Arrancó el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA

El ex presidente Carlos Menem, uno de los trece acusados que tiene la causa, no estuvo por un "agravamiento" de su estado de salud.

El Tribunal Oral Federal 2 comenzó hoy el juicio oral por el llamado encubrimiento en la investigación del atentando contra la sede de la AMIA, con la ausencia, por razones de salud, de dos de los principales acusados: el ex presidente Carlos Menem y el ex titular de la SIDE Hugo Anzorreguy.

En el banquillo de los acusados sí estuvieron el ex juez Juan José Galeano y los ex fiscales Eamon Müllen y José Barbaccia, quienes tuvieron en sus manos la causa durante una década; el ex titular de la DAIA Rubén Beraja, los ex espías Juan Carlos Anchezar y Patricio Pfinnen, y los ex jefes policiales José "Fino" Palacios y Carlos Castañeda.

A todos ellos se sumó el ex reducidor de autos y primer preso por la causa Carlos Telleldin, quien por segunda vez es juzgado por la causa AMIA ya que la primera vez fue absuelto como partícipe del atentado. Ahora debe responder penalmente por haber recibido 400 mil dólares pagados por la SIDE para inculpar a policías bonaerense.

A pocos metros de Telleldin, estaba su ex abogado Víctor Stinfale, mientras que la mujer de Telleldin, Ana Boragni, también acusada, informó que estaba demorada para llegar a tiempo al debate.

Minutos antes de las 10.30, casi una horas más tarde de lo previsto, los jueces Jorge Gorini, Karina Perilli y Néstor Costabel aparecieron en la sala de audiencias, donde aguardaban decenas de periodistas, para dar inicio al llamado juicio AMIA II.

Los fiscales Sabrina Namer y Roberto Salum y las cinco querellas -entre los cuales estaba el subsecretario de Justicia Leandro Hazan y el secretario Martín Fresneda- estaban ubicados en sus respectivos lugares, mientras que entre el público apareció el numero dos de la SIDE, Juan Martín Mena, uno de los firmantes del memorándum con Irán.

Todos fueron testigos del momento más incomodo para los acusados: cuando entraron los fotógrafos de la prensa para registrar la cara de los que estaban sentados en el banquillo. Algunos, como Stinfale y Barbaccia, eligieron bajar la cara.

El juez Gorini, como presidente del tribunal, informó que ayer al mediodía habían recibido un informe de la defensa de Anzorreguy informando que el ex jefe de la SIDE del menemismo se encontraba internado en el sanatorio Otamendi por una "infección en una herida quirúrgica".

Fue por ello que se dispuso una conexión por videoconferencia desde la habitación del sanatorio y cuando el presidente del tribunal dio pie a verificar si estaban observando las circunstancias de la audiencia, el secretario informó que se terminaba de cortar la conexión", algo que provocó risas entre el público.

Mientras se solucionaba el problema, el tribunal repasó quiénes se encontraban en la sala de audiencias, y las miradas apuntaron a la silla vacía de Carlos Menem, acusado de haber desviado la llamada pista siria en los primeros días posteriores al atentado de la AMIA cuando las sospechas apuntaban hacia un conocido de su pueblo en siria.

Fue entonces que su abogado Omar Daer aprovechó para recordarle al tribunal que él había solicitado que su cliente, de 85 años, pudiera seguir el juicio por video.

El abogado indicó que Menem sufrió "una agravamiento" de su cuadro de "hipertensión, diabetes, esclerosis y artrosis" y aportó un certificado médico que así lo acreditaba.

Pero cuando el secretario del tribunal intentó leer el informe, solo atinó a deducir las palabras "hipertensión, hiperplasia y depresión", lo cual generó que el juez Gorini le preguntara al empleado: "¿Está en condiciones de entender la letra de médico?"

El tribunal dispuso entonces "medidas" para corroborar el informe medico, intimó a las partes a ser puntuales tras retarlo por el inicio del debate, y dio paso a la fiscalía para leer una acusación abreviada contra los 13 acusados -tras el infructuoso pedido de la defensa de Galeano para leer el documento en forma completa-.

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