Como perros

Los mataron como perros. Ni siquiera tuvieron chance de defensa. Son gendarmes, o mejor dicho, eran.

-----------------
Mauro Szeta, especial para Infoeme

Los acribillaron con una diferencia de días. Fueron ejecutados a sangre fría. Pobre de ellos. A uno, de apellido Bordón, formoseño, joven y padre de dos hijos, le pegaron un tiro, casi sin que él mismo se diera cuenta.

El gendarme estaba en la autopista Buenos Aires-La Plata, en Dock Sud, afectado a evitar piquetes por los cortes de luz. Dijo que se sentía mal. Sus compañeros pensaron que se había descompensado por el calor. Lo llevaron al hospital. Murió.

Dos días después, la autopsia iba a revelar un final menos pensado. Lo habían matado de un tiro calibre 22. La conclusión de los peritos fue tajante. Le tiraron de larga distancia, posiblemente desde la altura.

Un investigador conjeturó: lo mataron para divertirse. Fueron los de los monoblocks del Doke. “Le tiraron como si se tratara de un juego del pichón”, fue el razonamiento de los pesquisas.

Ahora, cuando ni siquiera se sabe quién mató a Silvestre Bordón -ese era su nombre-, termina acribillado otro gendarme de apellido Solís. También lo mataron sin que supiese por qué.

Fue una ejecución. Fue alevoso. Los criminales escaparon en moto. No hubo robo, no hubo nada. Sólo ganas de matar...





Fuente:

Deja tu comentario