Con carácter y poco juego, Argentina venció a Uruguay

Argentina no jugó bien (sobre todo en la primera mitad) pero sigue invicta: 90-87. El equipo tuvo problemas en defensa y falló en los rebotes (38 a 31).


Arranque de segunda fase, con un día de descanso y ante el 4º del otro grupo (Uruguay). En la previa es la situación ideal, pero para la Argentina, no siempre. Encima, un dolor en la cadera hizo que Oveja tuviera que cambiar la formación de arranque y saliera con Deck, Mainoldi y Scola, junto con Campazzo y Garino.

Eso, entre otras cosas, le quitó defensa y rebote al equipo argentino, que de entrada nomás se notó disperso, desconcentrado, Scola-dependiente, sin generar situaciones fuera de lo que hiciera Luis, y muy blando atrás, permitiendo tiros cómodos y cargas al rebote que no venían ocurriendo.

Además, Uruguay defendía el pick de los bases con Scola mandándolos al aro, y ni Campazzo ni Laprovittola encontraron la eficiencia de otras noches. Además, Capelli apostó a que no jugara el resto (que Scola se las arreglara), arriesgó a que la metieran de tres, o que tuvieran que tomar decisiones jugadores como Mainoldi, que falló dos triples solo.

Argentina empezó a encontrar que los caminos se le cerraban, y cada vez se apoyaba más en Scola, que anotó los primeros 10 puntos del equipo. Recién Garino rompió esa dependencia tras 7m37s de juego, y con el tanteador 10-14 favorable a Uruguay.

Argentina cerró el cuarto a 1 tras empatar en 18 (18-19), simplemente porque Scola estaba iluminado, porque después hizo todo mal. Siguió defendiendo sin energía, siguió errando de tres puntos tiros no forzados (el primero lo metió Nocioni tras 9 intentos, pero la mitad se acabó con 3/18, gracias a dos seguidos de Campazzo en los últimos 90 segundos), y ahí se acabaron sus opciones. Lo más sorpresivo fue la baja defensa. Permitir que Uruguay le metiera 44 puntos en medio tiempo, cuando traía menos de 69 de media resultó inexplicable. En eso, enorme la tarea de Calfani: 11 puntos y 11 rebotes en la mitad, pero no fue el único. Aguiar complicó penetrando (y eso que tiró 3/9 libres), Waschmann tuvo su injerencia y repartieron muy bien el goleo.

Uno de los puntos quizá de esa falencia fue la evidente dolencia de Nocioni, que si bien ingresó y jugó 10 minutos en los primeros 20, no podía ir al rebote defensivo como siempre. Datos numéricos que marcaron la primera mitad: Uruguay llegó a sacar 11 de ventaja (41-30), pero Argentina terminó yéndose al descanso largo 7 abajo por por los dos triples de Campazzo comentados, que maquillaron una actuación flojísima. Y con Scola en 3 faltas.

Argentina volvió a empezar mal el tercer cuarto (37-48), pero encontró soluciones en un jugador que no había entrado y que le dio energía y dinámica: Nico Richotti. El bahiense aportó un triple después de otro de Mainoldi, que sumado a doble y falta de Nocioni completó un parcial de 9-0 para ponerse en juego (46-48).

Empezó otro partido, porque si bien Argentina siguió con muchas lagunas, cambió su principal déficit de la primera mitad, el tiro de tres puntos. En 6 minutos metió 5/9 y pasó al frente después de mucho tiempo, 55-54, justamente con una bomba de Campazzo, que siguió con el buen envió del final del segundo cuarto.

Al menos, el partido se jugaba en otro esquema, aunque Argentina seguía mal, con Nocioni anotando pero muy dolorido (era evidente su problema para chocar y pasar las cortinas), y sin poder meter tres buenas defensas seguidas como para dar vuelta el juego. Ah, y perdiendo los rebotes por amplio margen.

Parecía que pasaba tras un triple de Richoti, un robo y doble de Scola, que puso a Argentina 5 arriba (64-59), pero una bomba de Osimani y un mal cierre de cuarto le permitió a los uruguayos entrar al último cuarto con la mínima ventaja: 67-66.

La historia se repitió una vez más: pésimo comienzo defensivo, mala elección de los ataques, ráfaga de Fitipaldo y a remarla, 8 abajo (66-74). Calfani, a esta altura, parecía Shaquille O'Neal en su mejor época: 18 puntos y 13 rebotes hasta aquí.

Argentina levantó con más coraje que juego el partido, con Nocioni monumental yendo al aro pese a su problema físico, con Campazzo imponiendo velocidad, con Garino logrando un golazo tras rebote ofensivo...una bomba de Facu abrió algo el juego a 2m15s del cierre (85-82), pero faltaba mucho.

Newsome provocó un pequeño respiro en Argentina tras una falta al tiro de tres puntos de Nocioni, Chapu anotó dos de sus tres lanzamientos y la selección pasó a ganar 87-84, aunque Uruguay siguió peléandola.

Tal y como se preveía, el partido se iba a cerrar desde los libres. Y fue allí donde Argentina encontró efectividad en el momento más picante, con libres de Laprovittola y un taponazo salvador de Campazzo cuando Uruguay buscó arrimarse una vez más. Argentina ganó 90-87 y a pesar de su floja labor sigue invicta en el Preolímpico.

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