Burocracia que fastidia

Largas colas, frío y un plazo de vencimiento que no supera los 365 días, son algunas de las quejas que este hombre de 60 años tiene, sobre el trámite para renovar la licencia de conducir a su edad.

Merecido castigo a los atrevidos que pasamos los setenta, y usamos el auto para trabajar, porque la jubilación es miserable. Renovación Anual de Registro de conducir. Cada oportunidad viene con algún agregado que dificulta las cosas, por ejemplo a) es posible sacar turno anticipadamente, pero ello no acelera el trámite, la cola debe hacerse lo mismo. b) se obliga a presenciar una charla con los debutantes. c) se obliga a rendir examen de conducción a gente que lo hace desde hace sesenta años o mas sin contravenciones, como es mi caso y d) siempre el próximo vencimiento se producirá antes de haber transcurrido el año del vencimiento actual, debido a la tardanza de la entrega del nuevo registro, el año pasa a tener 350 días o menos.

Y algo que manifiesta una clara desconsideración a los interesados, es la espera de la revisación médica al aire libre en la época que estamos sabiendo que la baja temperatura aumenta la presión arterial. Además hay dos consultorios, pero solo atiende uno. Pude comprobar al llegar con mi número que había 27 personas delante, a las que se sumaron tres que completaban un trámite anterior. El pago del costo se hace fuera de la dependencia, y en algunos días es posible encontrar el local lleno, otra manera de gastar el tiempo de los interesados.

Sería tal vez justificable el trámite si al salir a la calle nos encontráramos con el cumplimiento total de las normas exigidas en el examen teórico y en el práctico, pero la falta de contralor permite encontrarse con bicicletas y motocicletas circulando a contra mano, a velocidades superiores a la permitida con ruidosos escapes. Y la prioridad de paso de quien viene desde la derecha en calles y avenidas no se cumple, lo mismo en las bellas pero pequeñas rotondas donde la prioridad de paso la tiene quien mete la trompa primero, así como el estacionamiento en doble fila, tanto de automóviles como camiones.

O sea que todo este trámite es tan útil como la bici-senda de calle Brown que ocupa un espacio útil para estacionamiento de autos, motos y bicicletas, mientras los ciclistas prefieren desplazarse por la calle. Saludos cordiales, como siempre.

Juan Horacio Varetta DNI 5372072

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