Educación: el nivel secundario comenzará a hablar de ESI

Desde mediados de año, olavarrienses llevaron a cabo una capacitación regional para docentes de escuelas secundarias de la región, en el marco del programa nacional de Educación Sexual Integral. El antropólogo David González habló con Infoeme de la experiencia. Explicó que si bien la ley se sancionó en 2006, los contenidos que se vieron hasta el momento han sido producidos desde el Programa del Ministerio de Educación de la Nación y que la capacitación reforzará una perspectiva integral. “El tema genera muchas resistencias

-------------------

Olivia Orsatti / Infoeme

De acuerdo al Ministerio Nacional de Educación, la Educación Sexual Integral es un “espacio sistemático de enseñanza aprendizaje que promueve saberes y habilidades para la toma de decisiones conscientes y críticas en relación con el cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad y de los derechos de los niños, las niñas y los jóvenes”.

La ley que contempla la incorporación de estos contenidos en todos los niveles educativos fue sancionada en 2006, y si bien hace años que a través de un extenso trabajo se comenzó a trabajar en el aula, a mediados de este año los docentes de nivel secundario de la provincia bonaerense comenzaron con capacitaciones que permitirán abordar la educación sexual integral con herramientas más sólidas y posibilitando la apropiación de un nuevo paradigma vinculado a la sexualidad.

Los olavarrienses Carlos Rodríguez, David González, Susana De la Vega y Ana Vizcaíno estuvieron a cargo de las capacitaciones en la región educativa 24 y 25, en la que está incluida Olavarría. “Si bien las escuelas se han venido capacitando en todo el país, este año se trabajó particularmente en la provincia”, explicó el antropólogo González.



Respecto a la tardanza de las capacitaciones para el nivel secundario, el profesional señaló que “en primaria y en nivel inicial no hubo capacitaciones todavía aunque están previstas para el ciclo lectivo 2015 y los contenidos trabajados son los que ha bajado el programa nacional ESI. La tardanza en la aplicación de esta Ley demuestra las dificultades y resistencias que genera, en nuestra sociedad, la cuestión de la sexualidad”.

Abrirse paso

“Los chicos que estén en el secundario, formalmente el año que viene sí o sí comenzarán a trabajar en un proyecto más versátil no sólo de las áreas curriculares sino que también habrá modificaciones en la organización cotidiana de la escuela, que impacte y permita llevar adelante procesos de re significación de algunas cuestiones instituidas en nuestras escuelas secundarias”, dijo el antropólogo. “Hay una ley que obliga a los docentes a tener un proyecto institucional para trabajar ESI y para eso han sido capacitados alrededor de 260 docentes de Olavarría,que representan al universo de escuelas secundarias de nuestra ciudad, de gestión pública, privada, escuelas de adultos, los CEC y las escuelas especiales”, detalló.

Hace años que la Educación Sexual Integral forma parte de los diseños curriculares y su abordaje se tornó inevitable con la implementación de la ley. Pero aun así, el tema desata luchas internas en los actores educativos. “Uno no puede negar que sobre todo con algunas temáticas bastante puntuales vinculadas a la perspectiva de género y a la cuestión de la identidad sexual”, sostuvo el antropólogo.

“Nos podemos preguntar como es posible después de tantos años de sancionada la ley, pero esas cuestiones siguen impidiendo que se lleven adelante una serie de procesos que tienen que ver con democratizar herramientas para decidir que quiero como sujeto. A veces impide que llegue toda la información completa y hay cuestiones que generan dificultad, sobre todo las que tienen que ver con la identidad de género. Por ahí esto genera más ruido en algunas escuelas confesionales, aunque no en todas”, expresó David González.

Lo que le pasa a los docentes, es lo que les pasa al resto de la gente, según González. “¿Cómo hacemos para ir modificando cuestiones que tienen que ver con nuestro sistema de comprensión de la realidad? Para trabajar esto, la ley invita a enseñar ESI y el docente tiene la obligación como agente del estado, pero también lo ampara”, aseguró. Al respecto, explicó que las familias tienen ahora la posibilidad de contar con más información producida y validada científicamente. La escuela tiene la obligación de que sus estudiantes la reciban y también las familias. “Estamos con estas cuestiones, con las resistencias que implica poder empezar a pensar el mundo de otra manera”, expresó.



“Los capacitadores sabemos que en la dinámica institucional de las escuelas hay cuestiones que ocurren si el directivo está convencido de que deben ocurrir, por eso en las capacitaciones sí o sí necesitamos la presencia de una autoridad”.El antropólogo está convencido que “las instituciones educativas también deben democratizarse”, y que “estas leyes apuntan hacia esa dirección: un cambio de paradigma de concebir al otro como un sujeto de derecho y en esto sabemos que persiste todavía una visión muy negativa de los jóvenes. Debemos decir que algunos medios de comunicación han trabajado sistemáticamente sobre la idea de estigmatizar a la juventud. No de todos los jóvenes, pero sí de algunos, la visión que se tiene de ellos es muy negativa”.

Múltiples representaciones sociales

Para González, esta visión trasciende el mundo de la escuela. “Es allí donde uno confirma cómo las cuestiones sociales se expresan también en los espacios educativos. Efectivamente el marco normativo hace comprender al otro como un sujeto de derecho, no como alguien problemático y este es un eje importante”, refirió. “A veces no alcanza con una jornada, pero los docentes la recepcionan de muy buena manera y el dispositivo es muy movilizador, sobre todo en personas que nunca recibieron educación sexual en sus casas”, contó el capacitador.

De acuerdo al investigador social, lo que generas mucha resistencia tiene que ver con vincular sexualidad con genitalidad. “Si se piensa de esa manera, algunos temas generarán resistencia pero el enfoque de la ESI supera lo que tiene que ver con la genitalidad”, indicó.
La perspectiva integral se traduce como eje en cuestiones como valorar la afectividad, el cuidado del cuerpo, ejercer nuestros derechos, reconocer las perspectivas de género y respetar la diversidad, entre otras cosas. “El concepto es muy amplio y sin embargo hay cuestiones que generan dificultad, sobre todo en perspectiva de género. Cuesta comprender que los géneros son construcciones culturales, históricas: cómo se es mujer, cómo se es hombre”, explicó González, y señaló que “todas las culturas tienen formas distintas de organizar la diferencia sexual, lo que ocurre o lo que nos ha pasado es que vivimos en un sistema que es patriarcado y es de dominación”.

Finalmente, explicó que “la dificultad que hemos tenido como sociedad es que lo que hacemos es traducir diferencia por desigualdad. Todo lo diferente termina inscripto en un sistema que se transforma, en este caso, en un sistema de dominación, es decir, alguien que está en una relación asimétrica de poder frente a otro y sufre las consecuencias de esa dominación que es muy concreta y terrible”, y mencionó el caso de Graciela Tirador: “Esto es la punta de un iceberg. Estas cosas siguen ocurriendo en nuestra sociedad. Tenemos que superar estas cuestiones, y queda un largo camino por andar. Hay que hacer un cambio y tiene que ver con este sistema de representación, por eso es tan importante que los docentes puedan capacitarse ”concluyó el antropólogo.





Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario