Claves para la gestión de los suelos en la VI Jornada de Alimentación

Se realizaron en la Facultad de Ingeniería y distintos especialistas advirtieron sobre la urgente necesidad de modificar los sistemas agroproductivos.

Los suelos sanos son la base de la producción mundial de alimentos y deberían convertirse en un elemento clave en las políticas públicas. Sin embargo, la actividad humana sigue disminuyendo la cantidad de tierra fértil a un ritmo alarmante.

Durante las VI Jornadas de Alimentación de Olavarría realizadas en la Facultad de Ingeniería, distintos especialistas advirtieron sobre la urgente necesidad de modificar los sistemas agroproductivos, y recuperar los suelos como componente central de los recursos de la tierra y la base del desarrollo agrícola y la sostenibilidad ecológica.

Marcelo Spina abrió el encuentro en homenaje a la doctora Adriana Cañizo, docente e investigadora de la Facultad fallecida hace pocos meses, quien fuera la directora del proyecto "Espacios para compartir ciencia y tecnología", que impulsó estas Jornadas.

A su tiempo, la doctora Nora Eyler, responsable de la organización, destacó que este espacio de diálogo, de encuentro, es vital para fortalecer una idea de desarrollo agrícola distinta, haciendo un mejor uso de los suelos, "como una forma de aportar a la disminución de la pobreza", resaltó.

Al final, la presidenta de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Química de Olavarría, Florencia Cerutti, subrayó que las VI Jornadas Interdisciplinarias que se realizaron en simultáneo nos permitieron tratar temáticas de interés para todos los estudiantes, que no son específicas de Química, pero complementan la formación", resumió.

Nueva conciencia

La primera conferencia estuvo a cargo del magíster ingeniero Eduardo Requesens, de la Facultad de Agronomía de Azul, quien ofreció una nueva mirada sobre los suelos asociada a la agroecología, la sustentabilidad, la necesidad de una real diversificación, todo ligado a una nueva conciencia productiva y al diseño de nuevas políticas públicas.

El especialista subrayó que la real necesidad de alimentar a la población ha generado problemas tanto económicos como ambientales. Ese modelo, en Argentina, contribuye a "un proceso de expansión agrícola, de concentración de tierras, y de sojización", dijo, y expuso que las consecuencias de ello son la degradación de suelos, la pérdida de biodiversidad, y de contaminación química.

Durante la disertación, denominada "Agroecología: el instrumento científico de la agricultura sustentable y la seguridad alimentaria", Resquesens explicó que esta ciencia propone, como disciplina emergente, un cambio de paradigma bajo tres dimensiones: ambiental, en relación con la conservación de los recursos naturales; económica, donde la rentabilidad propuesta por modelos sustentables es competitiva económicamente con el modelo sojero; y social, en cuanto a la equidad, en tanto "los beneficios de la agricultura sustentable sean repartidos equitativamente, dentro de una generación y entre generaciones, que garanticen el sustento alimentario de las próximas generaciones", propuso. En una dimensión más colocó a la política, que apunta a decisiones que lo hagan posible.

Uno de los puntos más interesantes de la disertación ahondó en un plan de incentivación económica a partir de la diversificación, esto es, promover un ordenamiento territorial que divida al país en regiones agroecológicas, con características particulares, y adapte los sistemas productivos a cada región. "Eso va en contra de barrer el país con un solo cultivo, que es lo que pasa actualmente con la soja. Diversificar en función de cada característica, articular la política ambiental con la política agraria", explicó Requesens, y apuntó a la falta de lugares de encuentro "del sector productivo, científico tecnológico, y político para discutir qué necesita el país".

Sustituir más por mejor

La segunda conferencia de las Jornadas estuvo a cargo del Dr. Fernando Milano, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNICEN, que afín al lema propuesto por la FAO de "suelos sanos para una vida sana", habló de disminuir la intervención sobre los suelos para producir alimentos porque los que hay alcanzan para alimentar a la población mundial. "No hay que producir más, sino mejor", alentó.

En primer lugar abordó al suelo como regulador de composición de la atmósfera, del flujo y la calidad de agua, "es el soporte de toda la vida en la tierra y con ello indica que es el soporte de millones de especies que cumplen roles que nos benefician como seres humanos", remarcó- "Por todos esos maravillosos roles que tiene el suelo, tenemos que tratar de modificarlo lo menos posible, ya que cuando un modifica el suelo para producir alimentos, inevitablemente lleva a hacer desaparecer especies o a reducirlas", sostuvo Milano.

El veterinario participó de la Ley de Conservación de Suelos enviada al Congreso años atrás, que apunta a evitar la degradación de las tierras provocada por la acción del hombre, y celebró iniciativas como los programas nacionales para reducir las pérdidas y las leyes para proteger los ecosistemas.

Inevitablemente, el tema de la producción de alimentos llevó el foco a la desnutrición actual. "Si hay algo que sobra en el mundo son los alimentos, y tenemos que tender a producir no más, sino mejor. Solamente con el trigo, el arroz, el maíz y la soja se cubren las necesidades básicas y proteicas de la sociedad actual mundial, e incluso para cuando crezca a 11 mil millones de personas en la Tierra", aseguró. De acuerdo a investigaciones, "hay 850 millones del mundo con subnutrición", pero como contracara, Milano señaló que "hay alrededor de 2 mil millones con sobrepeso. Argentina particularmente, es uno de los países más obesos del mundo con un 29% de la población".

Finalmente, abordó algunas consecuencias ambientales de la producción de alimentos, como la desertificación, la erosión hídrica, la producción de gases de efecto invernadero e invitó a "repensar todo de nuevo".

Avances y atención al momento de alimentarse

La actividad se extendió a lo largo de toda la jornada con temas de interés general. Uno de ellos fue la conferencia sobre "Alpiste: perspectivas de un nuevo cereal para consumo humano", dictada por el ingeniero agrónomo Maximiliano Cogliatti. En ella, el especialista abrió la posibilidad de concebir al grano como una fuente de nutrición.

"En promedio, mundialmente se producen 1400 kilos de alpiste por hectárea y estudios han demostrado que tiene gran similitud al trigo, la cebada, etc", sostuvo. "Y está comprobado que libera neurotransmisores que actúan contra el estrés", agregó. Actualmente, el grueso de la producción de alpiste se destina a la alimentación de aves, lo que representa una gran demanda a nivel mundial. Cogliatti contó, además, que en Canadá está creciendo un movimiento para la liberación del alpiste para el consumo humano, ya que tiene más proteína que el trigo y es libre de glúten.

Finalmente, aseguró que no todas las especies son aptas para el consumo y que hay que estar atentos a los granos que se comercializan en las dietéticas, porque no siempre lo son. Esta primer parte de las jornadas concluyó con una exposición de experiencias de docentes de la Escuela Nacional Adolfo Pérez Esquivel dentro del proyecto de extensión "ENAPE sustentable".

Hacia la tarde, la temática del evento se centró en la nutrición saludable, los desórdenes alimenticios y cómo afecta la comunicación y el packaging a la hora de comprar. Con una integradora propuesta que invitó a los presentes a abordar prácticas alimentarias, la licenciada en nutrición Marcela Guerrero brindó consejos para incorporar las legumbres, lácteos, carnes, frutas secas, semillas, aceites, dulces y grasas, agua y sal responsablemente en nuestra dieta. Además habló de la importancia de realizar actividad física y comer correctamente en las cuatro comidas principales.

Por su parte, el licenciado Guillermo Tornabene abordó las prácticas sociales y culturales que tal vez puedan derivar en desórdenes alimentarios. También, con una activa participación del auditorio, se pudieron desentrañar algunos mitos y poner en el centro del debate los desórdenes alimenticios.

La VI Jornadas de Alimentación de Olavarría y la VI Jornada Interdisciplinaria de la AIEQO cerraron esta edición con una interactiva charla que invitaba a preguntarse "¿Es rico o sólo lindo?".



Fuente: Prensa Fio

Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario