Caso Nardín: piden más de 3 años de prisión para el acusado

La fiscalía solicitó un monto de pena de 3 años y tres meses de prisión más 10 años de inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo para Javier Lucio. En tanto, la abogada de la familia Nardín, Elda Donatelli, demandó un total de 4 años de prisión más diez años de inhabilitación para manejar. Por su parte, la Defensa pidió la absolución del acusado o en su defecto un mínimo de pena de 2 años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación. Durante la última jornada prestaron declaración los otros dos jóvenes que viajaban en la camioneta y el imputado prefirió no declarar.

--------------------------

Tras el cierre de la rueda de testigos en la tercera audiencia del juicio por la muerte Pablo Raúl Nardín, el conductor que perdió la vida en julio de 2013 durante un siniestro vial ocurrido en el cruce de las calles España y Necochea, se conocieron los alegatos de cada una de las partes.

Desde la acusación, representada por el fiscal Martín Pizzolo, se solicitó una pena de 3 años y tres meses de prisión más 10 años de inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículo para Javier Lucio, el conductor de la camioneta que protagonizó el choque fatal y que llegaba como único acusado al proceso oral.



En tanto, la abogada de la familia Nardín, Elda Donatelli, demandó un total de 4 años de prisión más diez años de inhabilitación para manejar y la defensa realizada por Martín Marcelli demandó la absolución para Javier Lucio o en su defecto un mínimo de pena de 2 años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación.

Último testimonios

La jornada dio inicio minutos después de las 09:00. Al recinto ingresaron nueve personas vinculadas a cada una de las familias y otras 25 quedaron afuera por falta de capacidad de la Sala el Juzgado en lo Criminal Nº 2 de Azul.

En primer término brindaron su testimonio los otros dos jóvenes que iban en la camioneta Nissan Frontier que colisionó con el automóvil Citroën C4 en el que circulaba la víctima.

Gerardo Iván Schneider contó que junto a sus amigos fueron a comprar cigarrillos frente a la Terminal y luego circularon por calle Necochea hasta que se produjo el siniestro vial.
Narró que iban “escuchando música” y no pudo estimar a “qué velocidad veníamos” argumentó.

Consideró que el choque se produjo por imprudencia de ambos conductores y que los dos venían a mayor velocidad de lo permitido.



Ante contradicciones de sus dichos y su testimonio durante la instrucción, el fiscal Martín Pizzolo pidió que se incorpore la primera declaración por lectura.

Si bien el juez Torrens permitió la lectura de aquel testimonio rechazó su incorporación como prueba.


“Javier no tiene la gran culpa del accidente” expresó Schneider. Expresó que “vio el auto cuando chocaban” y “luego llamamos a la ambulancia y a la Policía”. Denunció amenazas de “familiares y amigos de Nardín”.

Luego brindó su testimonio el otro ocupante de la camioneta, Brian Beier.

Recordó que con su grupo de amigos hicieron un asado y que entre ocho personas “tomamos una botella de fernet, que no era de las grandes” sostuvo.

Contó que cuando circulaba en la camioneta “venia mirando el celular en Facebook sentado en la parte de atrás” y aseguró que no recordaba detalles de lo ocurrido.

“No sentí que veníamos a una velocidad que ponía en riesgo mi vida” consideró.

Señaló que después de la colisión “bajamos del vehículo. Y Javier intentó ayudar”.

Al igual que el anterior testigo, denunció amenazas “continuamente”. “Me llamaron y me trataron de asesino” advirtió y dijo que “vivía con miedo constante”.


Alegatos

“Se comprobó la conducción imprudente”

El primero en alegar fue el fiscal Martín Pizzolo, encargado de llevar adelante la parte acusatoria.

Consideró que conforme a la prueba “ha quedado acreditado el delito que se le imputa a
Javier Lucio” es decir “homicidio culposo agravado por la conducción imprudente de un vehículo automotor”.

Adujo que “quedaron acreditadas cuestiones objetivas”, que el pavimento “estaba seco y el cruce estaba iluminado”.

Afirmó que durante el juicio “se comprobó la conducción imprudente de Lucio por ir a una velocidad más alta de la permitida” que “ocasionó la muerte de Nardín” y remarcó que “no se puede conducir a mayor velocidad de 40 km/h en calles”.



Dijo que Lucio “iba al doble de la velocidad permitida” que “no frenó” y recordó que Schneider – uno de los acompañantes- había señalado “que iban mas rápido de lo normal”.


Manifestó que la posición de los vehículos “muestra a la velocidad que iba la camioneta” y se sustentó en el testimonio de una de las peritos, quien declaró que
“la camioneta perdió la prioridad de paso”.

Pizzolo cuestionó las pericias del perito de parte porque “hizo las mediciones de los
vehículos que ya habían sido movidos” planteó.

Adujo que quedó claro “que la llamada en la que habló Pablo Nardín se cortó normalmente” y que nadie puede afirmar que la víctima “habló por teléfono”.

Planteó que Nardín “no tenía alcohol en sangre” y que el acusado, Javier Lucio, “tenía una leve cantidad”.

Calificó de agravante la extensión del daño causado a las familias y a las hijas y consideró un atenuante a la falta de antecedentes del acusado.

“Lo único absoluto es la vida”

En segundo término, alegó Elda Donatelli, la abogada del particular damnificado (la familia Nardín).

Adhirió a lo alegado por el fiscal Pizzolo, desacreditó la prioridad de paso de la camioneta “porque el auto ya había transcurrido el 40 %” y consideró que “la prioridad de paso no es absoluta”.

Subrayó que “lo único absoluto es la vida y quien perdió la vida por la conducción imprudente de Lucio fue Nardín” señaló.

Catalogó como agravantes a la “extensión del daño causado a toda la familia”, “la música” (que iban escuchando los ocupantes de la camioneta) y “el alcohol en sangre” de su conductor.

Desestimó las denuncias por amenazas contra sus representados y coincidió en señalar como atenuante a la falta de antecedentes de Lucio.

Finalmente, demandó un total de 4 años de prisión más diez años de inhabilitación para manejar al imputado.

“Es atípico lo relatado por el fiscal y el particular damnificado”

Finalmente llegó el turno del Defensor oficial Martín Marcelli, en representación del acusado, Javier Lucio.

Comenzó su exposición haciendo referencias a “todas las amenazas” e incluso “a las sufridas acá en la Sala” y las que “van a sufrir luego del fallo”.



Definió como “atípico” lo relatado por el fiscal y el particular damnificado y cuestionó “que hayan hablado en el alegato de la pérdida de prioridad de paso y no en la instrucción”.

Consideró que el agravante planteado por la abogada Donatelli sobre la música que oían los jóvenes en el vehículo “no integra el objeto procesal” y lo definió como “cuestiones de imposible valoración en la sentencia”.

Solicitó la absolución de su defendido “porque el objeto procesal es atípico” y señaló que “nadie puede negar que hablaba Pablo Nardín por celular”.

Citó una nota de infoeme a Sergio Levin e la ONG “Conduciendo a Conciencia”, quien había afirmado que “Conducir hablando por celular es igual a manejar borracho”.

Aseguró que “como máximo entre el inicio de una llamada y el accidente no pasaron más de 30 segundos” y que la víctima “pasó más de 4 cuadras hablando por celular”.

“Se ve que el auto no esquiva ni frena” dijo y catalogó como determinante que Nardín “no tenga cinturón de seguridad”.

Remarcó que “la prioridad de paso es absoluta” y que el planteo de Donatelli remite a “un fallo anterior a la reforma de la ley”.

Marcelli pidió la absolución del acusado o en su defecto un mínimo de pena de 2 años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación.



Por último, hubo tiempo de las réplicas y el imputado Javier lucio utilizó su derecho a la última palabra.

El Fiscal Pizzolo acusó al Defensor Marcelli de “justificar lo injustificable” y dijo que no quedó acreditado que “Nardín haya muerto por falta de cinturón de seguridad” y remarcó que la víctima “no venía hablando por celular”.

Marcelli habló del siniestro vial conocido como la “tragedia de la combi” en la que actuó como defensor oficial y luego Javier Lucio usó su derecho a la última palabra.

Lamentó “lo sucedido” porque “no es algo que planeé” y finalizó: “Espero que esto tenga el resultado que corresponde”.



El próximo martes 27 a las 12:00 se conocerá la sentencia.


Fuente:

Notas Relacionadas

Deja tu comentario