Argentina aplastó a Panamá y huele las semis

Con un tercer cuarto demoledor (25-10), le ganó a Panamá cómodamente y quedó con pie y medio en las semifinales.

Después del susto ante Uruguay, se suponía que el partido con Panamá iba a modificar esa falta de energía mostrada ante los uruguayos. Y podría decirse que ese no fue el problema, aunque el resultado fue el mismo: pobre arranque, muchos desaciertos ofensivos (5/17 de cancha en el primer cuarto) y baja intensidad.

Hernández, por sexta vez en seis partidos, modificó el quinteto inicial, mandando a Richotti al campo de entrada, y Nico tuvo mucho protagonismo, con 5 puntos y muchos tiros, aunque con baja efectividad. Además le tocó defender a Hicks, el hombre con más experiencia y calidad de Panamá, además de mayor estatura que el bahiense.

Argentina pudo correr varias veces, pero sin tomar buenas decisiones en las resoluciones, o directamente fallando. Así transcurrieron 10 minutos muy flojos, igualados en 13.

El partido cambió con el ingreso de Campazzo, que le imprimió mucha mayor velocidad al ataque argentino, anotando él y generando juego para el resto, sobre todo para Scola, que tuvo su ratito demoledor (7 puntos en el cuarto), para que Argentina metiera un 8-0 que le dio 7 de luz.

La primera salida de Scola en el juego a los 7 minutos del segundo cuarto (26-22), provocó el emparejamiento del trámite, otra vez con Hicks aprovechando su ventaja física ante Richotti (26-26 y 10 del alero), pero con Garino y Campazzo, más el ingreso de Safar y Gallizzi y Mainoldi en el juego interior, Oveja terminó encontrando un quinteto productivo.

Mainoldi clavó una bomba, Taya fue duro atrás defendiendo y Garino y Campazzo hicieron estragos en defensa y atacando rápido. A Safar le tocaría su turno más tarde.

A todo esto, los porcentajes de Panamá empezar a caer por los subsuelos, parte por mérito defensivo argentino y parte por la propia inoperancia panameña, que finalizó la primera mitad con un calamitoso 21% de cancha (8/38). Argentina despegó en el cierre del período (34-26), y liquidaría la faena en el tercero.

Allí llegó de arranque un buen momento de Safar, primero penetrando y después clavando un triple, pero sobre todo se jugó como quería Argentina, a partir de los yerros panameños, el control del rebote defensivo y el poder correr. La ventaja llegó rápido a 17 (43-26), lo que le permitió a Hernández mantener a Scola y Nocioni en el banco un rato largo.

Igual, los volvió a poner en la segunda mitad del cuarto para terminar de cerrar el partido, que resultó muy simple en estos diez minutos. Panamá no tuvo resto físico para aguantar el ritmo argentino de correr, siguió fallando sus tiros y Argentina repartió muy bien el balón y los lanzamientos, para meter un parcial de 23-4 y sacar 27 (57-30), a 2 minutos del final del período.

Hacía rato que el partido estaba terminado, pero sirvió jugarlo para que siguieran sumando minutos Deck y el resto de los pibes, más allá de haber mantenido Hernández mucho tiempo a Scola, Nocioni y el resto de los habituales integrantes de la rotación central.

Fue 84-57 y sexta victoria en fila del equipo argentino, igualando el cuarto mejor registro de inicio en torneos FIBA Américas (el del 2011), por debajo solamente de los de 2001 (10-0), 1995 (9-0) y 2007 (7-0). Ahora, con la semi casi adentro, mucho antes de lo esperado, la tranquilidad para seguir será otra.

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