“La violencia es la peor manera de tratar un conflicto”

Lo afirmó el antropólogo y docente de la Facso, Juan Matta, impulsor de un Diplomatura Superior en Educación para la Paz y el Abordaje de la Conflictividad Social. “Se habla mucho de cómo reprimir la violencia pero se dice poco de cómo superarla, en vez de salir a prohibir de manera represiva, hay que construir alternativas”, dijo.

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Nota: Prensa Facultad de Ciencias Sociales

En la actualidad la violencia es un tema de debate que se ha instalado en la sociedad, dando lugar a diversas opiniones y posturas sobre la problemática. Hablar hoy de conflictividad social, dada su complejidad, requiere sin duda de un aporte científico-académico, que constituye uno de los objetivos de la Diplomatura Superior en Educación para la Paz y el Abordaje de la Conflictividad Social. Dicha Diplomatura comenzará a dictarse el 24 de abril en la subsede de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) de la cuidad de Quequén, la cual es una propuesta académica de la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO).

Con relación a este tema, uno de los impulsores de la propuesta, el Dr. Juan Pablo Matta, antropólogo social y docente investigador de la FACSO, hizo referencia a que “la Diplomatura es el fin de un recorrido que se inicia hace aproximadamente tres años con una articulación que hay entre un grupo de investigación de esta facultad, el cual dirijo, que se llama “Grupo de Estudio Socioculturales de Conflicto” y la ONG “Alfredo Marcenac” de Necochea, que posee un alcance regional, nacional y hasta internacional, quienes trabajan muy intensamente en toda la problemáticas vinculada la violencia y al uso de armas como un eje grande que engloba todo lo que hacen”.

“Nosotros como grupo de investigación venimos trabajando más que nada con la conflictividad social en general, cómo se genera y cómo se desarrolla, cómo es tratada y por supuesto cuales son los mecanismos que socialmente se encuentran desde el Estado y por fuera del Estado para la gestión de esos conflictos, un poco atendiendo siempre de qué manera se puede superar una instancia violenta, entendiendo que la violencia es la peor manera de tratar un conflicto”. Y agregó “una Diplomatura de alguna manera le da un marco de mayor amplitud y profundidad a estos temas, que todavía no existía. De hecho es la primera que hay a nivel nacional sobre la educación para la paz. Esto ejemplifica la necesidad que hay en un contexto en donde la violencia es tema de agenda permanente, se habla mucho de cómo reprimir la violencia pero se dice poco de cómo superarla, en vez de salir a prohibir de manera represiva a la violencia, nosotros pensamos que hay que construir alternativas a las violencias y un poco ese es el espíritu de la Diplomatura.”

Este proyecto surge por demanda de un grupo de personas que buscaba darle un marco académico, desde una institución como la Universidad, al trabajo que venían realizando sobre la construcción de la paz y la gestión del conflicto. En un primer momento, se trabajó en el ámbito de la Facultad de Ciencias Sociales con la Secretaría Académica, luego se presentaron comisiones especiales que fueron aprobadas en el Consejo Académico de la FACSO, pasando por una comisión interclaustros a nivel Universidad. Finalmente, la Diplomatura Superior en Educación para la Paz y el Abordaje de la Conflictividad Social, fue aprobada en diciembre pasado por el Consejo Superior de UNICEN.

En este sentido, Matta expresó “Había muchos puntos en común con esta ONG, nos acercamos y eso se concretó con un proyecto de extensión de la UNICEN que se llamó “Desarmando Conflictos” el cual obtuvo el primer lugar en la convocatoria del año 2013. El trabajo se realizó en escuelas secundarias de Necochea y Quequén en el cual se abordaron diferentes aspectos vinculados a pensar junto a la comunidad educativa, padres y chicos, el lugar que ocupa la violencia en la vida cotidiana, la implicancia que tiene la existencia de armas en ámbitos domésticos y reflexionar en conjunto sobre cómo superar estas concepciones violentas de conflicto”.

En lo que refiere a la conformación del cuerpo docente, la diplomatura aspira a recuperar diferentes cuestiones no tradicionales en el ámbito académico y a un abordaje multidisciplinario, no solo desde lo conceptual de los diferentes tópicos, sino que todas las clases van a tener un tratamiento conceptual y un abordaje artístico. A lo que se quiere llegar con esta dinámica es a una aprehensión más profunda de las ideas: “lo que descubrimos es que cuando se puede manifestar de forma artística los conceptos, se recupera de mejor manera. La composición del equipo de docentes va desde psicólogos, antropólogos, arqueólogos, historiadores, artistas plásticos, músicos; son alrededor de 20 personas que van a ir interactuando de manera combinada en cada clase de forma dinámica”.

La convocatoria a la Diplomatura es amplia para toda la comunidad desde docentes de todos los niveles, representantes sindicales, políticos, policías, funcionarios y empleados del sector público, comunicadores, agentes de salud, integrantes del poder judicial, integrantes de ONG, que día a día se encuentran en situaciones de conflicto. El único requisito con el que deben cumplir los inscriptos es presentar el certificado de secundario completo; incluso el reglamento de la Diplomatura prevé que si alguien no cumple con esa condición, pero acredita participación barrial o comunitaria de mucha trascendencia se considerará su postulación.

Con respecto a esto, Matta argumenta “toda la Diplomatura está enfocada en lo que es el trabajo en territorio, articulando lo que se trabaje en las clases con diferentes realidades que van a traer los cursantes, el ejercicio de quien la recorra va a ser la apropiación de los conceptos en situaciones especificas para ir fortaleciendo una instrumentación de los actores en situaciones de conflictos como puede ser en hospitales, municipios, sindicatos, que es un poco el perfil de lo que se espera recibir como cursantes.”

Por último, el antropólogo reflexionó acerca de la importancia que implica un proyecto como éste, avalado desde una casa de estudios superiores como es la UNICEN: “Esta Diplomatura se inserta en un contexto de urgencia histórica acerca de cómo gestionamos nuestras diferencias como sociedad. Que la Universidad Pública se comprometa en construir junto a la comunidad una alternativa positiva en relación a la violencia, es para todos los que trabajamos en esto hace tiempo, una alternativa alentadora, en la medida que la universidad está posibilitando e institucionalizando un trabajo que muchas veces quedaba reducido a cierto optimismo ingenuo de la paz, eso es un desafío que tenemos y creo que la Diplomatura fortalecerá ese proceso para darle un marco científico y académico a la discusión sobre la paz, el conflicto y la violencia”.

Esta experiencia de la Diplomatura permitirá un mayor compromiso desde todos los ámbitos de la sociedad para abrir un debate sobre la violencia, entendida como una problemática actual. Las clases comenzarán a dictarse el 24 de abril en forma presencial (los días jueves de 18 a 21 hs.) con una duración de dos años. Los interesados tendrán tiempo de inscribirse hasta el 16 de abril en Calle 508 Nº 881- Quequén, o por teléfono (02262) 45-1499.



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