Con emocionante discurso, Michelle hizo llorar a Juliana Awada y a muchas otras mujeres en Barracas

Impecable en lo que a protocolo se refiere, agregando un plus inesperado de espontaneidad femenina, Michelle Obama tocó el alma de las mujeres argentinas.

Con agradecimiento al Ministro de Educación Esteban Bullrich y a Juliana Awada por el tiempo para recibirla, la Primera Dama relató la historia de su vida, en un conmovedor discurso, donde mencionó que fue criada en una zona similar al barrio porteño de Barracas, el sur de Chicago.

Relató que si bien ninguno de sus padres logró ser universitario; la madre era empleada doméstica dedicada a cuidar a su hermano y ella, mientras el padre fue sostén de familia; ella siempre tuvo un sueño: Estudiar en la Mejor Universidad del Mundo. Y lo logró.

Estirando los brazos para describir el tamaño del departamento en el que vivía en su infancia, refirió que si bien era muy pero muy pequeño, su madre se encargó de crear un hogar agradable.


"Mis padres me criaron con mucho amor"


Juliana Awada, quien estaba vestida integramente por diseñadores argentinos, escuchaba con inmutable atención, sin disimular las lágrimas, que nos hacian intuir el sentimiento de nuestra Primera Dama. Las palabras de Michelle llegaron a lo más profundo de su corazón.


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En épocas de Juventud


En un discurso que podría haber sucedido en el living de un psicoanalista, la Primera Dama de los Estados Unidos, contó a su joven público que al cansarse de preocuparse de lo que los demás pensarían de ella, empezó a confiar en sí misma y en su capacidad. Para ello empezó a escuchar a sus padres.

Menciona: "dedique todas mis energías para que me vaya bien en la escuela. Me levantaba a las 4 de la madrugada, para estudiar porque era el único momento que había silencio en ese pequeño departamento ".

Relata que cuando empezó a desarrollarse, en la adolescencia, los hombres la miraban como si su cuerpo fuera propiedad de ellos. Empezó a darse cuenta que las esperanzas que la sociedad tenía para ella, por ser joven y mujer, eran diferentes a lo que buscaba para su propio destino: "yo quería estudiar, pero mis maestras no creían que yo fuera inteligente, y la gente me preguntaba con quien planeaba casarme y no que planeaba estudiar".


"En ese momento me propuse estudiar tanto, para poder llegar a recibirme en la mejor universidad del mundo. Estudie tanto, tanto y ustedes saben que soy Abogada de la Universidad de Harvard."


Quien les escribe, ha logrado hace años realizar el curso de Escritura Académica en la Universidad de Harvard, y les puedo asegurar que es realmente exigente.


"No sean líderes sólo en Argentina, sean líderes en todo el mundo"


Conviértanse en agentes de cambio mundiales! Inspiró Michelle Obama con una sonrisa maternal y una gestualidad emotiva ante las 450 estudiantes de 16 colegios de la Ciudad de Buenos Aires.


¿Qué causa van a hacer propia?
¿Cómo vas a cambiar el mundo?
¡Sé que todas tienen muchísimo para ofrecer!


Queremos Ayudar


#62 millon girls


Es el hashtag que propusieron y fue tendencia para solucionar el problema mundial de las 62 millones de niñas que no van a la escuela.

Las hacen casarse jóvenes en lugar de estudiar. "Piensen cuando esas chicas tenían 10, 12, 14 años, exhortó Michelle Obama: "tenían sueños para ellas mismas, ideales que seguir... Pero de pronto las hacen casarse siendo adolescentes, piensen como se sentirían si hubiera alguien que les digitara la vida."

Haciendo referencia a sus viajes por los lugares más incógnitos del mundo, mencionó: "Conocí a niñas que caminan horas para llegar a la escuela, que estudiaban en aulas de hormigón, con las sillas desvencijadas. Esas chicas tienen que tener la oportunidad de estudiar igual que lo realicé yo."

"Ustedes pueden ayudar" dijo dirigiéndose a su público joven, que la miraban en absoluto silencio, denotando atención y respeto que sentían en ese momento único: "Seguramente en sus escuelas haya chicas que no tienen mucha autoestima o que tienen problemas para estudiar, ayuden, acérquense, hablen, empoderen, sean ejemplo para otras mujeres y niñas".


Las lágrimas de un discurso humano


Dejando atrás las costumbres americanas, la Primera Dama se dejo abrazar, besar, extendiendo sus manos a todas las jóvenes.

En ningún momento leyó, ni siquiera para hablar de la gran historia de vida de Margarita Barrientos.

Para dar ejemplos concretos, hizo referencia al famoso Tweet de la periodista Marcela Ojeda, gracias al cual aquél 3 de junio del 2015, 200 mil personas colmaron las calles para la marcha " Ni una menos".

Aplaudida de pie, dejo a todas las adolescentes hipnotizadas.

Quienes luego se tomaron selfies con las dos Primeras Damas.

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