A teatro lleno y público aplaudiendo de pie, verla a Pilar es un rotundo éxito

Una eminencia. Son las únicas palabras que surgen luego de haber presenciado las 2 horas de la Conferencia "LA DECISION A SER FELIZ". Siendo puntualmente las 12.00 de la noche, podría ir a descansar, pero decidí escribirles. Para transmitirles a partir de la lectura algo de la emoción que sentimos todos los que presenciamos esta mágica noche acompañados por Pilar.

Una noche diversa, por las palabras de sabiduría que escuché de un ser iluminado, que aunque ella lo niegue, lo es. Pilar, con la versatilidad a su máxima expresión, durante 2 horas pasó de ser una psicóloga que hace investigaciones en Latinoamérica, a ser una abuelita que nos habla con dulzura y cariño, diciendo que la bondad es la virtud más importante que un ser humano puede tener.


También fue aquella hija que escuchaba lo que su padre deseaba para la hora de morir.


Y fue una pareja, que atravesó muerte de su amor.


Es aquella madre, que al caminar con su hija adolescente, la misma se escondió al sentirse ridiculizada porque un grupo de gendarmes (que habían presenciado esta misma conferencia) al verla caminando por la calle, formen fila gritando "Hoy Tomo la Decisión de Ser Feliz".


El público aplaudió de pie, se emocionó, se rió a morir, lloró a veces, y aplaudió mucho. Mucho de verdad.


A teatro lleno, Pilar Sordo movilizó las emociones hasta del más " caraculico" a su decir.


Habló de la desconfianza, aquellos seres humanos que han aprendido a desconfiar de todo y de todos. Que cada vez son más, según ella, además de tener problemas psicológicos, tienen problemas oftalmológicos: porque ven con una visión sesgada. No pueden ver la bondad que hay en los demás. No pueden ver las virtudes. Solo ven los defectos y se fijan en los defectos, no pueden ver aquello que los otros hacen por ellos. Y si no lo pueden ver, entonces no lo pueden valorar, ni agradecer. Un gran problema de esta sociedad es la desconfianza que habita en algunos seres humanos, Pilar los llamo a reconocer y ver las bondades y virtudes en los demás. Para poder empezar a ser agradecidos.


Por Melissa Mazza

Psicóloga Cognitiva M.N. 34014.

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