“El lugar del subversivo de ayer, hoy lo ocupa el pibe de visera”

Fue la comparación que realizó Juan Weisz, integrante del Movimiento Antirrepresivo de Olavarría, en diálogo con Infoeme, al describir en paralelo la represión de la década del 70 y la situación que se visualiza en el juicio que se lleva a cabo en Azul, por el cual tres policías están acusados de torturar a un hombre en la Comisaría Primera. “Cuando hablamos de la represión creemos que no se trata de la misma, pero que el Estado obligadamente necesita reprimir y marcar determinadas cuestiones”, indicó Weisz.

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En diálogo con Infoeme, Juan Weisz, integrante del Movimiento Antirrepresivo de Olavarría, se refirió al juicio que se lleva a cabo en la ciudad de Azul y donde se juzga a tres policías acusados de torturar a un hombre en la Comisaría Primera, en el año 2012.

“Estuvimos presenciando la primera y la tercera audiencia y pensamos seguir yendo, dentro de nuestras posibilidades, porque nos parece muy importante”, manifestó Weisz.

Además señaló que el hecho de que se lleve a cabo al mismo tiempo que el juicio por Monte Peloni “nos brinda la posibilidad de pensar la cuestión con la represión no sólo con lo que pasó en los 70’, sino con lo que pasa en la actualidad. Esta cuestión de la represión en democracia es una continuidad transformada pero con la particularidad de tener a la Comisaría Primera nombrada en los dos juicios. Porque en Monte Peloni cuando se leía la causa se mencionó varias veces a la Primera como un lugar de torturas”.

Luego se refirió a las declaraciones y manifestó que “van saliendo varios casos de torturas, lo que parece ser una práctica normal y habitual, esto lo pone en el tapete y lo visibiliza. No pudimos entrar a la declaración de González pero si escuchamos la de Lurbet, que fue muy fuerte, y contaba como prácticamente toda la comisaría, alrededor de 15 efectivos, lo golpeaban en el patio y lo amenazaban de muerte”.

“Diego fue una persona muy golpeada por la vida, acostumbrada a determinado tipo de violencia, pero la violencia que sufrió ese día en la comisaría fue tal, recibió una violencia mayor que le produzco un trauma hasta hoy. Después de cuatro meses de haber sufrido esas torturas, seguía sin poder dormir, estaba con medicación. Un montón de secuelas quedaron en Diego”, indicó en referencia a González, el hombre que fue torturado en la Comisaría Primera, y agregó que “declaró el policía que llevó a Diego al hospital, y cuando le preguntan porque, ante la orden del médico de que tenía que quedar internado, porque no lo dejaron internado, y él dijo ‘porque tenía orden de volver con el detenido a la Comisaría’, es la misma argumentación que utilizaban los grupos de tareas para desligarse de sus responsabilidades. Es exactamente lo mismo”.

Seguidamente, trazó en paralelo la situación de represión durante época de dictadura y en la actualidad: “Por lo general se plantea que estos son resabios de la dictadura. Nosotros creemos que no son resabios de la dictadura, cuando hablamos de la represión creemos que no es la misma, pero que el Estado obligadamente necesita reprimir y marcar determinadas cuestiones. En este caso no es que se persigue al militante político, al que está organizándose para dar un cambio revolucionario, para buscar una mejor sociedad, sino que es una represión preventiva. En el 70’ la dictadura tenía que ver con poder llevar adelante las políticas de ajustes neoliberales y para eso necesitaba barrer toda la resistencia política. Una vez barrida esta resistencia, comienza a haber una política represiva preventiva, y el lugar del subversivo lo termina ocupando el pibe de visera que siempre se encuentra con la cuestión del ‘por algo será’ cuando le pegan un tiro o cuando matan a un pibe de un barrio, ‘seguro que ese pibe andaba en algo’. Son las mismas cuestiones transmutadas a otro sujeto que sigue siendo el otro de la sociedad y que tiene que ver con quienes objetivamente tienen necesidad de cambiar ese orden social. Son los que no ven la década ganada”.

Para finalizar, argumento que “por más que se reagrupe a la policía con derechos humanos, que se intenten hacer reformas, que se inventen nuevas policías como las locales, esto va a continuar y se va a ir agravando en la medida que los mismos pibes que sufren la represión no nos organicemos independientemente del Estado para ponerle un freno”.



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