta lo más tranquilo posible”, contó el Gringo y como hombre tuerca que es, lo asesoró a su hijo para la carrera diciéndole que “si se daba el campeonato, mejor. En caso contrario nada podía opacar el gran año que tuvo”. Y el recibimiento “fue impactante. No creí jamás que la gente se vea tan identificada con este logro. Se agradece a todos por las muestras de afecto y cariño”.

Luego el flamante campeón del TC Pista contó que pensó en llegar a Olavarría “con el auto en marcha y no pudimos. Menos mal porque no hubiéramos llegado nunca al centro. En la técnica lo desarmaron de manera normal pero nos complicó para venir con la Dodge. A la distancia siento que fue mejor porque no podría avanzar. Quería bajarme, saltar y festejar con la gente o con el primero que se me cruce. Si venía con el auto hacía lo mismo. Lo mejor fue el llegar en el autobomba y cuando hagamos la cena que tenemos prevista, que todavía no tenemos fecha, ahí la gente que se saque fotos y haga lo que quiera con el auto, menos romperlo”, contó entre risas el campeón.



“No se si me convertí en ídolo. No pienso en eso. Creo que me tocó a mí devolverle a la gente de Olavarría una alegría en el automovilismo que estaba esperando. Se demostró que la Ciudad es muy fierrera. Pudimos recuperar el automovilismo que perdimos hace diez o quince años atrás y lo tenemos que mantener. Para eso hay que seguir corriendo. Tengo muchas ganas de seguir y dar todo por Olavarría” dijo Pezzucchi.

Luego informó que “no hay plazos para confirmar si corro en el TC. La tranquilidad es que ya tengo la licencia. Tampoco me disgusta mostrar el 1 en el TC Pista porque me parece que ninguno hizo un año solo y pasó a la otra categoría. Claro que mi sueño es correr en el Turismo Carretera pero para dar el salto tenemos que estar bien económicamente, con el equipo y se tienen que dar otros factores. No sé si será el 2014, 15 o 16 pero en el TC vamos a estar algún día”.

A la hora de buscar nuevos auspiciantes para el 2014 que le permitan llegar a la máxima categoría del automovilismo nacional, podría ser de gran ayuda el campeonato que consiguió hace pocas horas. “Si las puertas se abren con este campeonato lo voy a saber en estos días. Uno espera que sí. Plazos para confirmar el TC no hay, pero necesitamos el tiempo lógico para que el equipo trabaje. Si bien los autos son similares, hay cambios reglamentarios y ellos tienen que trabajar. Siempre mi sueño es tener un equipo y auto de Olavarría pero armar un equipo en nuestra ciudad es una inversión de millones de pesos. Ojalá algún día lo pueda cumplir, no sé si como piloto o ya retirado y dedicándome como jefe de equipo” imaginó.



En el final confesó que “el 31 a la noche voy a brindar por un montón de cosas. Tuvimos un 2013 muy bueno y seguramente brindaré por este año que fue fantástico y esperemos que el 2014 sea similar. No es algo que se de todos los años y agradeceremos a los que nos acompañaron y pediremos por un año próximo bueno. ¿Con TC? No lo se, lo veremos en estos días y tal vez que para fin de año ya sepamos donde vamos a estar compitiendo en la próxima temporada”.






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